Número 26. Mayo de 2009

Libros y revistas

 

más diálogos

qué mal huele

Josefa Rico de la Venta

Cultivalibros

Colección estudios n.º 17

Diciembre 2008, 98 páginas

 

Chechu García

La editorial Cultivalibros presenta en este volumen dos obras de Josefa Rico de La Venta. La primera de ellas Más diálogos lleva por subtítulo Facultades superiores del hombre y habría que encuadrarla dentro del ensayo dramatizado, al modo de los diálogos clásicos. La autora establece sus tesis a partir de la biografía de Albert Einstein, profundizando en la importancia que las relaciones sentimentales del sabio alemán tuvieron en la consecución de sus más importantes logros científicos. Desde esta plataforma se trata de abordar la naturaleza de la intuición y las implicaciones que los instintos tienen en las funciones mentales más abstractas del hombre.

Más diálogos alcanza en sus mejores momentos una interesante cadencia rítmica, regalándonos aquí y allá frases de Albert Einstein, que engarzadas con precisión logran un conjunto narrativo fluido, ágil y muy instructivo. Quizás la presencia de algunas voces no muy bien definidas, como la del “Chismoso” o el elevado número de personajes sin finalidad clara, desorienten puntualmente al lector alejándolo del verdadero motor argumental de la obra. Con todo, Josefa Rico mantiene el interés del lector durante gran parte de la pieza, aunque su conclusión, a modo de moraleja final y sobre todo el apéndice en forma de aclaración las facultades superiores del hombre lo cierre con un innecesario y sorprendente giro que hace resquebrajar todos los razonamientos, tan aparentemente bien construidos, enmarcándolos dentro de una senda de carácter cristiano y evangelizador bastante redicha.

La segunda obra del libro, Qué mal huele, constituye un vodevil, un paso entendido a la manera clásica sin más pretensiones que las de divertir. Abelardo, personaje principal, intenta dar esquinazo a una ex-novia bastante pesada, para ello no dudará en hacerse pasar por muerto cerca de un queso de Cabrales, impregnando la escena de un olor que da título a la pieza. El interés particular de Qué mal huele reside en la rima con que se interpelan todas las voces del reparto, alcanzando momentos verdaderamente hilarantes. Como factor negativo, destacar la enorme anarquía y velocidad de algunas de las situaciones jocosas, lo que hace que se pueda perder la perspectiva e hilo argumental en ocasiones.

Dos obras completamente diferentes las de este libro de Josefa Rico y una grata sorpresa la que va a suponer Más diálogos para los amantes de la ciencia y en concreto para los seguidores de la vida de Albert Einstein.

 

la literatura dramática
de fernando fernán-gómez

Manuel Barrera Benítez

Editorial Fundamentos

Barcelona 2008, 376 pp.

 

