Número 26. Mayo de 2009

Los profesionales opinan

cuestionario

1.    El Circuito Profesional de Teatro Asturiano, concertado entre la Consejería de Cultura y los Ayuntamientos, ha ido incorporando cambios desde su creación con la intención de optimizar sus ejercicios. El aumento de espacios y municipios ha ido acompañado del aumento de grupos y presupuestos. ¿Cuál es tu balance del trabajo realizado hasta el momento y qué opinas de las nuevas bases redactadas para la mejora de su funcionamiento?

2.    Laboral Escena es un proyecto que está siendo criticado por la mayoría de los profesionales asturianos. Somos conscientes de que se trata de una programación alternativa y de que tampoco ha de tratarse de una exhibición convencional. ¿Cuál es la relación que, a tu entender, se ha de establecer entre los profesionales asturianos y Laboral Escena para que el proyecto tenga una viabilidad más consensuada?

3.    ¿Cuáles crees que son las asignaturas pendientes que aún tiene la administración asturiana con el teatro, y con la sociedad cultural?

4.    La crítica a la calidad de las compañías asturianas, de una manera larvada, a veces también aparece como argumento recurrente en el debate. ¿Qué opinión te merece la calidad de nuestros grupos?

 


David Acera en Catalina y los bosques de hormigón, de La Vereda Teatro.

DAVID ACERA

La Vereda Teatro

1. El balance es claramente deficitario. Es cierto que se han abierto nuevos espacios al teatro pero no es menos cierto que éstos únicamente programan 10 espectáculos al año dentro del Circuito, cantidad que se mantiene invariable desde su creación. Además existe una clara voluntad por parte de los actuales responsables de cultura de mantener estancado su desarrollo, voluntad que se evidencia en las nuevas bases. El rechazo a un aumento de funciones o a poner en marcha un Circuito “B” en el que pudieran integrarse pequeños ayuntamientos así lo atestiguan. La situación es ésta: parálisis para los ayuntamientos integrados en el Circuito y recorte de ayudas para la promoción de las artes escénicas para aquellos que no pueden integrarse en él.

Paradójicamente el público aumenta, aun no dándose una correcta difusión de las actividades del Circuito: no existe cartelera semestral que pueda consultarse en algún lugar (ni tan si quiera en internet), no existe promoción en la RTPA y últimamente también nos “desaparecen” día sí y día no de la cartelera que el Gobierno Regional publica en la prensa escrita.

2. Seguramente la cosa mejoraría si hubiera alguna relación. Es ciertamente preocupante que un macroproyecto como el de Laboral Escena haya sido hecho sin contar con la opinión de la profesión asturiana. El programa de residencias puesto en marcha es una vía interesante aunque insuficiente, muy insuficiente.

La programación de Laboral Escena es ciertamente arriesgada y en muchos casos novedosa en nuestra región. No seré yo quien critique la inversión de dinero en cultura pero uno no puede por menos que sorprenderse, y sentir cierto agravio comparativo, cuando escucha hasta cuñas de radio, por no hablar de los anuncios en todo tipo de medios, promocionando casi todos los espectáculos de Laboral Escena, sobre todo si tenemos en cuenta la invisibilidad a la que los responsables de Cultura someten a las producciones asturianas. Me queda también la duda sobre si estos responsables están poniendo con Laboral Escena el tejado antes que las paredes en lo que a promoción cultural se refiere.

3. Yo diría que con la sociedad en general. Hablaba antes de tejados y de paredes. Es necesario que todos los ciudadanos tengan derecho a disfrutar del teatro y de una programación adecuada en sus lugares de residencia. El derecho a disfrutar de las artes escénicas parte del conocimiento de éstas y sería bueno tener estudios que nos informaran del porcentaje de asturianos que nunca han visto una representación teatral. El ver teatro, como el leer, requiere de un aprendizaje y, en este sentido, es imprescindible la puesta en marcha de un Circuito Escolar de Teatro para que todos los niños y niñas, independiente de su nivel de renta y del entorno cultural de sus familias puedan aprender a disfrutar con algo más que con los programas de una televisión generalista cada vez más decadente y más empobrecedora cultural y socialmente hablando.

Esto debería de ser una prioridad para los responsables culturales de una sociedad que se reclama democrática y garantista pero en la que los hijos de padres sin estudios tienen 20 veces más de posibilidades de incurrir en el fracaso escolar que los hijos de padres universitarios, según nos ha desvelado el sociólogo José Saturnino Martínez en un reciente estudio. La democracia es inviable sin ciudadanos y para que éstos existan, y puedan configurarse sus propias opiniones son necesarias la cultura y las artes, también las escénicas. Los responsables culturales deberían ocuparse de estas cosas, si no uno no alcanza a entender para qué cobran un sueldo público.

