cuestionario
1.
El
Circuito Profesional de Teatro Asturiano, concertado entre
la Consejería de Cultura y los Ayuntamientos, ha ido
incorporando cambios desde su creación con la intención de
optimizar sus ejercicios. El aumento de espacios y
municipios ha ido acompañado del aumento de grupos y
presupuestos. ¿Cuál es tu balance del trabajo realizado
hasta el momento y qué opinas de las nuevas bases redactadas
para la mejora de su funcionamiento?
2.
Laboral
Escena es un proyecto que está siendo criticado por la
mayoría de los profesionales asturianos. Somos conscientes
de que se trata de una programación alternativa y de que
tampoco ha de tratarse de una exhibición convencional. ¿Cuál
es la relación que, a tu entender, se ha de establecer entre
los profesionales asturianos y Laboral Escena para que el
proyecto tenga una viabilidad más consensuada?
3.
¿Cuáles
crees que son las asignaturas pendientes que aún tiene la
administración asturiana con el teatro, y con la sociedad
cultural?
4.
La
crítica a la calidad de las compañías asturianas, de una
manera larvada, a veces también aparece como argumento
recurrente en el debate. ¿Qué opinión te merece la calidad
de nuestros grupos?

David
Acera en Catalina y los bosques de hormigón, de La
Vereda Teatro.
DAVID ACERA
La Vereda Teatro
1. El
balance es claramente deficitario. Es cierto que se han
abierto nuevos espacios al teatro pero no es menos cierto
que éstos únicamente programan 10 espectáculos al año dentro
del Circuito, cantidad que se mantiene invariable desde su
creación. Además existe una clara voluntad por parte de los
actuales responsables de cultura de mantener estancado su
desarrollo, voluntad que se evidencia en las nuevas bases.
El rechazo a un aumento de funciones o a poner en marcha un
Circuito “B” en el que pudieran integrarse pequeños
ayuntamientos así lo atestiguan. La situación es ésta:
parálisis para los ayuntamientos integrados en el Circuito y
recorte de ayudas para la promoción de las artes escénicas
para aquellos que no pueden integrarse en él.
Paradójicamente el público aumenta, aun no dándose una
correcta difusión de las actividades del Circuito: no existe
cartelera semestral que pueda consultarse en algún lugar (ni
tan si quiera en internet), no existe promoción en la RTPA y
últimamente también nos “desaparecen” día sí y día no de la
cartelera que el Gobierno Regional publica en la prensa
escrita.
2.
Seguramente la cosa mejoraría si hubiera alguna relación. Es
ciertamente preocupante que un macroproyecto como el de
Laboral Escena haya sido hecho sin contar con la opinión de
la profesión asturiana. El programa de residencias puesto en
marcha es una vía interesante aunque insuficiente, muy
insuficiente.
La
programación de Laboral Escena es ciertamente arriesgada y
en muchos casos novedosa en nuestra región. No seré yo quien
critique la inversión de dinero en cultura pero uno no puede
por menos que sorprenderse, y sentir cierto agravio
comparativo, cuando escucha hasta cuñas de radio, por no
hablar de los anuncios en todo tipo de medios, promocionando
casi todos los espectáculos de Laboral Escena, sobre todo si
tenemos en cuenta la invisibilidad a la que los responsables
de Cultura someten a las producciones asturianas. Me queda
también la duda sobre si estos responsables están poniendo
con Laboral Escena el tejado antes que las paredes en lo que
a promoción cultural se refiere.
3. Yo
diría que con la sociedad en general. Hablaba antes de
tejados y de paredes. Es necesario que todos los ciudadanos
tengan derecho a disfrutar del teatro y de una programación
adecuada en sus lugares de residencia. El derecho a
disfrutar de las artes escénicas parte del conocimiento de
éstas y sería bueno tener estudios que nos informaran del
porcentaje de asturianos que nunca han visto una
representación teatral. El ver teatro, como el leer,
requiere de un aprendizaje y, en este sentido, es
imprescindible la puesta en marcha de un Circuito Escolar de
Teatro para que todos los niños y niñas, independiente de su
nivel de renta y del entorno cultural de sus familias puedan
aprender a disfrutar con algo más que con los programas de
una televisión generalista cada vez más decadente y más
empobrecedora cultural y socialmente hablando.
Esto
debería de ser una prioridad para los responsables
culturales de una sociedad que se reclama democrática y
garantista pero en la que los hijos de padres sin estudios
tienen 20 veces más de posibilidades de incurrir en el
fracaso escolar que los hijos de padres universitarios,
según nos ha desvelado el sociólogo José Saturnino Martínez
en un reciente estudio. La democracia es inviable sin
ciudadanos y para que éstos existan, y puedan configurarse
sus propias opiniones son necesarias la cultura y las artes,
también las escénicas. Los responsables culturales deberían
ocuparse de estas cosas, si no uno no alcanza a entender
para qué cobran un sueldo público.
