I. Esbozo
biográfico
Se mostraba celoso de su intimidad y era, al parecer,
poco amigo de las expansiones autobiográficas, por su
timidez, pero aun así puede ensayarse un bosquejo vital
del dramaturgo tal vez más relevante y aguerrido de la
Francia de posguerra, quien, por si fuera poco lo mucho
que de por sí llevó a cabo para asegurarse un lugar
destacado en las letras galas, también ayudó con sus
artículos a que se conociera el teatro de Ionesco y
Beckett.
Natural de Burdeos –había nacido allí el 23 de junio de
1910–, Jean Anouilh, que era hijo de un sastre y una
profesora de piano, se instaló con su familia, en plena
infancia, en París, la misma ciudad donde comenzará
estudios universitarios de Derecho y en la que ganará
sus primeros cuartos ejerciendo de escritor
publicitario.
Aunque da sus pasos iniciales en dirección al campo
poético, quedó embrujado de los escenarios, un
magnetismo que prendió en él asistiendo a funciones de
opereta en el casino de Arcachon, leyendo a Paul Claudel
y Luigi Pirandello y, sobremanera, después de ver sobre
las tablas la representación de Les mariés de la Tour
Eiffel, de Jean Cocteau, y el Siegfried de
Jean Giraudoux, de cuyo actor protagonista,
Louis Jouvet
–también director del Teatro de la Comedia de París–,
será Anouilh secretario, si bien esta relación pronto se
extinguirá para entregarse a la escritura de sus propias
obras. Durante la II Guerra Mundial, Anouilh puso en
práctica su neutralidad, no comprometiéndose ni con los
colaboracionistas de Vichy ni con la Resistencia, lo que
le valdría, al final de la conflagración, acerbas
recriminaciones.
En su profusa labor autoral, Anouilh plasmó su visión
pesimista y mordaz del mundo que le rodeaba, llegando a
afirmar que éste era «asqueroso y mi teatro un cuento
de hadas comparado con la realidad». El literato
francés se encargó, solo o a cuatro manos, de la puesta
en escena tanto de sus creaciones (caso de El vals de
los toreros, La alondra o Le nombril [El
ombligo]) como de otras ajenas: montó en 1964 un
Ricardo III de Shakespeare en el Théâtre
Montparnasse.
Aparte del teatro y la ópera –género este para el que
redactó libretos sobre textos suyos (Colomba,
Eurídice y Antígona), o que servían a
partituras de compositores–, Anouilh intervino en la
fundación, en 1939, de la revista La Nouvelle Saison;
practicó la prosa de ficción (Fables [1962]),
memorialista (La vicomtesse d’Eristal n’a pas reçu
son balai mecánique [1987]) y ensayista (En marge
du théâtre [2000]), y coescribió guiones
cinematográficos para una veintena de filmes –algunos de
relevancia, como Anna Karénine (1948), de Julien
Duvivier, y La ronde (1964), de Roger Vadim–,
quedando a su cargo la dirección de dos cintas: El
viajero sin equipaje (1944) y Deux sous de
violettes (1951).
Al final de una larga carrera cuajada de incontestables
éxitos de público (Antígona, La alondra,
Becket o El honor de Dios y Los peces rojos
marcaron época), pero en la que tampoco escasearon las
bajadas de tensión (una de sus últimas apuestas fue una
broma sobre el feminismo titulada La culotte [La
braga]), recibió, en 1982, el Gran Premio de la
Sociedad de Autores y Compositores Dramáticos de
Francia. Casado en dos ocasiones (con las actrices
Monelle Valentin –que encarnó a su celebérrima
Antígona– y Nicole Lançon) y unido sentimentalmente
a Ursula Wetzel desde finales de los años sesenta, Jean
Anouilh falleció el mediodía del domingo 4 de octubre de
1987, a consecuencia de una crisis cardíaca, en el
Hospital Universitario de Lausanne, la ciudad suiza a la
que se había ido a vivir en 1947 debido a sus
diferencias con el gobierno de De Gaulle, al que retrata
ácidamente en L’hurluberlu (El chiflado).