4. Pienso que es bastante difícil hacer más con menos. La proliferación de espectáculos de calidad en Asturias es un hecho indiscutible. Seguramente hay propuestas más mediocres, pero como en cualquier otro sitio. No creo que la producción escénica asturiana destaque en el panorama estatal por su mediocridad, más bien al contrario. Seguramente es una gran desconocida pero a esto contribuyen muchos de los que la critican sin conocimiento.

Muchos de estos prejuicios probablemente obedezcan al provinciano análisis de que aquellos que han decidido hacer de Asturias su lugar de residencia y producción es porque no han podido marcharse a otro sitio y no porque lo hayan elegido. Qué le vamos a hacer. A estas críticas sólo se les puede responder con trabajo y voluntad. Demostrando siempre que podamos que Jesucristo no fue el único en hacer posible el milagro de los panes y los peces.

 


Nacho Ortega en Cartas de amor a Stalin, de La Tejedora de Sueños.

NACHO ORTEGA

La Tejedora de Sueños

1. El aumento de espacios viene acompañado de una serie de trabas que se han de solventar. Tener un espacio que no tenga un mínimo de dotación es no tener nada. Si se deja al buen criterio de cada responsable de su espacio, difícilmente se puede generar una uniformidad en el Circuito. Un Circuito ha de tener vías de exhibición para teatro profesional y aficionado y por ende estar suficientemente publicitado. Se han de articular las vías de intercambio con otras comunidades no sólo para “importar” sino para “exportar” nuestros productos. A esto se reduce, grosso modo, en lo que respecta a la campaña publicitaria compromisoria con las artes escénicas. El incremento de grupos es real, mal que pese a algunos de dentro y de fuera pero el incremento económico… eso es otra cosa. Si se incrementa uno de los presupuestos para AA.EE más bajos de todo el país cualquier “subida” sigue resultando irrisoria, pero claro, todo depende de cómo se venda y a quién.

Las nuevas bases son una vergüenza en la que se ha obviado el trabajo de mucha gente.

2. Lo primero que se hace antes de emprender cualquier empresa es un análisis de la realidad, análisis que determinados personajes de una mala comedia de enredo palaciego han obviado. Si lo que se hace aquí pierde toda la credibilidad, sin otro criterio que lo puramente localista, resulta que somos xenófobos con nosotros mismos. Lo que debe ser la actitud más ridícula de todo el planeta. Si cualquier ajeno a la comunidad recibe más ayuda que los autóctonos es para plantearse a quién se deja manejar el dinero de todos. Y lo digo yo, que soy de Valladolid y pago aquí mis impuestos (por si acaso hay malos entendidos). ¿Cómo establecer una relación? Con un básico de colegio. EL RESPETO. Si se parte desde el desprecio hacia nuestro trabajo, para enseñarnos cómo se llena un escenario de agua y asisten menos de 25 personas entonces, hoy por hoy, estos “desarrapados del buen hacer” que convocamos más espectadores que Laboral Teatro, primero, algo haremos bien y segundo, si “han de enseñarnos”, que nos enseñen algo que merezca la pena aprehender.

3. Un Circuito profesional en condiciones. Un Circuito para aficionados. Un incremento de las subvenciones con un criterio claro. Ingresar en la Red Nacional de Circuitos. Las campañas escolares. Todo lo que sirva para enriquecer una oferta cultural ha de ser potenciado desde la Administración. Del mismo modo que sería conveniente que esa misma Administración estableciera vínculos con entidades privadas, que desde hace años se benefician en sus declaraciones fiscales de cualquier aportación a la cultura. Hablamos de una “nueva” ley de mecenazgo, no de una privatización del sector cultural. Por otro lado sería interesante que los cargos vinculados fueran ocupados por personas a quien de verdad les interese desde el compromiso social y no únicamente el personal, por lo mismo que queremos que nuestras coronarias sean revisadas por cardiólogos y no fontaneros. Tenemos un problema insalvable y es que no podemos prescindir de fontaneros ni cardiólogos pero de nuestro oficio, si no se dignifica desde dentro, difícil será que otro lo haga desde fuera.