4.
Pienso que es bastante difícil hacer más con menos. La
proliferación de espectáculos de calidad en Asturias es un
hecho indiscutible. Seguramente hay propuestas más
mediocres, pero como en cualquier otro sitio. No creo que la
producción escénica asturiana destaque en el panorama
estatal por su mediocridad, más bien al contrario.
Seguramente es una gran desconocida pero a esto contribuyen
muchos de los que la critican sin conocimiento.
Muchos de estos prejuicios probablemente obedezcan al
provinciano análisis de que aquellos que han decidido hacer
de Asturias su lugar de residencia y producción es porque no
han podido marcharse a otro sitio y no porque lo hayan
elegido. Qué le vamos a hacer. A estas críticas sólo se les
puede responder con trabajo y voluntad. Demostrando siempre
que podamos que Jesucristo no fue el único en hacer posible
el milagro de los panes y los peces.

Nacho Ortega en Cartas de amor a Stalin, de La Tejedora de
Sueños.
NACHO ORTEGA
La Tejedora de Sueños
1. El
aumento de espacios viene acompañado de una serie de trabas
que se han de solventar. Tener un espacio que no tenga un
mínimo de dotación es no tener nada. Si se deja al buen
criterio de cada responsable de su espacio, difícilmente se
puede generar una uniformidad en el Circuito. Un Circuito ha
de tener vías de exhibición para teatro profesional y
aficionado y por ende estar suficientemente publicitado. Se
han de articular las vías de intercambio con otras
comunidades no sólo para “importar” sino para “exportar”
nuestros productos. A esto se reduce, grosso modo, en
lo que respecta a la campaña publicitaria compromisoria con
las artes escénicas. El incremento de grupos es real, mal
que pese a algunos de dentro y de fuera pero el incremento
económico… eso es otra cosa. Si se incrementa uno de los
presupuestos para AA.EE más bajos de todo el país cualquier
“subida” sigue resultando irrisoria, pero claro, todo
depende de cómo se venda y a quién.
Las
nuevas bases son una vergüenza en la que se ha obviado el
trabajo de mucha gente.
2. Lo
primero que se hace antes de emprender cualquier empresa es
un análisis de la realidad, análisis que determinados
personajes de una mala comedia de enredo palaciego han
obviado. Si lo que se hace aquí pierde toda la credibilidad,
sin otro criterio que lo puramente localista, resulta que
somos xenófobos con nosotros mismos. Lo que debe ser la
actitud más ridícula de todo el planeta. Si cualquier ajeno
a la comunidad recibe más ayuda que los autóctonos es para
plantearse a quién se deja manejar el dinero de todos. Y lo
digo yo, que soy de Valladolid y pago aquí mis impuestos
(por si acaso hay malos entendidos). ¿Cómo establecer una
relación? Con un básico de colegio. EL RESPETO. Si se parte
desde el desprecio hacia nuestro trabajo, para enseñarnos
cómo se llena un escenario de agua y asisten menos de 25
personas entonces, hoy por hoy, estos “desarrapados del buen
hacer” que convocamos más espectadores que Laboral Teatro,
primero, algo haremos bien y segundo, si “han de
enseñarnos”, que nos enseñen algo que merezca la pena
aprehender.
3. Un
Circuito profesional en condiciones. Un Circuito para
aficionados. Un incremento de las subvenciones con un
criterio claro. Ingresar en la Red Nacional de Circuitos.
Las campañas escolares. Todo lo que sirva para enriquecer
una oferta cultural ha de ser potenciado desde la
Administración. Del mismo modo que sería conveniente que esa
misma Administración estableciera vínculos con entidades
privadas, que desde hace años se benefician en sus
declaraciones fiscales de cualquier aportación a la cultura.
Hablamos de una “nueva” ley de mecenazgo, no de una
privatización del sector cultural. Por otro lado sería
interesante que los cargos vinculados fueran ocupados por
personas a quien de verdad les interese desde el compromiso
social y no únicamente el personal, por lo mismo que
queremos que nuestras coronarias sean revisadas por
cardiólogos y no fontaneros. Tenemos un problema insalvable
y es que no podemos prescindir de fontaneros ni cardiólogos
pero de nuestro oficio, si no se dignifica desde dentro,
difícil será que otro lo haga desde fuera.
4.
Afortunadamente en esta profesión no hay fórmulas mágicas
para hacer espectáculos. Por eso son “hechos vivos”. ¿Qué es
calidad? ¿Que me guste más o menos? ¿Que haya más o menos
actores en escena? ¿Que me ría más o menos? ¿Una
escenografía más o menos grandiosa? ¿De verdad alguien tiene
queja de los espectáculos que se hacen en Asturias con la
precariedad en la que nos movemos? Que yo sepa en Asturias
hay premios nacionales, premios Fetén, nosotros venimos del
Arcipreste de Hita y en esta comunidad hay varios premiados.
