
Eva
Vallines
Laura
Iglesia lleva dirigiendo Higiénico Papel Teatro desde su
fundación, hace trece años. Durante este tiempo han
producido más de veinte espectáculos con los que han
recorrido festivales de toda España y mantienen más de once
en cartel. En estos años han sabido crear un estilo propio
que compagina el humor, el cabaré, el teatro para público
infantil y familiar, el teatro clásico, los espectáculos de
calle y la animación de todo tipo de eventos. Además Laura
Iglesia también es la autora de la mayoría de sus
espectáculos. Preocupada por la formación y el reciclaje
permanente, en estos momentos asiste a un curso de la UIMP
con Mario Gas, acerca de la construcción del personaje.
Desde allí nos comenta uno de sus últimos montajes: 1001
una odisea en el desierto y nos adelanta sus proyectos
inmediatos.
Pregunta. Con 1001 una odisea en el desierto habéis
recorrido Asturias, Cantabria y Zaragoza y habéis
participado en FETEN cosechando gran éxito, ¿a qué crees que
se debe el acierto de este montaje?
Respuesta. Quizás la clave es que se trata de un espectáculo
de aventuras al estilo clásico, una peripecia “de las de
toda la vida”, y que tanto puede gustar a pequeños como a
mayores. Tiene muchos ingredientes. Habla de la amistad, del
poder de la palabra, del valor de los relatos como forma de
conocimiento... Y en cuanto al estilo y a la puesta en
escena es muy completo: tiene momentos poéticos, otros de
pura comicidad, escenas de acción, coreografías…
P. Os
basáis en Las Mil y Una Noches, pero habéis
transformado a Sherezade y al sultán, en un viejo narrador,
Said, y un joven pastor, Karim, que se deja seducir por sus
relatos. ¿Cuánto hay del original en vuestra propuesta?
R.
Realmente lo que nos movió en un primer momento fue la
atmósfera. Queríamos contar una historia situada en el
desierto, en el lejano oriente. Nos interesaba plasmar ese
ambiente de exotismo. Pero al acudir a Las Mil y Una
Noches buscando algún relato, no encontramos ninguno que
se ajustase al cien por cien a nuestros deseos, todos tenían
cosas interesantes, pero ninguno nos satisfizo por completo.
Por otra parte, los cuentos de Las Mil y Una Noches
tienen mucha violencia y un alto contenido de erotismo, así
que finalmente, decidimos crear nuestro propio relato con
ingredientes de aquí y de allá. Una historia en la que
hubiera genios de la lámpara, princesas, ladrones, califas,
mercaderes… Una historia divertida, entrañable, y pensada
expresamente para gustar a todos los públicos.
P.
Aparte del guiño en el título a 2001: Odisea del espacio,
¿hay alguna otra referencia o le debe algo la obra a este
film?
R. Queríamos un título que diese información del contenido
del espectáculo. Un título con el que el espectador pudiese
deducir directamente que se trataba de una aventura en el
desierto emparentada con Las Mil y Una Noches, pero
sin ser Las Mil y Una Noches. Por otra parte, también
nos venía perfecto el término “Odisea” entendiéndolo como un
largo viaje realizado por un viajero o varios que lo
acompañan, y que en su periplo viven gran cantidad de hechos
favorables y desfavorables a su misión, hasta llegar
finalmente al objetivo que se plantearon al principio del
viaje. Y finalmente el juego de palabras da pistas acerca
del tono amable y humorístico del espectáculo. Por lo demás
1001 una odisea en el desierto y 2001: Odisea del
espacio no tienen parentesco alguno… Sólo decir que las
pelis de Kubrick me fascinan. Es un maestro cuyo cine me ha
marcado.
P.
¿Piensas que los recortes presupuestarios a raíz de la
crisis, que ya se están notando en el teatro, afectarán
también al teatro infantil, o se salvará como “artículo de
primera necesidad”?
R.
Lamentablemente los recortes también llegan al sector de
teatro para niños. Lo estamos viendo y sufriendo
constantemente en las programaciones de los ayuntamientos.
También en certámenes, festivales, etc. En concreto con
1001 una odisea en el desierto tenemos constancia de que
a muchos programadores les gustaría contratar el espectáculo
y no lo hacen por limitaciones presupuestarias. No salen
tantas funciones como sería esperable y deseable. Se trata
de una producción con 5 personas en gira y un caché
proporcional a dicho formato. En este momento, en el sector
hay muchísima oferta e infinidad de producciones pequeñas
con cachés ajustados, que son las que finalmente “se llevan
el gato al agua”. Nosotros mismos tenemos espectáculos que
responden a ese perfil, como por ejemplo Una Casa,
que resulta ser el más solicitado por nuestros clientes.
P. En
estos momentos asistes a un Curso de verano de la UIMP con
Mario Gas, háblanos del contenido del curso.
R.
Estoy encantada en el curso. Mario Gas es un maestro, uno de
los mejores directores del panorama nacional y es un
auténtico lujo pasar dos semanas junto a él, bebiendo de su
sabiduría y profundizando en los misteriosos mecanismos de
este oficio. El curso está planteado como un taller
totalmente práctico y participativo. Somos 30 alumnos: 23
actores y 7 directores. Y trabajamos en pequeños grupos
escenas de diversos textos: Homebody Kabul de Kushner,
Troyanas de Eurípides, Muerte de un viajante
de Miller, Regreso al hogar de Pinter, la Electra
de O´Neill y Madre Coraje de Brecht. Yo, de momento,
dirijo a varios compañeros en la escena final de Muerte
de un viajante y como actriz estoy haciendo un pequeño
fragmento del monólogo de Homebody Kabul. Se trata de
poner en pie las escenas bajo la supervisión de Mario Gas y
analizar todo el proceso creativo y los problemas de puesta
en escena, centrándonos especialmente en la construcción de
personajes y buscando las herramientas para optimizar el
resultado.
P.
¿Cómo van los preparativos de vuestro próximo espectáculo,
Fausto de Marlowe, que ha recibido el Premio
Jovellanos a la Producción Escénica?
R. Por
el momento estamos haciendo trabajo de mesa y
reuniéndonos
periódicamente para realizar lecturas y análisis de texto.
El día 1 de septiembre darán comienzo los ensayos sobre las
tablas. Todos estamos muy ilusionados. Trabajando con una
alta motivación y nuestra mejor energía para sacar adelante
un espectáculo potente.