4. Afortunadamente en esta profesión no hay fórmulas mágicas para hacer espectáculos. Por eso son “hechos vivos”. ¿Qué es calidad? ¿Que me guste más o menos? ¿Que haya más o menos actores en escena? ¿Que me ría más o menos? ¿Una escenografía más o menos grandiosa? ¿De verdad alguien tiene queja de los espectáculos que se hacen en Asturias con la precariedad en la que nos movemos? Que yo sepa en Asturias hay premios nacionales, premios Fetén, nosotros venimos del Arcipreste de Hita y en esta comunidad hay varios premiados. Y eso con la mencionada precariedad. Que desde fuera se nos tache de poca calidad denota una falta de información lamentable pero cuando esos comentarios surgen desde dentro nos encontramos… habría que ver quién, con qué criterio y con qué intenciones escupe sobre los de casa. Personalmente hay dos cosas que me provocan revoltura de conmiseración “sobran compañías” y “estos o los otros hacen mierda”. Lo dicho, si no se dignifica desde dentro… que nos tachen de lo que quieran, y con razón.

 

ANDRÉS PRESUMIDO

Teatro Casona

1. Actualmente el Circuito está muy abandonado, y habrá que poner a alguien al frente para que lo vuelva a dinamizar. No estoy de acuerdo con las nuevas Bases, porque entre Laboral Escena y las nuevas Bases, van a minimizar las posibilidades de exhibición de los espectáculos de Teatro Profesional en Asturias.

2. La relación debiera establecerse como organismo equivalente a un Centro de Producción, Exhibición y Promoción de espectáculos profesionales asturianos, por varios motivos, pero principalmente para asentar una profesión estable para los actores, actrices y directores asturianos, y en ello se incluyen danza y nuevas tendencias puesto que hay medios y se les supone capacidad; lo que se ha hecho es a la inversa, machacar la producción escénica asturiana en favor de la programación alternativa y de nuevos lenguajes escénicos, tan ajenos a la realidad teatral de público y compañías en Asturias.

El tímido intento de residencias teatrales, nada tiene que ver con las necesidades de las compañías de teatro, la viabilidad viene dada por una apuesta clara, manifiesta y decidida a la producción, exhibición y promoción de teatro profesional en todos los lugares de Asturias, y cuyo fondo de producción debiera ser Laboral Escena

3. Mejorar las condiciones técnicas de los espacios del Circuito, abrirse más a los centros de enseñanza, volver a la rigurosidad de las condiciones del Circuito (publicidad, pagos, horarios) y utilizar la TPA para la promoción de todos los espectáculos de teatro profesional en Asturias.

 4. Tenemos más calidad que la que se merece el apoyo tan exiguo de la Administración Autonómica. Los Ayuntamientos no pueden soportar todos los cachés de las compañías profesionales, y muchos de ellos optan por realizar convenios con los amateur, por dos motivos: abaratamiento de costes y un tipo de teatro popular y que no da complicaciones en sus exigencias técnicas; ante este panorama, sigo optando por un teatro de calidad y que oferte al público lo que realmente se merece, que es el mejor producto en todos los aspectos y obviamente eso sólo lo puede ofrecer el teatro que arriesga y ése el teatro profesional en Asturias.

 


Etelvino Vázquez, de Teatro del Norte, en un ensayo de Vania. (Foto de Gerardo Llaneza.)

ACPTA

Asociación de Compañías Profesionales de Teatro y Danza de Asturias

1. El Circuito Profesional de las Artes Escénicas del Principado de Asturias tiene por objeto —según consta en sus bases actuales— establecer las normas de participación en el mismo, consistente en un programa de acción cultural y colaboración entre los Ayuntamientos del Principado de Asturias, las empresas de artes escénicas profesionales y la Consejería de Cultura y Turismo con el objeto de optimizar los recursos disponibles y procurar una programación estable y de calidad de artes escénicas, prestando especial atención a las producciones asturianas.

Estas nuevas bases concertadas por todo el sector son producto del consenso entre todas las partes, cada una de las cuales ha cedido en sus posturas iniciales en pro del bien general y con la intención de seguir profundizando en el futuro y seguir “andando camino”, atendiendo especialmente por parte de los representantes de nuestra asociación, a la negociación en los requisitos básicos para que las empresas profesionales muestren sus espectáculos en las mejores condiciones posibles y a que en aquellos espacios de más reciente incorporación comiencen las mejoras pertinentes, también en el menor tiempo posible.

Derivado del planteamiento anterior, creemos que ha quedado la puerta medio abierta para la creación de un circuito A y B, ateniéndose no sólo al criterio de dimensiones y equipamiento técnico de los espacios, sino también a la disponibilidad de presupuestos que se puedan asignar desde aquellos municipios que, no pudiendo optar al mínimo económico establecido para este programa, tienen una demanda lógica y necesaria para su habitantes.