Y eso con la mencionada precariedad. Que desde fuera se nos
tache de poca calidad denota una falta de información
lamentable pero cuando esos comentarios surgen desde dentro
nos encontramos… habría que ver quién, con qué criterio y
con qué intenciones escupe sobre los de casa. Personalmente
hay dos cosas que me provocan revoltura de conmiseración
“sobran compañías” y “estos o los otros hacen mierda”. Lo
dicho, si no se dignifica desde dentro… que nos tachen de lo
que quieran, y con razón.

ANDRÉS PRESUMIDO
Teatro Casona
1.
Actualmente el Circuito está muy abandonado, y habrá que
poner a alguien al frente para que lo vuelva a dinamizar. No
estoy de acuerdo con las nuevas Bases, porque entre Laboral
Escena y las nuevas Bases, van a minimizar las posibilidades
de exhibición de los espectáculos de Teatro Profesional en
Asturias.
2. La
relación debiera establecerse como organismo equivalente a
un Centro de Producción, Exhibición y Promoción de
espectáculos profesionales asturianos, por varios motivos,
pero principalmente para asentar una profesión estable para
los actores, actrices y directores asturianos, y en ello se
incluyen danza y nuevas tendencias puesto que hay medios y
se les supone capacidad; lo que se ha hecho es a la inversa,
machacar la producción escénica asturiana en favor de la
programación alternativa y de nuevos lenguajes escénicos,
tan ajenos a la realidad teatral de público y compañías en
Asturias.
El
tímido intento de residencias teatrales, nada tiene que ver
con las necesidades de las compañías de teatro, la
viabilidad viene dada por una apuesta clara, manifiesta y
decidida a la producción, exhibición y promoción de teatro
profesional en todos los lugares de Asturias, y cuyo fondo
de producción debiera ser Laboral Escena
3.
Mejorar las condiciones técnicas de los espacios del
Circuito, abrirse más a los centros de enseñanza, volver a
la rigurosidad de las condiciones del Circuito (publicidad,
pagos, horarios) y utilizar la TPA para la promoción de
todos los espectáculos de teatro profesional en Asturias.
4.
Tenemos más calidad que la que se merece el apoyo tan exiguo
de la Administración Autonómica. Los Ayuntamientos no pueden
soportar todos los cachés de las compañías profesionales, y
muchos de ellos optan por realizar convenios con los
amateur, por dos motivos: abaratamiento de costes y un tipo
de teatro popular y que no da complicaciones en sus
exigencias técnicas; ante este panorama, sigo optando por un
teatro de calidad y que oferte al público lo que realmente
se merece, que es el mejor producto en todos los aspectos y
obviamente eso sólo lo puede ofrecer el teatro que arriesga
y ése el teatro profesional en Asturias.

Etelvino Vázquez, de Teatro del Norte, en un ensayo de Vania.
(Foto de Gerardo Llaneza.)
ACPTA
Asociación de Compañías Profesionales de Teatro y Danza de
Asturias
1. El
Circuito Profesional de las Artes Escénicas del Principado
de Asturias tiene por objeto —según consta en sus bases
actuales— establecer las normas de participación en el
mismo, consistente en un programa de acción cultural y
colaboración entre los Ayuntamientos del Principado de
Asturias, las empresas de artes escénicas profesionales y la
Consejería de Cultura y Turismo con el objeto de optimizar
los recursos disponibles y procurar una programación estable
y de calidad de artes escénicas, prestando especial atención
a las producciones asturianas.
Estas
nuevas bases concertadas por todo el sector son producto del
consenso entre todas las partes, cada una de las cuales ha
cedido en sus posturas iniciales en pro del bien general y
con la intención de seguir profundizando en el futuro y
seguir “andando camino”, atendiendo especialmente por parte
de los representantes de nuestra asociación, a la
negociación en los requisitos básicos para que las empresas
profesionales muestren sus espectáculos en las mejores
condiciones posibles y a que en aquellos espacios de más
reciente incorporación comiencen las mejoras pertinentes,
también en el menor tiempo posible.
Derivado del planteamiento anterior, creemos que ha quedado
la puerta medio abierta para la creación de un circuito A y
B, ateniéndose no sólo al criterio de dimensiones y
equipamiento técnico de los espacios, sino también a la
disponibilidad de presupuestos que se puedan asignar desde
aquellos municipios que, no pudiendo optar al mínimo
económico establecido para este programa, tienen una demanda
lógica y necesaria para su habitantes.