II. Teatrografía
fundamental
El conjunto de su producción dramática la agrupó Anouilh
bajo diferentes epígrafes (Pièces noires;
Pièces roses; Nouvelles pièces noires;
Pièces brillantes; Pièces grinçantes;
Pièces costumées; Nouvelles pièces grinçantes;
Pièces baroques; Pièces secrètes y
Pièces farceuses), y así la fue publicando,
originariamente en Éditions Balzac y luego, desde 1948,
en Les Éditions de La Table Ronde; en 2007, la parisina
casa Gallimard reunió en dos tomos el grueso de su obra
teatral. En español, las principales traducciones se las
debemos a: Guillermo de Torre y Aurora Bernárdez, María
Martínez Sierra, Nicolás Olivari y María Luisa Rubertino,
Miguel Ángel Asturias y Blanca de Asturias, A. Ruiz
Funes, Jaime Vigo, Mª Luz Regás, Olga Orozco, José Luis
Alonso, Félix Ros, Julio Gómez de la Serna, Augusto Ravé,
Fernando Baeza, Antonio de Cabo y José Mª Sala.
Recapitulamos, a continuación, la densa teatrografía de
Anouilh (entre corchetes insertamos el título que tuvo
cuando se editó y/o representó en nuestro país):
-
Humulus le Muet
(1929)
-
La Mandarine
(1929). Se estrenó en enero de 1933
-
L’hermine
[El armiño] (1931). Se estrenó en abril de
1932. En España se representó el 5-III-1951
-
Jézabel
(1932)
-
Le bal des voleurs
[El baile de los ladrones] (1932). Se estrenó
en septiembre de 1938. En España se representó el 4-II-1960
-
Y avait un prisonnier
(1934). Se estrenó en marzo de 1935
-
La sauvage
[La salvaje] (1934). Se estrenó en enero de
1938. En España se representó el 2-X-1953
-
Le voyageur sans bagage
[El viajero sin equipaje] (1936). Se estrenó
en febrero de 1937. En España se representó el 27-XI-1953
-
Le rendez-vous de Senlis
[Cita en Senlis] (1937). Se estrenó en enero
de 1941. En España se representó el 27-II-1963
-
Léocadia
(1939). Se estrenó en noviembre de 1940
-
Eurydice
[Eurídice] (1941). Se estrenó en diciembre de
1942. En España se representó el 10-V-1954
-
Antigone
[Antígona] (1942). Se estrenó en febrero de
1944. En España se representó el 10-XII-1953
-
Oreste
(1942)
-
Roméo et Jeannette
[Romeo y Jeannette] (1945). Se estrenó en
noviembre de 1946. En España se representó el
14-I-1966
-
Médée
[Medea] (1946). En España se representó el
24-III-1952
-
L’invitation au château
[La invitación al castillo]. Se estrenó en
noviembre de 1947. En España se representó el
13-X-1950
-
Ardèle ou La marguerite
[Ardèle o La margarita]. Se estrenó en
noviembre de 1948. En España se representó el 6-III-1950
-
Épisode de la vie d’un auteur.
Se estrenó en noviembre de 1948
-
La répétition ou L’amour puni
[El ensayo o El amor castigado]. Se estrenó
en octubre de 1950
-
Colombe
[Colomba]. Se estrenó en febrero de 1951. En
España se representó en junio de 1952
-
La valse des toréadors
[El vals de los toreros]. Se estrenó en enero
de 1952. En España se representó el 8-IV-1969
-
Trois comédies
(1952). Adaptación, con Claude Vincent, de las
piezas de Shakespeare: A vuestro gusto, El
cuento de invierno y Noche de Epifanía
-
L’alouette
[La alondra]. Se estrenó en octubre de 1953.
En España se representó el 10-XII-1954
-
Le désir sous les ormes
(1953). Adaptación, con Paule de Beaumont, de la
obra original de Eugene O’Neill titulada El deseo
bajo los olmos
-
Cécile ou L’école des pères
[La escuela de los padres]. Se estrenó en
octubre de 1954
-
Il est important d’être aimé
(1954).