Hemos de pensar que el Circuito Asturiano de Teatro Profesional está destinado fundamentalmente a los espectadores y espectadoras de cada municipio. La ciudadanía se merece unos buenos criterios de programación establecidos por profesionales, con una elaboración plural de la oferta que cubra todos los segmentos de población y siempre garantizando que los espectáculos programados se muestren en condiciones dignas.


José Antonio Lobato, de Teatro  Margen,  en los Entremeses.

2. Los integrantes de la Asociacion de Compañias de Teatro y Danza Profesional de Asturias en modo alguno descalificamos el interés artístico de la programación de Laboral Escena, pero siendo en efecto una programación “alternativa,” y por tanto con reducido poder de convocatoria, consideramos descabellado destinarle cientos de miles de euros y una sala de 1200 butacas mayormente desangelada y con el cortafuegos echado, quedando así la promoción de las demás tendencias escénicas muy restringida y sujeta a actuaciones puntuales.

Hay en Laboral espacio físico y recursos económicos de sobra para tener varias salas con programaciones paralelas de diversa índole y destinadas a diversos públicos y alcanzar así la deseada sostenibilidad. El fabuloso equipamiento de Laboral podría albergar sin ningún problema diferentes salas de exhibición y entre ellas alguna en la que se programara regularmente danza y teatro profesional asturiano.

Por tratarse del único espacio teatral autonómico público, podría disponer asimismo de salas de ensayos generales, equipadas técnicamente, para que mediante los acuerdos pertinentes pudieran ser utilizadas por las compañías asturianas en los ensayos de sus producciones.

Los responsables de gestionar Laboral Escena parecen haber olvidado que la finalidad de la política cultural es la ciudadanía. Las cifras demuestran de un modo irrebatible que los ciudadanos no participan del proyecto Laboral. Su modelo de gestión es fallido, minoritario y económicamente insostenible.

Desde los inicios del proyecto Laboral, los profesionales del teatro y de la danza asturianos, al igual que han hecho los de las artes plásticas, hemos mantenido una postura de recelo por comprobar que, los responsables políticos de dicho proyecto en modo alguno, se han hecho eco de nuestras sugerencias. Tras comprobar con el paso del tiempo la viabilidad del proyecto y la nula participación de otros lenguajes artísticos diferentes a los marcados en la línea llamada de vanguardia, los profesionales de ACPTA no podemos dejar de recordar nuevamente nuestra reivindicación de un apoyo similar.

En resumen, hoy por hoy Laboral es un gigante que vampiriza el presupuesto de cultura de nuestra comunidad a una velocidad terrorífica sin que ello revierta en modo alguno en los profesionales de la danza y el teatro en Asturias, y lo más importante, sin la participación ciudadana. El proyecto de Laboral está completamente desvinculado de los asturianos que lo consideran un espacio elitista.

Sus responsables deberían admitir de una vez por todas que se han equivocado en el planteamiento, deberían replantearse la gestión estableciendo nuevas pautas no tan elitistas, diversificando y abriendo programaciones paralelas destinadas a otros sectores de públicos y a otras disciplinas artísticas, contando desde luego entre ellas con el sector de las artes escénicas asturiano con el cual se hace absolutamente necesario un diálogo fluido y constante.

3. Los responsables políticos deberían prestar una mayor atención hacia el teatro y la danza hechos en Asturias. Deberían conocerlo en su complejidad, valorarlo y respetarlo, difundirlo y proyectarlo. Su obligación es crear un tejido cultural organizado, en el que el sector de las artes escénicas asturiano pueda mostrar su trabajo y los ciudadanos participar de él. En suma, facilitar unas condiciones dignas para el sector, tanto para los usuarios como para las propias compañías.

Ello pasa por la consideración del sector de las artes escénicas como sector industrial y el apoyo firme a dicha industria con cifras sensatas y adecuadas al número de compañías y al formato de las producciones.

En resumen, el sector de las Artes Escénicas en Asturias necesita con urgencia una política cultural decidida y que el teatro y la danza profesional asturianos sean valorados y apoyados con justicia. Encarar, como lo están haciendo en otras autonomías, un plan de teatro que apoye y arrope el buen trabajo de los profesionales del Teatro y la Danza en nuestra comunidad, planteando medidas como las siguientes:

a) Creación de un órgano fundamentalmente administrativo que gestione la política teatral de la autonomía y su interrelación con los municipios según número de habitantes (el Teatro Profesional Asturiano ha de ser visible para todos). Este organismo ha de contar con medios y personal cualificado y ha de representar al Teatro y la Danza Profesional Asturiano en Ferias y demás eventos.