Hemos
de pensar que el Circuito Asturiano de Teatro Profesional
está destinado fundamentalmente a los espectadores y
espectadoras de cada municipio. La ciudadanía se merece unos
buenos criterios de programación establecidos por
profesionales, con una elaboración plural de la oferta que
cubra todos los segmentos de población y siempre
garantizando que los espectáculos programados se muestren en
condiciones dignas.

José Antonio Lobato, de Teatro Margen, en los
Entremeses.
2. Los
integrantes de la Asociacion de Compañias de Teatro y Danza
Profesional de Asturias en modo alguno descalificamos el
interés artístico de la programación de Laboral Escena, pero
siendo en efecto una programación “alternativa,” y por tanto
con reducido poder de convocatoria, consideramos
descabellado destinarle cientos de miles de euros y una sala
de 1200 butacas mayormente desangelada y con el cortafuegos
echado, quedando así la promoción de las demás tendencias
escénicas muy restringida y sujeta a actuaciones puntuales.
Hay en
Laboral espacio físico y recursos económicos de sobra para
tener varias salas con programaciones paralelas de diversa
índole y destinadas a diversos públicos y alcanzar así la
deseada sostenibilidad. El fabuloso equipamiento de Laboral
podría albergar sin ningún problema diferentes salas de
exhibición y entre ellas alguna en la que se programara
regularmente danza y teatro profesional asturiano.
Por
tratarse del único espacio teatral autonómico público,
podría disponer asimismo de salas de ensayos generales,
equipadas técnicamente, para que mediante los acuerdos
pertinentes pudieran ser utilizadas por las compañías
asturianas en los ensayos de sus producciones.
Los
responsables de gestionar Laboral Escena parecen haber
olvidado que la finalidad de la política cultural es la
ciudadanía. Las cifras demuestran de un modo irrebatible que
los ciudadanos no participan del proyecto Laboral. Su modelo
de gestión es fallido, minoritario y económicamente
insostenible.
Desde
los inicios del proyecto Laboral, los profesionales del
teatro y de la danza asturianos, al igual que han hecho los
de las artes plásticas, hemos mantenido una postura de
recelo por comprobar que, los responsables políticos de
dicho proyecto en modo alguno, se han hecho eco de nuestras
sugerencias. Tras comprobar con el paso del tiempo la
viabilidad del proyecto y la nula participación de otros
lenguajes artísticos diferentes a los marcados en la línea
llamada de vanguardia, los profesionales de ACPTA no podemos
dejar de recordar nuevamente nuestra reivindicación de un
apoyo similar.
En
resumen, hoy por hoy Laboral es un gigante que vampiriza el
presupuesto de cultura de nuestra comunidad a una velocidad
terrorífica sin que ello revierta en modo alguno en los
profesionales de la danza y el teatro en Asturias, y lo más
importante, sin la participación ciudadana. El proyecto de
Laboral está completamente desvinculado de los asturianos
que lo consideran un espacio elitista.
Sus
responsables deberían admitir de una vez por todas que se
han equivocado en el planteamiento, deberían replantearse la
gestión estableciendo nuevas pautas no tan elitistas,
diversificando y abriendo programaciones paralelas
destinadas a otros sectores de públicos y a otras
disciplinas artísticas, contando desde luego entre ellas con
el sector de las artes escénicas asturiano con el cual se
hace absolutamente necesario un diálogo fluido y constante.
3. Los
responsables políticos deberían prestar una mayor atención
hacia el teatro y la danza hechos en Asturias. Deberían
conocerlo en su complejidad, valorarlo y respetarlo,
difundirlo y proyectarlo. Su obligación es crear un tejido
cultural organizado, en el que el sector de las artes
escénicas asturiano pueda mostrar su trabajo y los
ciudadanos participar de él. En suma, facilitar unas
condiciones dignas para el sector, tanto para los usuarios
como para las propias compañías.
Ello
pasa por la consideración del sector de las artes escénicas
como sector industrial y el apoyo firme a dicha industria
con cifras sensatas y adecuadas al número de compañías y al
formato de las producciones.
En
resumen, el sector de las Artes Escénicas en Asturias
necesita con urgencia una política cultural decidida y que
el teatro y la danza profesional asturianos sean valorados y
apoyados con justicia. Encarar, como lo están haciendo en
otras autonomías, un plan de teatro que apoye y arrope el
buen trabajo de los profesionales del Teatro y la Danza en
nuestra comunidad, planteando medidas como las siguientes:
a)
Creación de un órgano fundamentalmente administrativo que
gestione la política teatral de la autonomía y su
interrelación con los municipios según número de habitantes
(el Teatro Profesional Asturiano ha de ser visible para
todos). Este organismo ha de contar con medios y personal
cualificado y ha de representar al Teatro y la Danza
Profesional Asturiano en Ferias y demás eventos.
b) Dar
un impulso contundente al Circuito Profesional de Teatro de
Asturias. Aumentar el presupuesto, el número de espacios,
ayudar a la dotación de recursos técnicos y humanos. Que el
Circuito Profesional de Teatro se divida en A y B. Que en lo
posible se tengan en cuenta las compañías externas
programadas y que sirva de estudio y referencia a nuestros
responsables culturales para establecer los contactos
institucionales pertinentes con otras autonomías permitiendo
la fluidez y permeabilidad de mercado entre las diversas
comunidades autónomas.
c)
Inversión en formación de técnicos y gestores culturales.
