Número 29. Mayo de 2010

El dramaturgo que revitalizó la tragedia clásica
Centenario de Jean Anouilh


Jean Anouilh.

José Luis Campal Fernández y Aurora Sánchez

I. Esbozo biográfico

Se mostraba celoso de su intimidad y era, al parecer, poco amigo de las expansiones autobiográficas, por su timidez, pero aun así puede ensayarse un bosquejo vital del dramaturgo tal vez más relevante y aguerrido de la Francia de posguerra, quien, por si fuera poco lo mucho que de por sí llevó a cabo para asegurarse un lugar destacado en las letras galas, también ayudó con sus artículos a que se conociera el teatro de Ionesco y Beckett.

Natural de Burdeos –había nacido allí el 23 de junio de 1910–, Jean Anouilh, que era hijo de un sastre y una profesora de piano, se instaló con su familia, en plena infancia, en París, la misma ciudad donde comenzará estudios universitarios de Derecho y en la que ganará sus primeros cuartos ejerciendo de escritor publicitario.

Aunque da sus pasos iniciales en dirección al campo poético, quedó embrujado de los escenarios, un magnetismo que prendió en él asistiendo a funciones de opereta en el casino de Arcachon, leyendo a Paul Claudel y Luigi Pirandello y, sobremanera, después de ver sobre las tablas la representación de Les mariés de la Tour Eiffel, de Jean Cocteau, y el Siegfried de Jean Giraudoux, de cuyo actor protagonista, Louis Jouvet –también director del Teatro de la Comedia de París–, será Anouilh secretario, si bien esta relación pronto se extinguirá para entregarse a la escritura de sus propias obras. Durante la II Guerra Mundial, Anouilh puso en práctica su neutralidad, no comprometiéndose ni con los colaboracionistas de Vichy ni con la Resistencia, lo que le valdría, al final de la conflagración, acerbas recriminaciones.

En su profusa labor autoral, Anouilh plasmó su visión pesimista y mordaz del mundo que le rodeaba, llegando a afirmar que éste era «asqueroso y mi teatro un cuento de hadas comparado con la realidad». El literato francés se encargó, solo o a cuatro manos, de la puesta en escena tanto de sus creaciones (caso de El vals de los toreros, La alondra o Le nombril [El ombligo]) como de otras ajenas: montó en 1964 un Ricardo III de Shakespeare en el Théâtre Montparnasse.

Aparte del teatro y la ópera –género este para el que redactó libretos sobre textos suyos (Colomba, Eurídice y Antígona), o que servían a partituras de compositores–, Anouilh intervino en la fundación, en 1939, de la revista La Nouvelle Saison; practicó la prosa de ficción (Fables [1962]), memorialista (La vicomtesse d’Eristal n’a pas reçu son balai mecánique [1987]) y ensayista (En marge du théâtre [2000]), y coescribió guiones cinematográficos para una veintena de filmes –algunos de relevancia, como Anna Karénine (1948), de Julien Duvivier, y La ronde (1964), de Roger Vadim–, quedando a su cargo la dirección de dos cintas: El viajero sin equipaje (1944) y Deux sous de violettes (1951).

Al final de una larga carrera cuajada de incontestables éxitos de público (Antígona, La alondra, Becket o El honor de Dios y Los peces rojos marcaron época), pero en la que tampoco escasearon las bajadas de tensión (una de sus últimas apuestas fue una broma sobre el feminismo titulada La culotte [La braga]), recibió, en 1982, el Gran Premio de la Sociedad de Autores y Compositores Dramáticos de Francia. Casado en dos ocasiones (con las actrices Monelle Valentin –que encarnó a su celebérrima Antígona– y Nicole Lançon) y unido sentimentalmente a Ursula Wetzel desde finales de los años sesenta, Jean Anouilh falleció el mediodía del domingo 4 de octubre de 1987, a consecuencia de una crisis cardíaca, en el Hospital Universitario de Lausanne, la ciudad suiza a la que se había ido a vivir en 1947 debido a sus diferencias con el gobierno de De Gaulle, al que retrata ácidamente en L’hurluberlu (El chiflado).

