
neuras
De M.ª Xosé Queizán
Dramaturgia y dirección: Ana Contreras y Alfonso
Becerra de Becerreá
Intérpretes: Laura Cuervo, Noemí Rodríguez y
Xavier Vázquez
Compañía Ónfalo
Auditorio Hernal Naval
Ribadeo, 8 de marzo de 2010
Roberto Corte
Todos los criterios pueden ser discutidos, pero
el que alude a la respuesta del público ante el
espectáculo se presenta como uno de los más
irrefutables. Grosso modo: hay dos tipos de
espectáculos, aquellos que echan a los
espectadores de la sala y aquellos que hacen que
repitan. El argumento es taxativo y
reduccionista, pero más allá del planteamiento
que relaciona las calidades con la tiranía de la
audiencia está la propia paradoja que le impone
el medio a los criterios: sin público no hay
teatro. Así que es muy probable —y mejor para
todos— que cuantos más espectadores nos ganemos
para la causa, independientemente del género de
que se trate, mejor teatro nos depare el futuro.
Empezar una crítica hablando del público es
empezar una crítica al revés. Pero nunca la
ocasión nos viene tan propicia. Estas Neuras
de M.ª Xosé Queizán que presenta el grupo Ónfalo
se enmarcan dentro de una jornada de teatro para
el 2º ciclo de la ESO y 1º y 2º de Bachillerato,
en Ribadeo. Se trata pues de un público cautivo.
Son jóvenes con edades comprendidas entre los 14
y 18 años. La edad donde comienza la vida adulta
y el crisol donde se fraguan las fobias y las
aficiones, vitales y profesionales (y muchas de
las rebeldías sin causas, también hay que
decirlo). Y no es mera retórica insistir en la
importancia que tiene el teatro que se programa
para estas edades, porque todo deja su impronta.
Es primordial que las piezas combinen el
divertimento con argumentos que no excluyan el
debate, aunque en ocasiones, como ocurre aquí,
la exaltación y jadeo que produce la farsa —por
su buena realización— apenas deje lugar para la
crítica de estereotipos y las situaciones que se
nos proponen. Ya que la firme y atinada
ejecución de los intérpretes dirigidos por Ana
Contreras y Alfonso Becerra genera en los
jóvenes un entusiasmo difícil de ocultar. Los
jocosos comentarios soltados a la salida lo
confirman, los alumnos mayores no dejan de
acentuar los trazos gruesos de la trama. Para
ellos nada tiene más interés que el
enaltecimiento que se ha hecho de unas formas
que malean y trituran, diestramente, todo cuanto
acontece. Señal inequívoca de que el objetivo
principal está cumplido: volverán al teatro. Y
lo que es mejor, sin malos augurios. Quedando
así suplantado el público cautivo por el
espectador libre que le da sentido.
El montaje que de la pieza de la viguense M.ª
Xosé Queizán, Neuras, ha realizado Ónfalo
tiene un espacio polivalente, con un sofá y un
butacón, blancos, que sirven para todos los
cuadros. Diego Costa, que firma la escenografía,
ha colgado en el centro una esfera de espejos y
le ha sumado al fondo y laterales unas cortinas
—una lluvia plateada que con las luces se vuelve
omnipresente— para lograr una ambientación disco
o de plató televisivo. Festiva y efervescente.
En la obra aparecen los personajes
característicos del reality show —aunque puede
que ésa no sea del todo la idea del libreto
original— que van a consultar sus “neuras” a una
psicóloga, interpretada por Laura Cuervo, que es
más comedida porque hace el contrapunto a los
pacientes: una bulímica, una supermujer y un
metrosexual (Xavier Vázquez). Estereotipos
rebosantes por su desmesura y por el rigor de
tratamiento en su construcción —también se canta
y hay partes coreografiadas—, entre los que
sobresale la joven actriz Noemí Rodríguez por su
talento y su exuberante físico. En fin, un
espectáculo bastante alejado de cualquier tesis
moralizante y bienintencionada, a pesar de que
hoy es 8 de marzo y la autora una feminista
destacada. Se trata, como fielmente reza el
programa de mano, y una vez contrastado con lo
visto, de toda “unha comedia para escachar de
risa…” (la obra es en galego, sobra decirlo). Y
un buen comienzo para este Ónfalo que no es el
ombligo que pone nombre a la compañía sino,
afortunadamente, el centro —otro más— del teatro
bien hecho.