Inversión en formación continua y reciclaje de profesionales
de las Artes Escénicas.
d) Mejora de la política de subvenciones, tanto en su
cuantía como en la organización de las mismas (normativa y
transparencia). Una adecuación de la normativa consensuada
entre la Administración y las Compañías Profesionales. Una
transparencia total en la adjudicación de las mismas:
plazos, jurado, etc. Evitar lo que ocurre en este momento,
que los espectáculos más subvencionados son los menos
visibles en Asturias. Adecuar la normativa de las
subvenciones a las necesidades de las compañías
profesionales: producción de espectáculos, ayudas a giras
nacionales, ayudas a giras internacionales.
e)
Impulsar el teatro amateur estableciendo políticas
específicas, claras y ajustadas a su idiosincrasia, de
manera que se exhiba en circuitos bien diferenciados del
teatro profesional sin suponer una competencia desleal para
éste.
f)
Crear una autentica relación de la ESAD con el Teatro
Profesional Asturiano. La Escuela ha de ser un instrumento
de ayuda al Teatro Profesional Asturiano y no un elemento de
competencia.
g)
Establecimiento de Plan de Teatro y Escuela que ponga en
contacto a todos los alumnos de Primaria y Secundaria de
Asturias con el hecho teatral.
h)
Establecimiento de Compañías Residentes en algunos teatros
de nuestra región que permanecen cerrados gran parte del
año: P. ej. Pola de Lena, Soto del Barco, etc.
i)
Apoyar con becas de escritura a los autores teatrales
asturianos. Impulsando, además, ya sea desde la política de
subvenciones o desde otro tipo de ayudas, la representación
de sus textos.
j)
Apoyo a las Compañías Profesionales de Teatro y Danza para
que se hagan visibles fuera de nuestra región, consiguiendo
institucionalmente que el Teatro Profesional Asturiano sea
invitado a Ferias y Festivales u organizando muestras de
nuestro teatro fuera de nuestra región.
k)
Apoyo decidido a los Premios Asturias de Teatro Profesional
Asturiano y retransmisión de los mismos desde la TPA.
l)
Estimular que se realicen coproducciones entre el Teatro
Profesional Asturiano y los tres grandes teatros de nuestra
región, consiguiendo así implicar en la creación teatral a
los tres grandes coliseos de Asturias e intentando por todos
los medios que en esos espacios el Teatro Profesional
Asturiano no se vea condenado a la representación única.
4. En general la salud de la danza y el teatro profesional
asturiano es muy buena, y en este momento no tiene nada que
envidiar al buen teatro hecho en otras comunidades, como se
demuestra con los premios recibidos por nuestras compañías
en festivales nacionales e internacionales, nuestra
participación en ferias y certámenes y nuestra incorporación
en redes y circuitos nacionales.
Por
otra parte, es cierto que atravesamos un momento de mercado
en el que la oferta supera con creces la demanda, y a tenor
de ello, quizás nos veamos obligados a realizar un examen de
conciencia y ser más exigentes con nosotros mismos y con
nuestras producciones.
Desde
nuestra asociación se promueven, estimulan y defienden
criterios severos de calidad, rigor y profesionalidad.
Creemos que en la actualidad el tejido teatral asturiano es
confuso ya que muchas compañías que quizás deberían ser
amateurs se han profesionalizado de manera forzada como
consecuencia de una política cultural poco clara que les ha
empujado a ello para que sus producciones tengan acceso a
algún circuito de exhibición. A este respecto sería deseable
una recolocación del sector profesional con baremos de
calidad y excelencia.
Por otra parte, si en nuestras compañías se percibe falta de
innovación o resultados no todo lo perfectos que sería
deseable, probablemente ello se deba a nuestros
limitadísimos presupuestos que no permiten establecer
períodos de ensayos con tiempo sobrante para la
investigación. Es muy difícil innovar desde la penuria
económica. Sobre todo cuando la previsión de recuperar la
inversión es impensable: no existe en Asturias una red que
pueda absorber determinados trabajos “innovadores” a
excepción de Laboral Escena, que, como sabemos, no contamina
su programación con producciones asturianas.