b) Dar un impulso contundente al Circuito Profesional de Teatro de Asturias. Aumentar el presupuesto, el número de espacios, ayudar a la dotación de recursos técnicos y humanos. Que el Circuito Profesional de Teatro se divida en A y B. Que en lo posible se tengan en cuenta las compañías externas programadas y que sirva de estudio y referencia a nuestros responsables culturales para establecer los contactos institucionales pertinentes con otras autonomías permitiendo la fluidez y permeabilidad de mercado entre las diversas comunidades autónomas.

c) Inversión en formación de técnicos y gestores culturales. Inversión en formación continua y reciclaje de profesionales de las Artes Escénicas.

d) Mejora de la política de subvenciones, tanto en su cuantía como en la organización de las mismas (normativa y transparencia). Una adecuación de la normativa consensuada entre la Administración y las Compañías Profesionales. Una transparencia total en la adjudicación de las mismas: plazos, jurado, etc. Evitar lo que ocurre en este momento, que los espectáculos más subvencionados son los menos visibles en Asturias. Adecuar la normativa de las subvenciones a las necesidades de las compañías profesionales: producción de espectáculos, ayudas a giras nacionales, ayudas a giras internacionales.

e) Impulsar el teatro amateur estableciendo políticas específicas, claras y ajustadas a su idiosincrasia, de manera que se exhiba en circuitos bien diferenciados del teatro profesional sin suponer una competencia desleal para éste.

f) Crear una autentica relación de la ESAD con el Teatro Profesional Asturiano. La Escuela ha de ser un instrumento de ayuda al Teatro Profesional Asturiano y no un elemento de competencia.

g) Establecimiento de Plan de Teatro y Escuela que ponga en contacto a todos los alumnos de Primaria y Secundaria de Asturias con el hecho teatral.

h) Establecimiento de Compañías Residentes en algunos teatros de nuestra región que permanecen cerrados gran parte del año: P. ej. Pola de Lena, Soto del Barco, etc.

i) Apoyar con becas de escritura a los autores teatrales asturianos. Impulsando, además, ya sea desde la política de subvenciones o desde otro tipo de ayudas, la representación de sus textos.

j) Apoyo a las Compañías Profesionales de Teatro y Danza para que se hagan visibles fuera de nuestra región, consiguiendo institucionalmente que el Teatro Profesional Asturiano sea invitado a Ferias y Festivales u organizando muestras de nuestro teatro fuera de nuestra región.

k) Apoyo decidido a los Premios Asturias de Teatro Profesional Asturiano y retransmisión de los mismos desde la TPA.

l) Estimular que se realicen coproducciones entre el Teatro Profesional Asturiano y los tres grandes teatros de nuestra región, consiguiendo así implicar en la creación teatral a los tres grandes coliseos de Asturias e intentando por todos los medios que en esos espacios el Teatro Profesional Asturiano no se vea condenado a la representación única.

4. En general la salud de la danza y el teatro profesional asturiano es muy buena, y en este momento no tiene nada que envidiar al buen teatro hecho en otras comunidades, como se demuestra con los premios recibidos por nuestras compañías en festivales nacionales e internacionales, nuestra participación en ferias y certámenes y nuestra incorporación en redes y circuitos nacionales.

Por otra parte, es cierto que atravesamos un momento de mercado en el que la oferta supera con creces la demanda, y a tenor de ello, quizás nos veamos obligados a realizar un examen de conciencia y ser más exigentes con nosotros mismos y con nuestras producciones.

Desde nuestra asociación se promueven, estimulan y defienden criterios severos de calidad, rigor y profesionalidad.

Creemos que en la actualidad el tejido teatral asturiano es confuso ya que muchas compañías que quizás deberían ser amateurs se han profesionalizado de manera forzada como consecuencia de una política cultural poco clara que les ha empujado a ello para que sus producciones tengan acceso a algún circuito de exhibición. A este respecto sería deseable una recolocación del sector profesional con baremos de calidad y excelencia.

Por otra parte, si en nuestras compañías se percibe falta de innovación o resultados no todo lo perfectos que sería deseable, probablemente ello se deba a nuestros limitadísimos presupuestos que no permiten establecer períodos de ensayos con tiempo sobrante para la investigación. Es muy difícil innovar desde la penuria económica. Sobre todo cuando la previsión de recuperar la inversión es impensable: no existe en Asturias una red que pueda absorber determinados trabajos “innovadores” a excepción de Laboral Escena, que, como sabemos, no contamina su programación con producciones asturianas.