Francisco Díaz-Faes    

La excelente Colección Arte, con espléndidos libros dedicados al teatro, de la no menos notable editorial Fundamentos, ofrece por vez primera la literatura dramática en toda su extensión del gran autor Fernán-Gómez. Tomada como síntesis y adaptación de lo que fue en su momento una tesis doctoral del profesor de la Escuela de Arte Dramático Manuel Barrera Benítez. “Se ha dicho muchísimas veces, y nadie lo pone en duda, que una obra teatral no adquiere su verdadera entidad hasta que no sube al escenario y allí los actores le dan vida, la convierten en acción, en drama. Si esto no ocurre, la obra no llega a ser teatro, se queda en literatura dramática”, con esta confesión del desaparecido autor, se abre este amplio estudio que desvela pormenores de su escritura teatral. Dividido en dos partes tras una introducción sobre la justificación de este estudio, presenta los períodos y ciclos de creación y la caracterización crítica de ese teatro. Parte de la producción dramática de Fernando continúa hoy en día inédita, “en su mayor parte se trata de obras que han sido estrenadas pero que no han sido publicadas, aunque hay alguna que ni siquiera ha llegado a las tablas”, dice el profesor Barrera. Siendo, como parece, piezas de gran interés artístico, y que dictan la progresión de la escritura del autor, es curioso este vacío de literatura dramática a veces de difícil cuando no imposible consecución en el mercado. Como curioso es el rechazo del propio Fernán-Gómez a dos de sus obras iniciales Delito de sangre y Marido y medio. Démonos cuenta que ésta última sería su primera obra teatral en tocar escenario en 1950, repudiada (“de lo puro mal que salió”, confiesa) por él, pese a seguir la estela de Jardiel, Martínez Sierra, Wilde, Tono y Mihura. Puede discurrir el teatro que leemos desde estos experimentos de lo que llama teatro comercial al ciclo de la picaresca o el teatro de la memoria personal o el de las versiones de clásicos. Y cuenta el estudioso de los elementos extra a los para-verbales como movimiento, gestos, volumen, tono, intención, acento…). Con un análisis formal del texto como un ensayo comparativo en relación con los grandes textos y autores de las vanguardias clásicas europeas (y españolas) plantea este libro Manuel Barrera Benítez. De los inicios al período de madurez dramática en torno a los ochenta, y, finalmente la década de los noventa y el nuevo siglo, contando con los elementos visuales y sonoros, los componentes fundamentales (distancia, personaje, espectador y lector, estructura y género, contenido, etc.), la conclusión y la bibliografía, abarca este interesante libro. Un libro sobre tal vez el más completo autor en la utilización de la palabra dramática, en ensayos, novelas, cine, escenarios y memorias que ha dado la segunda mitad del siglo pasado. Fernando Fernán-Gómez ha sido uno de los grandes del teatro y la palabra, sea ésta hablada, “palabra escrita (…) y la palabra escrita con la intención de que sea hablada. Y hoy, merced a los grandes adelantos, con la intención de que sea no solo hablada sino divulgada, divulgadísima”. Pues bien a esto, que dijo en su discurso de ingreso en la Real Academia Española de la Lengua, como Aventura de la palabra en el siglo XX, pensamos que contribuye idóneamente la lectura que aquí reseñamos.

 

el papel del artista en la dramaturgia
de jerónimo lópez mozo
juegos temporales e intermediales

Eileen J. Doll

Ed. Iberoamericana/Vervuert

Madrid, 2008. 2056 pp.

 