ACPTA
fue creada en 1996 y agrupa a 11 compañías profesionales de
reconocida trayectoria y gran prestigio tanto dentro como
fuera de nuestras fronteras. Todas las compañías asociadas a
ACPTA son productoras, creadoras y distribuidoras de sus
propios espectáculos, que tocan todos los géneros de la
danza y el teatro.
El
pasado año, las 11 compañías asociadas han realizado un
total de 600 funciones, con 32 producciones en gira que han
sido vistas por más de 200.000 espectadores, abarcando todas
las comunidades autónomas, visitando 6 países en Europa y
América, y obteniendo 6 premios nacionales e internacionales
en diversos certámenes de Europa y América. Además, sus
empresas han generado 2.400 altas de actores y actrices en
la seguridad social dentro del régimen especial de artistas.
Forman
ACPTA: Factoría Norte, Higiénico Papel Teatro, Kamante
Teatro, Konjuro Teatro, La Sonrisa del Lagarto, Producciones
Quiquilimon, Teatro del Norte, Teatro Margen, Tragaluz
Teatro, Yheppa Títeres y Zigzag Danza.

Toño Caamaño, de Producciones Nun Tris, dirigiendo Iphigenia.
TOÑO CAAMAÑO
Producciones Nun Tris
1. El
Circuito mejora, pero el número de funciones disminuye. Todo
lo que se haga para intentar mejorarlo estará bien; nunca
negociar para perder, ni cambiar lo que tenemos por algo más
restrictivo; pero creemos que la solución a la viabilidad
del teatro profesional asturiano no pasa al 100% por la
viabilidad del Circuito. Para una compañía como la nuestra
la actividad del Circuito, contando que se actuara en veinte
espacios, cosa bastante improbable, supondría un 25% como
mucho de la actividad necesaria anual. Y creemos que se
debería limitar el acceso al Circuito de los espectáculos,
centrándose sobre todo en los estrenos de las compañías, en
los formatos grandes. Los otros espectáculos debieran
funcionar mediante otos canales. Así que no dejan de ser
parches.
Claro
que no todas las compañías profesionales, aunque sea una
contradicción, necesitan sobrevivir de su actividad, para
otros será suficiente con lo muy poco que hay.
2. Se trata de dos maneras de entender la política cultural.
Desde Laboral o Recrea se trata de invertir muchísimo dinero
en un proyecto elitista para crear un polo de atención
turístico, creemos, para que Gijón suene en ciertos ámbitos
y tenga proyección, como pasa con la Semana Negra, por
ejemplo, o FETEN, o el Festival de cine, sin que esto
signifique que tenga que redundar en beneficio de los grupos
asturianos o en la política cultural de casa. Su proyecto es
que el teatro de la Laboral sea como una sala alternativa
pija en un barrio de Madrid. Otra opción sería utilizar las
excepcionales instalaciones que hay para ponerlos al
servicio del teatro asturiano y de sus destinatarios, para
que el teatro asturiano dé un paso adelante en cuanto a
calidad y proyección de sus trabajos, que es lo que no van a
hacer jamás. Evidentemente no estamos hablando de que se
haga una función por compañía al año, debería ser una acción
más trascendental, por ejemplo, acoger la creación de un
centro dramático asturiano. No podría ser en otro lugar
mejor que en la Laboral. Creemos que la reconciliación es
imposible o muy difícil. Podrían incluso convivir las dos
filosofías, pero no es su proyecto político, para ellos ni
Asturies, ni su cultura ni su teatro existen, así que nunca
lo van a permitir. Meyor contratar al centro coreográfico
galego.
3.
Interés. La dignificación. Tratar a las compañías
profesionales como se les trata en otras comunidades del
estado, tanto en lo referente a ayudas a la producción como
giras. Separar para siempre la actividad profesional de la
amateur. Potenciar el circuito existente, bastante, en
cuanto a presupuestos. Que otros departamentos de la
administración se involucren, por ejemplo, educación,
creando un circuito infantil y otro de EEMM; o Política
llingüística, haciendo uno específicamente para producciones
en asturiano. Crear un instrumento para dramaturgos,
directores y actores, que divulgue las nuevas creaciones
asturianas y sus clásicos, esto es un centro dramático.
Campañas de captación de públicos. Ferias del sector cara a
programadores, asturianos y de fuera. Presencia en el
exterior… Creemos que debiera haber un organismo que se
encargara de todo esto, un desarrollo de lo que iba a ser el
ITAE en su día, con una acción transversal a diferentes
conseyeríes, de carácter público o semipúblico, quizás tipo
fundación, o algo así. Y diversificar la labor actoral
ayudaría a clarificar la confusión reinante; doblaje al
asturiano, audiovisual…
4. Con cada vez menos presupuestos, ya que todo es más caro,
y con menos actuaciones, las compañías son capaces de hacer
cada vez trabajos de mayor calidad, porque cada vez llevan
más tiempo, acumulan experiencia y necesitan competir en
otro mercado, el estatal, o internacional. Y esto sólo se
debe a la voluntad y sacrificio de los creadores, y se hace
contra el desinterés, desconocimiento y ninguneo de la
Administración asturiana, que a veces se convierte en
insulto, desprecio y falta de respeto a la profesión.