II. Teatrografía

fundamental

El conjunto de su producción dramática la agrupó Anouilh bajo diferentes epígrafes (Pièces noires; Pièces roses; Nouvelles pièces noires; Pièces brillantes; Pièces grinçantes; Pièces costumées; Nouvelles pièces grinçantes; Pièces baroques; Pièces secrètes y Pièces farceuses), y así la fue publicando, originariamente en Éditions Balzac y luego, desde 1948, en Les Éditions de La Table Ronde; en 2007, la parisina casa Gallimard reunió en dos tomos el grueso de su obra teatral. En español, las principales traducciones se las debemos a: Guillermo de Torre y Aurora Bernárdez, María Martínez Sierra, Nicolás Olivari y María Luisa Rubertino, Miguel Ángel Asturias y Blanca de Asturias, A. Ruiz Funes, Jaime Vigo, Mª Luz Regás, Olga Orozco, José Luis Alonso, Félix Ros, Julio Gómez de la Serna, Augusto Ravé, Fernando Baeza, Antonio de Cabo y José Mª Sala. Recapitulamos, a continuación, la densa teatrografía de Anouilh (entre corchetes insertamos el título que tuvo cuando se editó y/o representó en nuestro país):

  1. Humulus le Muet (1929)

  2. La Mandarine (1929). Se estrenó en enero de 1933

  3. L’hermine [El armiño] (1931). Se estrenó en abril de 1932. En España se representó el 5-III-1951

  4. Jézabel (1932)

  5. Le bal des voleurs [El baile de los ladrones] (1932). Se estrenó en septiembre de 1938. En España se representó el 4-II-1960

  6. Y avait un prisonnier (1934). Se estrenó en marzo de 1935

  7. La sauvage [La salvaje] (1934). Se estrenó en enero de 1938. En España se representó el 2-X-1953

  8. Le voyageur sans bagage [El viajero sin equipaje] (1936). Se estrenó en febrero de 1937. En España se representó el 27-XI-1953

  9. Le rendez-vous de Senlis [Cita en Senlis] (1937). Se estrenó en enero de 1941. En España se representó el 27-II-1963

  10. Léocadia (1939). Se estrenó en noviembre de 1940

  11. Eurydice [Eurídice] (1941). Se estrenó en diciembre de 1942. En España se representó el 10-V-1954

  12. Antigone [Antígona]  (1942). Se estrenó en febrero de 1944. En España se representó el 10-XII-1953

  13. Oreste (1942)

  14. Roméo et Jeannette [Romeo y Jeannette] (1945). Se estrenó en noviembre de 1946. En España se representó el 14-I-1966

  15. Médée [Medea] (1946). En España se representó el 24-III-1952

  16. L’invitation au château [La invitación al castillo]. Se estrenó en noviembre de 1947. En España se representó el 13-X-1950

  17. Ardèle ou La marguerite [Ardèle o La margarita]. Se estrenó en noviembre de 1948. En España se representó el 6-III-1950

  18. Épisode de la vie d’un auteur. Se estrenó en noviembre de 1948

  19. La répétition ou L’amour puni [El ensayo o El amor castigado]. Se estrenó en octubre de 1950

  20. Colombe [Colomba]. Se estrenó en febrero de 1951. En España se representó en junio de 1952

  21. La valse des toréadors [El vals de los toreros]. Se estrenó en enero de 1952. En España se representó el 8-IV-1969

  22. Trois comédies (1952). Adaptación, con Claude Vincent, de las piezas de Shakespeare: A vuestro gusto, El cuento de invierno y Noche de Epifanía

  23. L’alouette [La alondra]. Se estrenó en octubre de 1953. En España se representó el 10-XII-1954

  24. Le désir sous les ormes (1953). Adaptación, con Paule de Beaumont, de la obra original de Eugene O’Neill titulada El deseo bajo los olmos

  25. Cécile ou L’école des pères [La escuela de los padres]. Se estrenó en octubre de 1954

  26. Il est important d’être aimé (1954). Adaptación, con C. Vincent, de la comedia de Oscar Wilde La importancia de llamarse Ernesto