F. D. F.

Durante más de 12 años el dramaturgo Jerónimo López Mozo (1942) hizo posible la explicación de textos publicados e inéditos de su teatro a la estudiosa americana Eileen J. Doll. Eso y la consulta de fondos de la biblioteca de Loyola University New Orleans y la Biblioteca Española de Música y Teatro Contemporáneos de la Fundación Juan March de Madrid dan como resultado el libro que aquí reseñamos. En la introducción descubrimos que el de López Mozo es uno más de los casos de penuria personal en el plano ideológico de la dictadura, por su biografía personal con el antecedente de un padre "injustamente tratado en su trabajo" y que sería depurado por rojo. Por lo que tomando a la censura como uno más de los componentes sociológicos del momento, tocó dirimir su teatro a partir de los años 60, aceptando el silencio como la "mejor fórmula para vivir sin problemas". Pero López Mozo ni optó por el “posibilismo” de Buero Vallejo ni por el silencio. Políticamente comprometido, se nos dice, cuyas perspectivas biográficas forman parte de su dramaturgia desde las primeras obras, siempre experimentando con nuevas formas y técnicas como corresponde a su dramaturgia de vanguardia. Y luchando, claro es, con las estrecheces físicas, sociológicas y culturales de la época. Pues en esos años los problemas de representación (sin subvenciones, preferencia empresarial por obras clásicas, cuando no comerciales, y por autores más jóvenes) se suman a los ideológicos del franquismo. Pero nuestro autor no se arredra en su escritura que sigue en la cresta de la ola de la avanzadilla estética. Sea o no representado por grupos universitarios, o compañías independientes y alternativas, que sería la estructura representativa que más acudiría a su autor. Un momento de gran trascendencia es el trabajo en colaboración con Luis Matilla en 7 obras, en lo que a buen seguro formó parte de lo que se denominaba creación colectiva. Donde participaban en el proceso, actores, director y otros miembros de la producción en varias de estas piezas. En lo que interesa y desvela este libro es que cinco de sus obras se verán traducidas a otros idiomas y publicadas en los países y comunidades autónomas españolas correspondientes. El caso es que algunas de sus obras han sido traducidas, representadas incluso estrenadas en Portugal, Italia, Francia, y, sobre todo Estados Unidos, merced al interés mostrado por ciertas universidades. Divide Eileen J. Doll su libro en 3 capítulos y un apartado de bibliografía. De la historia y el tiempo, al teatro como suma de artes (fusión o intermedialidad), al estudio pormenorizado de La infanta de Velázquez. Utilizando el tiempo en su acepción histórica (teatro histórico: “drama que se basa en un momento histórico específico, del cual se supone que el público sabe bastantes detalles”, se define aquí perfectamente), López Mozo, parece emplearlo en el drama histórico, el teatro documental o los paralelos históricos para “facilitar su presentación de farsa y denuncia del totalitarismo”. Siempre como un recurso tradicional pero no realista. Lo que vemos en El Fernando (1978) hasta, más recientemente El arquitecto y el relojero (2001). Con técnicas de “fragmentación y combinación dentro de lo que varios críticos recientes han denominado el «neorrealismo»”, dentro del postmodernismo común a los efectos introducidos en el teatro europeo de las últimas décadas. En fin el libro es una interesante incursión en el teatro de este autor. Sus fuentes estilísticas, evolución y trascendencia a través de sus obras, la singularidad del teatro de López Mozo, uno de los autores más rabiosamente comprometidos y conocedores del hecho teatral en toda su extensión.

 

último verano en el paraíso
dos viejos lagartos

Jesús Carazo

Editorial Fundamentos

Madrid, 2009

 

 

Néstor Villazón

Jesús Carazo es en estos momentos uno de los autores a tener en cuenta de nuestro país. Su teatro —como bien dice él mismo— sigue por lo general las huellas del realismo junto a ocasionales elementos fantásticos, como las ficticias entradas de Fidel Castro y Juan XXIII en la primera de sus obras. Y fue ésta precisamente, su Último verano en el paraíso, la que le proporcionó el verdadero espaldarazo sobre la escena, compaginándolo más adelante con sus reconocidos y premiados trabajos en narrativa. Con ella fue el ganador del premio Lope de Vega 2004 al describir la vida de una de tantas familias españolas que vivían en el Tánger de los años sesenta y que debían abandonar un país que aún sentían como suyo. En ella se plasma la indecisión entre el éxodo o la permanencia, las consecuencias de una ciudad que empezaba a ser absorbida por Marruecos y donde los europeos tenían que deshacerse primero de sus posesiones para luego optar por un nuevo destino.

En el segundo de sus textos, Dos viejos lagartos, analiza la relación que mantiene una extraña pareja, sus fobias y fantasías, manteniendo siempre su estilo característico, descrito por el catedrático Mariano de Paco en su prólogo como “el íntimo y muy hábil enlace entre vida y fantasía”. Dos textos, al fin y al cabo, necesarios para conocer a un gran dramaturgo de los años setenta que regresa tras una etapa de silencio a la escena española.