JOSÉ MIGUEL DÍAZ
Unión de Actores de Asturias
1. Sería injusto decir que la creación de la 1.ª normativa
del Circuito Profesional, curiosamente por parte del PP en
tiempos de Marqués, no ha sido positiva para la
consolidación del teatro profesional asturiano. Pero,
tampoco haríamos justicia si no dijéramos que el Circuito
Profesional en su estado actual poco puede ayudar a los
profesionales del teatro en Asturias. Corren malos tiempos
para la promoción cultural, más aún cuando, a la sociedad en
general, le cuesta reconocer que el fomento de la actividad
cultural también puede generar empleo, y que ese empleo, es
tan digno como el que puede generar (o perder) cualquier
actividad del sector servicios, o la construcción, o la
industria del metal, la minería o los astilleros. En este
contexto, la defensa del profesionalismo es doblemente
difícil. De un lado cuesta demostrar a las administraciones
públicas, principal motor de la inversión cultural, que es
necesario hacer un seguimiento serio y riguroso de las
incipientes ‘pymes’ de las artes escénicas asturianas para
que sus ‘productos’ sean visibles y valorados en el
amplísimo mercado cultural; y por otro lado, hacer ver a las
mismas administraciones, que la actividad amateur es un
espacio de creación y la actividad profesional es un espacio
de creación y de trabajo. Así es como, el circuito
profesional de teatro asturiano, que habría de ser el gran
espacio de promoción y difusión de los profesionales
vinculados a los hechos escénicos asturianos, es hoy, una
‘rula’ de espectáculos donde, a golpe de vista, se subasta
el lote más barato. Las bases y el sistema que regula el
funcionamiento de esta ‘rula’ sólo parece que tiene como
objetivo distribuir en el tiempo y el espacio un conjunto de
espectáculos, propiedad de las compañías, que sin selección
previa, acceden a oferta de ‘calidad/precio’ ante un
plenario de programadores (que representan cada uno de los
municipios que forman parte del Circuito).
Sabemos que existen muchas sensibilidades involucradas en
este proyecto, pero también es cierto, que cada una de ellas
ha de ceder una parte de sus intereses en favor del
conjunto, para que en suma, el Circuito Profesional de
Teatro de Asturias sea motor para la evolución y
sostenimiento de las actividades escénicas producidas en
Asturias, por profesionales asturianos.
Bases para consolidar el Circuito Profesional de Asturias:
Unidad de gestión. Todas las acciones a realizar para su
puesta en funcionamiento, promoción y difusión, se habrían
de gestionar de forma centralizada por un ente autonómico.
Actualmente la sociedad RECREA cumple todos los requisitos
para realizar esa encomienda.
Comisión de catalogación. Compuesta por técnicos
cualificados, sus funciones consistirán en elaborar un
catálogo de oferta, en el que se incluirán todos los datos
técnicos y artísticos de cada uno de los espectáculos
concurrentes al Circuito; así como la supervisión de los
requisitos de participación.
Plenario de programación. Reunión semestral de programadores
donde se elaborará el programa. Establecer un mínimo de
representaciones por espectáculo. Atención a los diferentes
formatos/tamaño de montajes y tipos de público.
Comisión de seguimiento. Constituida por representantes de
administración autonómica, programadores, compañías y
actores/actrices, habría de tener como atribuciones: velar
por el cumplimiento de las bases reguladoras con capacidad
para aplicar medidas cautelares.
Asimismo, los actores y actrices asturianos, reclamamos de
manera urgente, lo siguiente:
Ser incluidos obligatoriamente con nombre y apellidos, en
las fichas artísticas y técnicas de todos los espectáculos
concurrentes.
Exigir estar al corriente de pagos de salarios a todos los
artistas y técnicos, al menos de los espectáculos
concurrentes.
Sancionar como se estime oportuno, la sustitución no
autorizada o injustificada, de los artistas incluidos en la
ficha artística y técnica.
Regular el apoyo de carga/descarga en los casos en que no
exista acceso cómodo al escenario (no disponer de rampas de
acceso sin escalones y proximidad del muelle de carga).