  27. Ornifle ou Le courant d’air [El vendaval]. Se estrenó en noviembre de 1955. En España se representó el 30-XI-1957

  28. Pauvre Bitos ou Le dîner de têtes [Pobre Bitós o La cena de personajes]. Se estrenó en octubre de 1956

  29. L’hurluberlu ou Le réactionnaire amoureux. Se estrenó en febrero de 1959

  30. La petite Molière. Se estrenó en junio de 1959

  31. Becket ou L’honneur de Dieu [Becket o El honor de Dios]. Se estrenó en octubre de 1959. En España se representó el 17-II-1962

  32. Le songe du critique. Se estrenó en noviembre de 1960

  33. La grotte [La gruta]. Se estrenó en noviembre de 1961

  34. Victor ou Les enfants au pouvoir (1962). Adaptación de la obra original de Roger Vitrac

  35. La foire d’empoigne [La feria de los sustos]. Se estrenó en enero de 1962

  36. L’amant complaisant (1962). Adaptación, con Nicole Anouilh, de la obra original de Graham Greene

  37. L’orchestre [Una orquesta de señoritas]. Se estrenó en febrero de 1962. En España se representó el 29-IV-1977

  38. Richard III (1965). Adaptación de la obra original de W. Shakespeare

  39. L’ordalie ou La petite Catherine de Heilbronn. Adaptación de la pieza de H. von Kleist, estrenada en septiembre de 1966

  40. Le boulanger, la boulangère et le petit mitron. Se estrenó en noviembre de 1968

  41. Cher Antoine ou L’amour raté. Se estrenó en octubre de 1969

  42. Les poissons rouges ou Mon père, ce héros [Los peces rojos]. Se estrenó en enero de 1970. En España se representó el 26-X-1973

  43. Ne réveillez pas madame. Se estrenó en octubre de 1970

  44. Tu étais si gentil quand tu étais petit. Se estrenó en enero de 1972

  45. Le directeur de l’opéra. Se estrenó en septiembre de 1972

  46. Monsieur Barnett. Se estrenó en noviembre de 1974

  47. L’arrestation. Se estrenó en septiembre de 1975

  48. Le scénario. Se estrenó en septiembre de 1976

  49. Chers zoiseaux. Se estrenó en diciembre de 1976

  50. Vive Henri IV! ou La Galigaï. Se estrenó en noviembre de 1977

  51. La culotte. Se estrenó en septiembre de 1978

  52. La belle vie (1980)

  53. Le nombril. Se estrenó en septiembre de 1981

  54. Oedipe ou Le roi boiteux (1986)

  55. Thomas More ou L’homme libre (1987)

III. Valoración crítica

La concepción dramatúrgica, los recursos e innovaciones, herencias e influjos que delimitan el particular universo creativo de Anouilh han sido puestos de relieve por los especialistas. Jacques Monférier señala que «utilise l’ironie, le sarcasme, voire la plaisanterie vulgaire ou grossière au milieu des scènes les plus graves» y Jacques Brenner apunta que «ses pièces sont un travestissement fantaisiste ou burlesque de la realité». Para Enrique Llovet, el meollo de la obra anouilhiana «consiste en una reiterada y brillante exposición colectiva entre ideales jóvenes y cándidos y compromisos turbios de la madurez social». A juicio de Manuel Gómez García, la de Anouilh es una «permanente protesta contra la injusticia», en la que «la ternura, la calidad poética de sus personajes y la angustia constituyen ejes esenciales». Este proverbial pesimismo que desprende el microcosmos del francés llevó a Leonard Pronko a emparentarlo con los existenciales por «la solitude qui résulte de l’absence, de la mort et de l’indifférence de Dieu».

La respetuosa atención dispensada al receptor la ponen de manifiesto los profesores J. Mª Fernández Cardo y F. González cuando afirman que «en lugar de emplear un estilo noble, lleno de énfasis, que no hubiese hecho más que distanciar al público, cultivó un lenguaje familiar, expresivo, muy eficaz». Abundaban en algo que había declarado Cayetano Luca de Tena: «Su teatro nunca se quedó en literatura, porque sus caracteres eran tan vigorosos, tan reales, que cargaban de electricidad el aire de la escena. En él, las palabras tenían tres dimensiones y uno sentía que los personajes se las arrojaban unos a otros, a veces como espadas, a veces como flores». Como expresara Brenner, «il ne sera jamais un auteur dramatique retranché dans un cabinet de travail, il sera “un homme de plateau”».