ACPTA fue creada en 1996 y agrupa a 11 compañías profesionales de reconocida trayectoria y gran prestigio tanto dentro como fuera de nuestras fronteras. Todas las compañías asociadas a ACPTA son productoras, creadoras y distribuidoras de sus propios espectáculos, que tocan todos los géneros de la danza y el teatro.

El pasado año, las 11 compañías asociadas han realizado un total de 600 funciones, con 32 producciones en gira que han sido vistas por más de 200.000 espectadores, abarcando todas las comunidades autónomas, visitando 6 países en Europa y América, y obteniendo 6 premios nacionales e internacionales en diversos certámenes de Europa y América. Además, sus empresas han generado 2.400 altas de actores y actrices en la seguridad social dentro del régimen especial de artistas.

Forman ACPTA: Factoría Norte, Higiénico Papel Teatro, Kamante Teatro, Konjuro Teatro, La Sonrisa del Lagarto, Producciones Quiquilimon, Teatro del Norte, Teatro Margen, Tragaluz Teatro, Yheppa Títeres y Zigzag Danza.

 


Toño Caamaño, de Producciones Nun Tris, dirigiendo Iphigenia.

TOÑO CAAMAÑO

Producciones Nun Tris

1. El Circuito mejora, pero el número de funciones disminuye. Todo lo que se haga para intentar mejorarlo estará bien; nunca negociar para perder, ni cambiar lo que tenemos por algo más restrictivo; pero creemos que la solución a la viabilidad del teatro profesional asturiano no pasa al 100% por la viabilidad del Circuito. Para una compañía como la nuestra la actividad del Circuito, contando que se actuara en veinte espacios, cosa bastante improbable, supondría un 25% como mucho de la actividad necesaria anual. Y creemos que se debería limitar el acceso al Circuito de los espectáculos, centrándose sobre todo en los estrenos de las compañías, en los formatos grandes. Los otros espectáculos debieran funcionar mediante otos canales. Así que no dejan de ser parches.

Claro que no todas las compañías profesionales, aunque sea una contradicción, necesitan sobrevivir de su actividad, para otros será suficiente con lo muy poco que hay.

2. Se trata de dos maneras de entender la política cultural. Desde Laboral o Recrea se trata de invertir muchísimo dinero en un proyecto elitista para crear un polo de atención turístico, creemos, para que Gijón suene en ciertos ámbitos y tenga proyección, como pasa con la Semana Negra, por ejemplo, o FETEN, o el Festival de cine, sin que esto signifique que tenga que redundar en beneficio de los grupos asturianos o en la política cultural de casa. Su proyecto es que el teatro de la Laboral sea como una sala alternativa pija en un barrio de Madrid. Otra opción sería utilizar las excepcionales instalaciones que hay para ponerlos al servicio del teatro asturiano y de sus destinatarios, para que el teatro asturiano dé un paso adelante en cuanto a calidad y proyección de sus trabajos, que es lo que no van a hacer jamás. Evidentemente no estamos hablando de que se haga una función por compañía al año, debería ser una acción más trascendental, por ejemplo, acoger la creación de un centro dramático asturiano. No podría ser en otro lugar mejor que en la Laboral. Creemos que la reconciliación es imposible o muy difícil. Podrían incluso convivir las dos filosofías, pero no es su proyecto político, para ellos ni Asturies, ni su cultura ni su teatro existen, así que nunca lo van a permitir. Meyor contratar al centro coreográfico galego.

3. Interés. La dignificación. Tratar a las compañías profesionales como se les trata en otras comunidades del estado, tanto en lo referente a ayudas a la producción como giras. Separar para siempre la actividad profesional de la amateur. Potenciar el circuito existente, bastante, en cuanto a presupuestos. Que otros departamentos de la administración se involucren, por ejemplo, educación, creando un circuito infantil y otro de EEMM; o Política llingüística, haciendo uno específicamente para producciones en asturiano. Crear un instrumento para dramaturgos, directores y actores, que divulgue las nuevas creaciones asturianas y sus clásicos, esto es un centro dramático. Campañas de captación de públicos. Ferias del sector cara a programadores, asturianos y de fuera. Presencia en el exterior… Creemos que debiera haber un organismo que se encargara de todo esto, un desarrollo de lo que iba a ser el ITAE en su día, con una acción transversal a diferentes conseyeríes, de carácter público o semipúblico, quizás tipo fundación, o algo así. Y diversificar la labor actoral ayudaría a clarificar la confusión reinante; doblaje al asturiano, audiovisual…

4. Con cada vez menos presupuestos, ya que todo es más caro, y con menos actuaciones, las compañías son capaces de hacer cada vez trabajos de mayor calidad, porque cada vez llevan más tiempo, acumulan experiencia y necesitan competir en otro mercado, el estatal, o internacional. Y esto sólo se debe a la voluntad y sacrificio de los creadores, y se hace contra el desinterés, desconocimiento y ninguneo de la Administración asturiana, que a veces se convierte en insulto, desprecio y falta de respeto a la profesión.