2. De entrada decir, por lo que sabemos, que Laboral Escena
ya no existe, ahora se está hablando, en conjunto, de la
programación del Teatro de la Laboral. No cabe ninguna duda
que el Teatro de la Laboral y todos sus aledaños en el
entorno de la Ciudad de la Cultura han de ser un referente
habitual para el público de las artes escénicas de nuestra
autonomía, y no sólo de Gijón. A través de los medios de
prensa se nos está informando en cifras de la participación
ciudadana en los diferentes eventos que tienen lugar en el
espacio mencionado, y es notoria la escasa afluencia de
público en la programación propia del Teatro de la Laboral.
Desde nuestro punto de vista, entendiendo la dificultad que
entraña acercar las vanguardias y los nuevos lenguajes a los
no iniciados, y reconociendo la alta calidad de muchos de
los espectáculos programados en el Teatro, creemos que es
urgente un aperturismo de la Ciudad de la Cultura a la
cultura popular y a la programación de la compañías
profesionales asturianas; entendemos que existe espacio de
convivencia e intercambio cultural (y de públicos)
suficiente como para ofrecer programaciones alternativas
(respecto a la línea actual) que permitan por ejemplo:
ofrecer programación habitual para público infantil en fines
de semana y/o mediante funciones concertadas con centros
escolares de la autonomía
incluir en la programación ‘oficial’ a compañías asturianas
incluidas en el catálogo del Circuito Profesional
recuperar el sello ‘Laboral Escena’ para aglutinar la
programación más vanguardista con criterios de festival en
los periodos o ciclos que se deseen
continuar, y en su caso ampliar, la participación de actores
y actrices en los numerosos eventos de promoción, realizados
en la ‘Ciudad de la Cultura’.
3. Sin lugar a dudas las administraciones asturianas han de
reconocer las iniciativas de numerosos actores y actrices
asturianos que, fundamentalmente desde los años 80,
impulsados por el propio ITAE, acciones municipales de toda
índole, y la evolución natural de algunos grupos amateur,
han hecho esfuerzos y sacrificios para crear oficio y
profesionalismo en la escena asturiana. Las administraciones
han dejado ‘la promoción de las artes escénicas asturianas’
huérfana de instituciones motoras que pudieran impulsar,
coordinar y conciliar los intereses encontrados de todos los
agentes que conforman el hecho teatral: programadores,
compañías, actores/actrices, técnicos, y demás oficios del
teatro, así como el público.
Hemos de recordar las numerosas interpelaciones
parlamentarias instando a los gobiernos de turno a fomentar,
desarrollar y promover el teatro y las actividades escénicas
en Asturias, y que nunca han dejado políticas claras y
sólidas.
El ejemplo más reciente es la resolución de la Junta General
30/VII, de 9 de mayo de 2008, adoptada por el Pleno, sobre
proyecto de ley para el fomento, desarrollo y promoción del
teatro y las actividades escénicas en Asturias y que aprobó
el siguiente texto: “La Junta General del Principado de
Asturias insta al Consejo de Gobierno a elaborar y presentar
en la Cámara para su tramitación, antes de que finalice el
próximo período de sesiones, un Proyecto de Ley para el
fomento, desarrollo y promoción del teatro y las actividades
escénicas en Asturias, que permita vencer la atonía actual
del sector y la relance hasta alcanzar una dimensión
deseable de la que ahora carece”.
4. De siempre se han enfrentado en los debates de gestión
cultural criterios de calidad con criterios de
funcionamiento. Lo curioso es que siempre han salido
perdiendo los mismos: los que concurren, los que arriesgan,
los que buscan oportunidades; y pocas veces se ha
cuestionado a quien establece los mecanismos de
funcionamiento, o asigna las partidas presupuestarias, u
organiza los diferentes eventos y hace la programación. En
el debate de quiénes son buenos y malos hay una tendencia
general a considerar que los que realizan esfuerzos ‘por
amor al arte’ son los ‘buenos’, y por ende, a los
profesionales que se equivocan hay que ‘lapidarlos’. Un mal
endémico (en regiones subdesarrolladas como la nuestra), el
enfrentamiento entre amateurs y profesionales, ha hecho
mucho daño a todo el ámbito teatral. Y quizá sea por eso que
tenemos la mala costumbre de tirarnos entre nosotros los
trastos a la cabeza, cuando, si somos justos, el problema lo
han generado unas políticas culturales nefastas.
Hace años, en FETEN, se decía que las compañías asturianas
eran muy malas. Hoy parece que dicen lo mismo pero,
excluyendo a dos o tres. Probablemente nuestros políticos, o
a quien competa, habrían de dar la cara y decir con la
cabeza muy alta que su obligación principal, cuando se
aporta dinero público de Asturias, es dar oportunidades a
las compañías asturianas. Y, aún así, si la opinión
generalizada es que son muy malos, su obligación es
averiguar las causas y tratar de corregir el problema.
Para hablar de calidad, antes deberíamos debatir de cómo
definir la calidad de nuestros espectáculos, o mejor, ¿quién
debe definir la calidad?