 

lecciones de pantomima

Julio Castronuovo

Editorial Fundamentos

Madrid, 2008

 

 

N. V.

Tratadas con gran precisión y claridad, Julio Castronuovo conduce al estudiante a lo largo de diez lecciones prácticas por el arte del Mimo y la Pantomima en lo que ya es un manual imprescindible. Nada más comenzar se nos presenta, muy acertadamente, un breve recorrido desde sus primeras manifestaciones hasta nuestros días, mostrando de forma simple y concisa las principales evoluciones que ha sufrido a lo largo del tiempo. En palabras de su autor, se pretende “un dominio corporal y psicotécnico para que, una vez dominados ambos, el alumno creador pueda imponer su propio estilo”. Cada lección vendrá estructurada mediante un pequeño prólogo en su inicio, para luego atender a los diversos movimientos básicos que el iniciado deberá seguir sirviéndose de múltiples ejemplos y fotografías. Todo ello completado con ocasionales menciones a clásicos como Eugenio Barba, Peter Handke o Beckett, partiendo siempre de los postulados de Etienne Decroux, considerado el iniciador del Mimo contemporáneo. El presente volumen se cierra con el montaje de Acto sin palabras nº1, de Samuel Beckett, en el que se podrán apreciar algunas de las lecciones anteriormente mencionadas y su posible aplicación práctica.

 

el último vuelo y otras piezas (2003-2008)

Pedro Montalbán Kroebel

Colección Teatro Siglo XXI

Serie Textos

Universitat de València. 2008

 

 

 

Eva Vallines

 

La Universitat de València acaba de sacar a la luz este volumen que recoge diez piezas breves del dramaturgo Pedro Montalbán Kroebel, cuya obra Cuenta atrás, escrita en colaboración con Antonio Cremades publicamos en La Ratonera n.º 22. La pieza más extensa y que da título al volumen es El último vuelo, estrenada el pasado 30 de marzo en el Teatro Zorrilla de Badalona por la compañía Teatre de l’Enjòlit. La obra, que ganó el I Premio Ciudad de Badalona, recrea los últimos momentos del escritor y aviador francés Antoine de Saint-Exupéry, en un extenso monólogo dividido en 18 cuadros en los que asistimos a la agonía del autor de El principito, en un desierto imaginario, presidido por la sed y los espejismos, en el que tras realizar su último vuelo, lidia la batalla definitiva con la muerte. El autor, nos relata el origen de esta pieza, que surge del interés que le suscitó la figura de Saint-Exupéry a partir de un proyecto de dramaturgia de El principito. Tras once años de profundizar en la biografía de este personaje, nace esta obra, en la que se funden los recuerdos de una vida entregada a la aviación y la lucha por la libertad y en la que a través de las cartas a su madre (los fragmentos más bellos) recuperamos la ternura y la infancia añorada del personaje, marcada por la pérdida de un hermano y la ausencia del padre, aunque también asistimos a la tormentosa relación con su esposa Consuelo Suncin, artista salvadoreña. Bajo el sol abrasador y torturado por la sed y sus múltiples lesiones, el protagonista relata su interés por participar en la 2.