 

JOSÉ MIGUEL DÍAZ

Unión de Actores de Asturias

1. Sería injusto decir que la creación de la 1.ª normativa del Circuito Profesional, curiosamente por parte del PP en tiempos de Marqués, no ha sido positiva para la consolidación del teatro profesional asturiano. Pero, tampoco haríamos justicia si no dijéramos que el Circuito Profesional en su estado actual poco puede ayudar a los profesionales del teatro en Asturias. Corren malos tiempos para la promoción cultural, más aún cuando, a la sociedad en general, le cuesta reconocer que el fomento de la actividad cultural también puede generar empleo, y que ese empleo, es tan digno como el que puede generar (o perder) cualquier actividad del sector servicios, o la construcción, o la industria del metal, la minería o los astilleros. En este contexto, la defensa del profesionalismo es doblemente difícil. De un lado cuesta demostrar a las administraciones públicas, principal motor de la inversión cultural, que es necesario hacer un seguimiento serio y riguroso de las incipientes ‘pymes’ de las artes escénicas asturianas para que sus ‘productos’ sean visibles y valorados en el amplísimo mercado cultural; y por otro lado, hacer ver a las mismas administraciones, que la actividad amateur es un espacio de creación y la actividad profesional es un espacio de creación y de trabajo. Así es como, el circuito profesional de teatro asturiano, que habría de ser el gran espacio de promoción y difusión de los profesionales vinculados a los hechos escénicos asturianos, es hoy, una ‘rula’ de espectáculos donde, a golpe de vista, se subasta el lote más barato. Las bases y el sistema que regula el funcionamiento de esta ‘rula’ sólo parece que tiene como objetivo distribuir en el tiempo y el espacio un conjunto de espectáculos, propiedad de las compañías, que sin selección previa, acceden a oferta de ‘calidad/precio’ ante un plenario de programadores (que representan cada uno de los municipios que forman parte del Circuito).

Sabemos que existen muchas sensibilidades involucradas en este proyecto, pero también es cierto, que cada una de ellas ha de ceder una parte de sus intereses en favor del conjunto, para que en suma, el Circuito Profesional de Teatro de Asturias sea motor para la evolución y sostenimiento de las actividades escénicas producidas en Asturias, por profesionales asturianos.

Bases para consolidar el Circuito Profesional de Asturias:

Unidad de gestión. Todas las acciones a realizar para su puesta en funcionamiento, promoción y difusión, se habrían de gestionar de forma centralizada por un ente autonómico. Actualmente la sociedad RECREA cumple todos los requisitos para realizar esa encomienda.

Comisión de catalogación. Compuesta por técnicos cualificados, sus funciones consistirán en elaborar un catálogo de oferta, en el que se incluirán todos los datos técnicos y artísticos de cada uno de los espectáculos concurrentes al Circuito; así como la supervisión de los requisitos de participación.

Plenario de programación. Reunión semestral de programadores donde se elaborará el programa. Establecer un mínimo de representaciones por espectáculo. Atención a los diferentes formatos/tamaño de montajes y tipos de público.

Comisión de seguimiento. Constituida por representantes de administración autonómica, programadores, compañías y actores/actrices, habría de tener como atribuciones: velar por el cumplimiento de las bases reguladoras con capacidad para aplicar medidas cautelares.

Asimismo, los actores y actrices asturianos, reclamamos de manera urgente, lo siguiente:

Ser incluidos obligatoriamente con nombre y apellidos, en las fichas artísticas y técnicas de todos los espectáculos concurrentes.

Exigir estar al corriente de pagos de salarios a todos los artistas y técnicos, al menos de los espectáculos concurrentes.

Sancionar como se estime oportuno, la sustitución no autorizada o injustificada, de los artistas incluidos en la ficha artística y técnica.

Regular el apoyo de carga/descarga en los casos en que no exista acceso cómodo al escenario (no disponer de rampas de acceso sin escalones y proximidad del muelle de carga).