Adaptación, con C. Vincent, de la comedia de Oscar
Wilde La importancia de llamarse Ernesto
-
Ornifle ou Le courant d’air
[El vendaval]. Se estrenó en noviembre de
1955. En España se representó el 30-XI-1957
-
Pauvre Bitos ou Le dîner de têtes
[Pobre Bitós o La cena de personajes]. Se
estrenó en octubre de 1956
-
L’hurluberlu ou Le réactionnaire amoureux.
Se estrenó en febrero de 1959
-
La petite Molière.
Se estrenó en junio de 1959
-
Becket ou L’honneur de Dieu
[Becket o El honor de Dios]. Se estrenó en
octubre de 1959. En España se representó el
17-II-1962
-
Le songe du critique.
Se estrenó en noviembre de 1960
-
La grotte
[La gruta]. Se estrenó en noviembre de 1961
-
Victor ou Les enfants au pouvoir
(1962). Adaptación de la obra original de Roger
Vitrac
-
La foire d’empoigne
[La feria de los sustos]. Se estrenó en enero
de 1962
-
L’amant complaisant
(1962). Adaptación, con Nicole Anouilh, de la obra
original de Graham Greene
-
L’orchestre
[Una orquesta de señoritas]. Se estrenó en
febrero de 1962. En España se representó el 29-IV-1977
-
Richard III
(1965). Adaptación de la obra original de W.
Shakespeare
-
L’ordalie ou La petite Catherine de Heilbronn.
Adaptación de la pieza de H. von Kleist, estrenada
en septiembre de 1966
-
Le boulanger, la boulangère et le petit mitron.
Se estrenó en noviembre de 1968
-
Cher Antoine ou L’amour raté.
Se estrenó en octubre de 1969
-
Les poissons rouges ou Mon père, ce héros
[Los peces rojos]. Se estrenó en enero de
1970. En España se representó el 26-X-1973
-
Ne réveillez pas madame.
Se estrenó en octubre de 1970
-
Tu étais si gentil quand tu étais petit.
Se estrenó en enero de 1972
-
Le directeur de l’opéra.
Se estrenó en septiembre de 1972
-
Monsieur Barnett.
Se estrenó en noviembre de 1974
-
L’arrestation.
Se estrenó en septiembre de 1975
-
Le scénario.
Se estrenó en septiembre de 1976
-
Chers zoiseaux.
Se estrenó en diciembre de 1976
-
Vive Henri IV! ou La Galigaï.
Se estrenó en noviembre de 1977
-
La culotte.
Se estrenó en septiembre de 1978
-
La belle vie
(1980)
-
Le nombril.
Se estrenó en septiembre de 1981
-
Oedipe ou Le roi boiteux
(1986)
-
Thomas More ou L’homme libre
(1987)
III. Valoración
crítica
La concepción dramatúrgica, los recursos e innovaciones,
herencias e influjos que delimitan el particular
universo creativo de Anouilh han sido puestos de relieve
por los especialistas. Jacques Monférier señala que «utilise
l’ironie, le sarcasme, voire la plaisanterie vulgaire ou
grossière au milieu des scènes les plus graves» y
Jacques Brenner apunta que «ses pièces sont un
travestissement fantaisiste ou burlesque de la realité».
Para Enrique Llovet, el meollo de la obra anouilhiana «consiste
en una reiterada y brillante exposición colectiva entre
ideales jóvenes y cándidos y compromisos turbios de la
madurez social». A juicio de Manuel Gómez García, la
de Anouilh es una «permanente protesta contra la
injusticia», en la que «la ternura, la calidad
poética de sus personajes y la angustia constituyen ejes
esenciales». Este proverbial pesimismo que desprende
el microcosmos del francés llevó a Leonard Pronko a
emparentarlo con los existenciales por «la solitude
qui résulte de l’absence, de la mort et de
l’indifférence de Dieu».
La respetuosa atención dispensada al receptor la ponen
de manifiesto los profesores J. Mª Fernández Cardo y F.
González cuando afirman que «en lugar de emplear un
estilo noble, lleno de énfasis, que no hubiese hecho más
que distanciar al público, cultivó un lenguaje familiar,
expresivo, muy eficaz». Abundaban en algo que había
declarado Cayetano Luca de Tena: «Su teatro nunca se
quedó en literatura, porque sus caracteres eran tan
vigorosos, tan reales, que cargaban de electricidad el
aire de la escena. En él, las palabras tenían tres
dimensiones y uno sentía que los personajes se las
arrojaban unos a otros, a veces como espadas, a veces
como flores». Como expresara Brenner, «il ne sera
jamais un auteur dramatique retranché dans un cabinet de
travail, il sera “un homme de plateau”».