ª Guerra Mundial para poder liberar a Francia del yugo nazi y su posterior desencanto ante el absurdo de la guerra… Se intercala un encuentro con el personaje del Principito y la recreación de un pasaje de Así habló Zaratustra de Nietzsche, autor muy querido de Saint-Exupéry. En Paso a dos, la segunda pieza en extensión, nos encontramos con una reelaboración de un texto que nace en el laboratorio de escritura teatral de la Muestra de Teatro Español de Autores Contemporáneos celebrada en Alicante en 2005 y que en su primera versión fue incluido en el volumen colectivo Matrimonios, que publicó la Muestra en 2006. En 2007, el autor reordena las escenas y crea esta 2ª versión, una sucesión de diálogos breves e incisivos, articulada en diez cuadros interpretados por dos actores protagonistas, cuya relación de amor-odio avanza jalonada por interludios dancísticos (en los que el paso a dos es metáfora de encuentro sexual y pelea a un mismo tiempo) hasta desembocar en un dramático final. En Mercurio asistimos a un mini-monólogo en boca del dios Mercurio que, como si del dios Marte se tratase, se encara con Minerva, defensora de la guerra táctica e inteligente, predicando la guerra bruta y salvaje y denunciando el absurdo de construir la paz a través de la guerra. Sin titubeos es una pieza en la que dos personajes, un camionero y un mecánico intercambian sus frustraciones y anhelos, con un lenguaje costumbrista y castizo, pero que introduce la experimentación a través de diálogos no sincrónicos, en tres escenas que alternan el taller y el bar como escenario. En Dúo, de nuevo una reflexión sobre la vida en pareja, en la que los diálogos cruzados nos hablan de la incomunicación, la dependencia y los lazos afectivos lastrados por la silla de ruedas de uno de los protagonistas, personajes sin género que alternan el chantaje emocional con la relajación en siete brevísimos cuadros. Seis personajes seis es un tributo al dramaturgo Jose Mª Rodríguez Méndez, al que se le aparecen los personajes de sus obras, una reivindicación de la figura de este autor con ecos pirandellianos. Tengo, tengo, tengo es un monólogo creado a partir de la canción infantil para el proyecto Grita ¡Sida! coordinado por Adolfo Simón. Cartografía teórica de la pornografía nos presenta a un actor porno con “problemas” cinco minutos antes de salir a escena, que le pide ayuda a su compañera para ejecutar una drástica solución… Soy puta plantea un juego con el lenguaje, un auténtico recital de sinónimos encarnado en un personaje masculino travestido en prostituta. Por último, en Son palabras encontradas al azar un padre y una niña reflexionan sobre la relación entre las matemáticas y la guerra. En suma, diez piezas de extensión y estilos muy distintos, que son buen reflejo de la fuerza y la viveza del lenguaje de Pedro Montalbán, autor que se perfila ya como uno de los autores de la nueva dramaturgia.

