
Nel Amaro. (Foto de Warren Orchard.)
EN RESIDENCIA
Diferentes espacios Laboral Ciudad de la Cultura
Gijón (Asturias)
28 de febrero de 2009
Duración del recorrido: 2 horas
Venancio J. Mayo Pérez
Tras muchos años de rechazo y olvido por su fuerte carga ideológica, el gran edificio de la Laboral, en principio antiguo orfanato minero y posteriormente universidad politécnica, se encuentra hoy en un estado de transformación profunda, no tanto física como de identidad y funcionalidad totalmente renovadoras. Este profundo cambio se va extendiendo paulatinamente por todo el edificio, aunque, a día de hoy, todavía quedan algunas zonas del mismo totalmente ligadas a lo que fue y a lo que allí se vivió. Son espacios aún abandonados que hablan sin voz de lo que fueron hace muchos años…
Tránsito a través de un tiempo detenido
Atravesamos el gran patio, al llegar a la iglesia que lo preside y traspasar el umbral de su puerta cruzamos hacia una especie de dimensión paralela de un tiempo pasado, traído hacia el presente por escasas horas. Portamos en nuestras manos el mapa que guiará nuestra travesía a través de un reducido universo delimitado por historias, objetos y presencias pasadas que hoy vuelven a hablarnos de su significado.
En diversas direcciones dirigimos nuestros pasos por los laberínticos espacios en donde aún se percibe fuertemente la soledad y el tiempo detenido que todavía los viste. Aulas, despachos, pasillos, pupitres, sillas, fotografías, planos, documentos, un sinfin de objetos y espacios cargados de simbolismo y significados latentes que narran la historia del lugar, que se convierten en la caligrafía de un relato, de un conjunto de historias replegadas unas sobre otras escritas por el tiempo.
El pasado en el presente
Recorremos los antiguos espacios, habitados hoy por creadores de diversa procedencia, quienes invocando el pasado que allí existió, atrapan su esencia y nos lo devuelven como presente a través de una experiencia artística, permitiéndonos así traer hacia la luz lo que está de alguna manera allí dormido, aquello que permanece oculto a nuestros ojos en estas estancias de tiempos lejanos.
Ellos reinterpretan en el presente el pasado, redefinen con sus cuerpos los espacios, convirtiéndolos, para el momento, en mundos de nuevo vivos. Así los creadores nos revelan una parte del alma del edificio que aún no conocíamos, y crean, para nosotros, a partir de esta alma revelada, nuevos espacios de significación, nuevos lugares afectivos, estéticos, sociales e históricos basándose en objetos, imágenes y relatos de otros tiempos.
Intentando llegar a todas las experiencias propuestas, ignoramos que el tiempo ha llegado ya al límite que marca el fin de nuestra visita, y requiere de nosotros que regresemos a nuestro propio tiempo, invitándonos a abandonar el suyo, para así poder retornar de nuevo al descanso del olvido.
Creadores “En Residencia”
“En Residencia” como proyecto de acciones performativas y espaciales acogió dieciséis propuestas, de una veintena de creadores, hermanadas por la colaboración entre Asturias y País de Gales sobre un mismo lugar, la parte central del ala meridional del complejo de la Laboral. Los creadores participantes en este proyecto comisariado por Marc Rees, han elaborado propuestas, por lo general, interesantes, bien articuladas y desarrolladas, aunque no todas con la misma fuerza conceptual y de ejecución, si bien por imperativo del espacio sólo nombraremos algunas.
Por la parte galesa el propio Rees nos ofreció una instalación, dentro de un despacho, donde se encuentran un montón de cajas de zapatos, una hilera de éstos usados y el sonido de unos pasos que vienen y van, presidido todo por un retrato de pared de la propia Laboral. Constituye una instalación sencilla en los medios utilizados pero muy sugerente, creando un espacio visual – sonoro inquietante. Otras propuestas galesas como la de Cai Tomos con su tabla de gimnasia con potro en el propio patio central del complejo, como la realizada seguramente en su época, por los alumnos de la Laboral, o la llevada a cabo en la propia iglesia por Benedict Anderson, Tanja Raman y John Collingswood con su bosque sonoro realizado con bancos de iglesia, efectos de sonido y danza contemporánea, son propuestas de interés.
Por otra parte, los artistas de nuestra región ofrecieron, a través de sus acciones, un conocimiento más cercano a la realidad del edificio y su significado. Nel Amaro, dentro de una sala de archivo, pone el dedo en la llaga del nacional-catolicismo. Siempre incisivo, utiliza elementos y discursos sencillos en la forma pero muy eficaces y profundos en el fondo.
Las bailarinas avilesinas de danza contemporánea Mónica García y Montse Penela desarrollan, dentro de un aula, una propuesta conjunta de vanguardia. Utilizan un discurso de carácter repetitivo, en movimientos, escritura, palabras y silencios, un discurso que por repetitivo es alienante. Personajes desorientados, desestructurados, carentes de voluntad, aleccionados y en ocasiones aleccionadores. Una actuación conjunta muy interesante, que debe invitar a ambas artistas a continuar desarrollando propuestas propias en este camino de colaboración mutua.
Avelino Sala con su poderosa e inquietante proyección y acción en vivo en la que un balón de fuego es golpeado de manera repetida contra una pared o la poderosa instalación de Fiumfoto, uno de los proyectos más elaborados y conseguidos en mi opinión, en la que animaciones proyectadas sobre los antiguos pupitres, combinadas con imágenes del dictador con su familia, objetos de la España cañí de aquel momento, proyecciones sobre el encerado de frases que contienen los valores de buen ciudadano que proponía el antiguo régimen y los espacios sonoros utilizados hacen de dicha instalación, y sin desmerecer ninguna otra propuesta, la más interesante de las presentadas.