La sagaz revisitación que hizo de los mitos griegos fue
estimada por exigentes críticos como Eduardo Haro
Tecglen: «Tendió siempre a disminuir el tono porque
decía él que a la sociedad actual no se la puede hablar
en tono trágico, porque no lo tiene, ni de héroes,
porque los desconoce, sino exponerle la desesperación
risueña de la vida cotidiana».
Acerca de los ecos y huellas de su teatro, indica
Allardyce Nicoll que bebe «del interés de Pirandello
por las complejidades de la personalidad humana, de la
concentración de Bernard sobre el análisis del alma
humana, de la precisión de Racine y de su apreciación
del sentimiento, y de la majestuosa grandeza de Sófocles».
Para Buero Vallejo, Anouilh poseía «extraordinario
ingenio, gran poder satírico y oficio habilísimo».
IV. Anouilh en
Asturias
La reputación intelectual del teatro de Anouilh en
Asturias se constata en la llegada a los escenarios
regionales de varias propuestas suyas. La alondra
se representó en el entoldado de la plaza Mayor de Gijón
la noche del 13 de agosto de 1955, a cargo de la
Compañía Lope de Vega, con Mary Carrillo en el papel
estelar; esa misma agrupación ofrecería los días 18 y 19
de mayo de 1962, en el Teatro Campoamor de Oviedo,
Becket o El honor de Dios. El 15 de noviembre de
1956 subió a las tablas de Gijón, con polémica incluida,
su Pauvre Bitos ou Le dîner de têtes, y casi dos
años después (27-VII-1958), el cuadro escénico del
Teatro Eslava de Valencia trajo al Teatro Jovellanos
El vendaval. El 19 de septiembre de ese año la
compañía de cámara y ensayo Los Independientes llevó al
Teatro Campos Elíseos de Gijón su Medea, en tanto
que el miércoles 20 de julio de 1960 el grupo La Máscara
montó Antígona en los patios de la Escuela de
Comercio gijonesa, con Pilar Puchol y Eladio Sánchez
encabezando el reparto y bajo la dirección de José
Sanchis Sinisterra, a la sazón responsable de la
Agrupación valenciana de Arte Dramático. En los años
setenta, el grupo avilesino Arcos dio nuevamente esta
recreación del mito griego en el Ateneo de Oviedo el 31
de enero de 1970, y en mayo de 1976 el Grupo de Teatro
de la Alianza Francesa paseó la susodicha versión de
Anouilh por los salones de actos de la Caja de Ahorros
en Gijón, Oviedo, Sama de Langreo y Avilés. Una de las
últimas tentativas de acercar el mundo del literato
francés al público provincial correspondió al grupo
Casona, el cual realizó en 1997 Orquesta de señoritas.
V. Dramaturgo
atendido
La obra de Anouilh ha resultado notablemente desmenuzada
por la investigación académica, como evidencian las
siguientes monografías, que muy bien pueden considerarse
como una guía de iniciación y profundización en el
universo del ya centenario dramaturgo. Son éstas:
Jean Anouilh ou le théâtre de la pureté (1945), de
H. Chastaign; Jean Anouilh (1959), de Robert de
Luppé; The world of Jean Anouilh (1961), de
Leonard. C. Pronko; Anouilh (1964), de John A.
Harvey; Jean Anouilh, un auteur et ses personnages
(1965), de Pol Vandromme; Anouilh (1969), de Paul
Ginestier; Le théâtre de Jean Anouilh (1976), de
Jacques Vier; Jean Anouilh. Les problèmes de
l’existence dans un théâtre de marionnettes (1978),
de Thérèse Malachy; The theatre of Jean Anouilh
(1981), de H. G. McIntyre; La imaginación creadora de
Jean Anouilh (1984), de Magdalena Casajuana
Capdevila, y Jean Anouilh: life, works and criticism
(1985), de C. N. Smith.