 

electra en oma

las cosas persas

Pedro Víllora

Espiral/Teatro. Fundamentos

Madrid, 2008

 

E. V.

La Editorial Fundamentos, continuando con su apoyo a la difusión de textos dramáticos, publica dos obras de Pedro Víllora, joven dramaturgo, pero de larga y premiada trayectoria, que compagina la labor creativa (teatro, narrativa y poesía) con la crítica y la docencia en la RESAD. Electra en Oma obtuvo el Premio Beckett y fue publicada por la Fundación Valparaíso en 2006. Víllora estructura en tres actos este poema dramático basado en el mito de Electra y ambientado en el bosque animado del Valle de Oma en el País Vasco, obra del artista Agustín Ibarrola. La elección del escenario no es casual, pues este bosque lleno de árboles con pinturas ha sufrido varios atentados proetarras por la militancia de Ibarrola en “Basta Ya” y el Foro de Ermua. En la obra el bosque se incorpora casi como un personaje más, como un espacio sagrado y mágico que transmite a la protagonista conocimientos reveladores. Víllora parte del mito de Electra para construir una tragedia con mimbres propios centrada en el conflicto político del País Vasco. No es la primera vez que nos encontramos con personajes de la tragedia griega encarnando el problema del terrorismo, en La Ratonera 24 reseñamos La ley y la sangre de Javier Gil Díez-Conde, donde una Antígona abertzale se enfrentaba a un Creonte garante del Estado de Derecho. Francisco Nieva en el prólogo de Electra en Oma reivindica la oportunidad de la tragedia clásica para reflejar cualquier conflicto político por el enfrentamiento dialéctico que su propia estructura plantea. Pero tenemos que señalar el acierto de Víllora al elegir la saga de los Atridas para encarnar el problema del terrorismo, pues esta familia, maldita desde sus orígenes, sufre una sucesión de crímenes fratricidas, de odio y venganzas sucesivas inauguradas con Tántalo y que llegan hasta los descendientes de Agamenón. La acción comienza con Agamenón ya muerto, y la preparación de las bodas de Egisto y Clitemnestra, sus asesinos. Pero a diferencia de la Electra de Sófocles y Eurípides, aquí la protagonista no conoce aún la identidad de los asesinos de su padre, que le es revelada por un personaje fundamental introducido por Víllora, el aedo Demódoco, que como argumenta Santiago Martín Bermúdez en el epílogo, es el resultado de fusionar dos personajes distintos mencionados en la epopeya homérica. Quizá el autor lo bautizó así por la etimología del nombre, pues representa la "opinión del pueblo" que se opone a los nacionalismos totalitarios y que una vez consumada la venganza será el único que pueda gobernar la nueva polis. El personaje de Electra es mucho más fuerte que el de los trágicos, es una heroína moderna que se enfrenta con decisión al tirano, encadenándose en el bosque de Oma, donde se encuentra la tumba de su padre y que Egisto pretende talar. No obstante, como concesión al mito, también aquí aguardará el regreso de Orestes para consumar la venganza. Egisto representa el reino del terror que el nacionalismo excluyente y totalitario quiere imponer y Agamenón en cambio, es evocado como un buen gobernante, que sólo buscaba abrir las fronteras de Argos al resto de las ciudades griegas (nada que ver con el expansionismo conquistador del Agamenón de la época micénica). Un momento brillante de la obra es el agón entre Ifigenia y Egisto, en el que se introducen novedades como el intento de seducción de Egisto a Electra. El personaje de Orestes aparece como un joven confuso que se busca a sí mismo y trata de conseguir, a través de la venganza, la reconciliación con el padre muerto, al que dio la espalda en su juventud, seducido por los cantos de sirena abertzales. La venganza se consuma y los asesinos de Agamenón mueren a manos de Orestes, quien renuncia a tomar el poder al igual que Electra, que elige a Demódoco como nuevo gobernante y aval de un futuro democrático para Argos. Víllora ha logrado una tragedia actual hecha con elementos clásicos, con una tensión dramática muy bien conseguida y un lenguaje poético asombroso, al estilo de los bellos parlamentos de la tragedia griega, pero sin perder actualidad ni claridad.

Las cosas persas, Premio de Teatro Rojas Zorrilla 1997, es una obra ritual en la que los personajes shakespearianos de Cordelia y Lear, representan el enfrentamiento y la lucha por el poder. El incesto, las traiciones, la identidad y el cambio de roles sexuales planean sobre un rito dialéctico que se repite tres veces, a través de una experimentación del lenguaje, desde el más elevado del comienzo hasta el más simple e infantil del final convertido en pura onomatopeya. Una obra dura, de difícil representación por sus extensos monólogos, que supone un reto y que nos recuerda a Genet por la ritualidad y el ceremonial que se repite y a Romero Esteo por el juego que plantea con el lenguaje. En definitiva, estamos ante dos obras de gran calidad y que demuestran el dominio del lenguaje de su autor.

 

primer acto n.º 327

Ricardo de la Vega, 18

28028 Madrid

 

 

En este número, la revista decana de las artes escénicas, bajo el lema “Espacios de dramaturgias” recoge artículos sobre L'Obrador, de la Sala Beckett, sobre el ETC de la Sala Cuarta Pared, y del Teatro del Astillero. Como complemento a este apartado —y muy buen ejemplo de lo que dio de sí el laboratorio de investigación dirigido por Borja Ortiz de Gondra titulado “En blanco”— se publica el texto Günter, un destripador en Viena (sobre el artista Günter Brus), de María Velasco. La revista también dedica sus páginas a los festivales de la escena contemporánea, al teatro para niños, al de títeres, al circo, y al teatro de las autonomías, que comprende un excelente y ameno artículo de Santiago Martín Bermúdez que le toma el pulso a la cartelera madrileña, acertando en la crítica mesurada pero firme.

 

ade / teatro n.º 124

Costanilla de los Ángeles, 13, bajo izq.