La sagaz revisitación que hizo de los mitos griegos fue estimada por exigentes críticos como Eduardo Haro Tecglen: «Tendió siempre a disminuir el tono porque decía él que a la sociedad actual no se la puede hablar en tono trágico, porque no lo tiene, ni de héroes, porque los desconoce, sino exponerle la desesperación risueña de la vida cotidiana».

Acerca de los ecos y huellas de su teatro, indica Allardyce Nicoll que bebe «del interés de Pirandello por las complejidades de la personalidad humana, de la concentración de Bernard sobre el análisis del alma humana, de la precisión de Racine y de su apreciación del sentimiento, y de la majestuosa grandeza de Sófocles». Para Buero Vallejo, Anouilh poseía «extraordinario ingenio, gran poder satírico y oficio habilísimo».

IV. Anouilh en Asturias

La reputación intelectual del teatro de Anouilh en Asturias se constata en la llegada a los escenarios regionales de varias propuestas suyas. La alondra se representó en el entoldado de la plaza Mayor de Gijón la noche del 13 de agosto de 1955, a cargo de la Compañía Lope de Vega, con Mary Carrillo en el papel estelar; esa misma agrupación ofrecería los días 18 y 19 de mayo de 1962, en el Teatro Campoamor de Oviedo, Becket o El honor de Dios. El 15 de noviembre de 1956 subió a las tablas de Gijón, con polémica incluida, su Pauvre Bitos ou Le dîner de têtes, y casi dos años después (27-VII-1958), el cuadro escénico del Teatro Eslava de Valencia trajo al Teatro Jovellanos El vendaval. El 19 de septiembre de ese año la compañía de cámara y ensayo Los Independientes llevó al Teatro Campos Elíseos de Gijón su Medea, en tanto que el miércoles 20 de julio de 1960 el grupo La Máscara montó Antígona en los patios de la Escuela de Comercio gijonesa, con Pilar Puchol y Eladio Sánchez encabezando el reparto y bajo la dirección de José Sanchis Sinisterra, a la sazón responsable de la Agrupación valenciana de Arte Dramático. En los años setenta, el grupo avilesino Arcos dio nuevamente esta recreación del mito griego en el Ateneo de Oviedo el 31 de enero de 1970, y en mayo de 1976 el Grupo de Teatro de la Alianza Francesa paseó la susodicha versión de Anouilh por los salones de actos de la Caja de Ahorros en Gijón, Oviedo, Sama de Langreo y Avilés. Una de las últimas tentativas de acercar el mundo del literato francés al público provincial correspondió al grupo Casona, el cual realizó en 1997 Orquesta de señoritas.

V. Dramaturgo atendido

La obra de Anouilh ha resultado notablemente desmenuzada por la investigación académica, como evidencian las siguientes monografías, que muy bien pueden considerarse como una guía de iniciación y profundización en el universo del ya centenario dramaturgo. Son éstas: Jean Anouilh ou le théâtre de la pureté (1945), de H. Chastaign; Jean Anouilh (1959), de Robert de Luppé; The world of Jean Anouilh (1961), de Leonard. C. Pronko; Anouilh (1964), de John A. Harvey; Jean Anouilh, un auteur et ses personnages (1965), de Pol Vandromme; Anouilh (1969), de Paul Ginestier; Le théâtre de Jean Anouilh (1976), de Jacques Vier; Jean Anouilh. Les problèmes de l’existence dans un théâtre de marionnettes (1978), de Thérèse Malachy; The theatre of Jean Anouilh (1981), de H. G. McIntyre; La imaginación creadora de Jean Anouilh (1984), de Magdalena Casajuana Capdevila, y Jean Anouilh: life, works and criticism (1985), de C. N. Smith.

 

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