2. De entrada decir, por lo que sabemos, que Laboral Escena ya no existe, ahora se está hablando, en conjunto, de la programación del Teatro de la Laboral. No cabe ninguna duda que el Teatro de la Laboral y todos sus aledaños en el entorno de la Ciudad de la Cultura han de ser un referente habitual para el público de las artes escénicas de nuestra autonomía, y no sólo de Gijón. A través de los medios de prensa se nos está informando en cifras de la participación ciudadana en los diferentes eventos que tienen lugar en el espacio mencionado, y es notoria la escasa afluencia de público en la programación propia del Teatro de la Laboral. Desde nuestro punto de vista, entendiendo la dificultad que entraña acercar las vanguardias y los nuevos lenguajes a los no iniciados, y reconociendo la alta calidad de muchos de los espectáculos programados en el Teatro, creemos que es urgente un aperturismo de la Ciudad de la Cultura a la cultura popular y a la programación de la compañías profesionales asturianas; entendemos que existe espacio de convivencia e intercambio cultural (y de públicos) suficiente como para ofrecer programaciones alternativas (respecto a la línea actual) que permitan por ejemplo:

ofrecer programación habitual para público infantil en fines de semana y/o mediante funciones concertadas con centros escolares de la autonomía

incluir en la programación ‘oficial’ a compañías asturianas incluidas en el catálogo del Circuito Profesional

recuperar el sello ‘Laboral Escena’ para aglutinar la programación más vanguardista con criterios de festival en los periodos o ciclos que se deseen

continuar, y en su caso ampliar, la participación de actores y actrices en los numerosos eventos de promoción, realizados en la ‘Ciudad de la Cultura’.

3. Sin lugar a dudas las administraciones asturianas han de reconocer las iniciativas de numerosos actores y actrices asturianos que, fundamentalmente desde los años 80, impulsados por el propio ITAE, acciones municipales de toda índole, y la evolución natural de algunos grupos amateur, han hecho esfuerzos y sacrificios para crear oficio y profesionalismo en la escena asturiana. Las administraciones han dejado ‘la promoción de las artes escénicas asturianas’ huérfana de instituciones motoras que pudieran impulsar, coordinar y conciliar los intereses encontrados de todos los agentes que conforman el hecho teatral: programadores, compañías, actores/actrices, técnicos, y demás oficios del teatro, así como el público.

Hemos de recordar las numerosas interpelaciones parlamentarias instando a los gobiernos de turno a fomentar, desarrollar y promover el teatro y las actividades escénicas en Asturias, y que nunca han dejado políticas claras y sólidas.

El ejemplo más reciente es la resolución de la Junta General 30/VII, de 9 de mayo de 2008, adoptada por el Pleno, sobre proyecto de ley para el fomento, desarrollo y promoción del teatro y las actividades escénicas en Asturias y que aprobó el siguiente texto: “La Junta General del Principado de Asturias insta al Consejo de Gobierno a elaborar y presentar en la Cámara para su tramitación, antes de que finalice el próximo período de sesiones, un Proyecto de Ley para el fomento, desarrollo y promoción del teatro y las actividades escénicas en Asturias, que permita vencer la atonía actual del sector y la relance hasta alcanzar una dimensión deseable de la que ahora carece”.

4. De siempre se han enfrentado en los debates de gestión cultural criterios de calidad con criterios de funcionamiento. Lo curioso es que siempre han salido perdiendo los mismos: los que concurren, los que arriesgan, los que buscan oportunidades; y pocas veces se ha cuestionado a quien establece los mecanismos de funcionamiento, o asigna las partidas presupuestarias, u organiza los diferentes eventos y hace la programación. En el debate de quiénes son buenos y malos hay una tendencia general a considerar que los que realizan esfuerzos ‘por amor al arte’ son los ‘buenos’, y por ende, a los profesionales que se equivocan hay que ‘lapidarlos’. Un mal endémico (en regiones subdesarrolladas como la nuestra), el enfrentamiento entre amateurs y profesionales, ha hecho mucho daño a todo el ámbito teatral. Y quizá sea por eso que tenemos la mala costumbre de tirarnos entre nosotros los trastos a la cabeza, cuando, si somos justos, el problema lo han generado unas políticas culturales nefastas.

Hace años, en FETEN, se decía que las compañías asturianas eran muy malas. Hoy parece que dicen lo mismo pero, excluyendo a dos o tres. Probablemente nuestros políticos, o a quien competa, habrían de dar la cara y decir con la cabeza muy alta que su obligación principal, cuando se aporta dinero público de Asturias, es dar oportunidades a las compañías asturianas. Y, aún así, si la opinión generalizada es que son muy malos, su obligación es averiguar las causas y tratar de corregir el problema.

Para hablar de calidad, antes deberíamos debatir de cómo definir la calidad de nuestros espectáculos, o mejor, ¿quién debe definir la calidad?

 

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