28013 Madrid

 

 

Los editoriales abren el número con unos contenidos críticos acerca de la política nacional e internacional, en su relación con el teatro y la cultura. Los “Premios ADE 2008”, las intervenciones en el XIV Congreso de la Asociación de Directores de Escena celebrado en Gijón, y las “Notas de dirección”, aunque dirigidos principalmente a los afiliados, son contenidos que también pueden ser catapultados al ámbito de interés general; como ocurre con la publicación de un importante dossier sobre la formación de los directores en los planes de estudio de las escuelas superiores de Europa. Los textos de Milan Richter, Del Ereboparaíso de Kafka y La segunda vida de Kafka, reflejan algunos momentos difíciles de la vida privada del autor de La metamorfosis, mezclados con otros que son producto de la fantasía.

 

artez, n.º 144

Aretxaga, 8, bajo

48003 Bilbao

 

 

La pérdida de Ricard Salvat, probablemente coincidiendo con este número en imprenta, se hace notar por su ausencia como colaborador habitual. Junto a los reportajes y entradas que nos informan de los estrenos más relevantes de la cartelera, son artículos de especial interés: el de Jorge Dubatti sobre la escuela de espectadores de Buenos Aires, el de Carlos B sobre el teatro polaco, el de Javier Villán sobre el premio Valle-Inclán a Mayorga y el discurso de Eugenio Barba en agradecimiento por el título de Doctor Honoris Causa por la Universidad de Buenos Aires, una entrevista a Borja Ruiz Osante, director, actor y autor del ensayo El arte del actor en el siglo XX, editado por Artezblai, y el de la cuentera Virginia Imaz, que realiza una detallada disección del arte de contar en escena.

 

rgt, n.º 56

Apdo. Correos 210

Cangas, Pontevedra

 

 

Número correspondiente al otoño de 2008. Manuel F. Vieites da un repaso a las vanguardias artísticas y literarias a través de Víctor Sklovski y su incidencia en el formalismo ruso, Alfonso Becerra continúa su artículo sobre la dramaturgia actual y Lola Proaño publica su “Teatro comunitario, pre-texto da transformación social”, ponencia presentada en el XXII Festival Iberoamericano de Cádiz. En la sección Espazos se publican los artículos: "Da tinta e o papel ao ciberespazo", de Joseba Gorostiza y "Reflexos de teatro: Visitaçao de caminhos cuzados", de Sebastiana Fadda. La críticas, los festivales, las entrevistas y los libros, son los bloques temáticos que completan esta revista que se cierra con el cuadernillo “Textos Teatrais” que contiene la pieza de Anxos Suazi Deus está de vacacións.

 

kumen 1983-2008    

Teatro Kumen

La Felguera, 2008

 

Libro-homenaje en conmemoración del 25 aniversario del grupo langreano. Edición muy cuidada que puede disfrutarse como si de un álbum fotográfico se tratase, ya que se trata de un repaso “biográfico” a través de las imágenes de sus espectáculos. Tras las pertinentes presentaciones de María Esther Díaz y Ana Oliva, alcaldesa y concejala respectivamente, Boni Ortiz firma la introducción bajo el lema “Un cuarto de siglo”.

 

los cuernos de don friolera

Ramón Valle-Inclán

Cuadernos del Teatro Español, n.º 20

Madrid, 2009

 

En 420 voluminosas páginas desgrana Ángel Facio su amor por Valle y por sus Cuernos... Después de numerosos intentos a lo largo de cuarenta años, por fin lleva a escena el esperpento. Y corona la empresa editando y coordinando este pormenorizado Cuaderno, donde encontramos amplísima documentación gráfica y artículos o estudios muy interesantes sobre Valle-Inclán y su obra.

Son dos partes o secciones en las que se divide el libro: el autor y la obra por un lado y el montaje de Facio por otro.

En la primera parte hay colaboraciones del propio director y editor, "Los cuernos de don... Pedro Calderón"; de Carlos Alba Peinado, "A la sombra de Don Ramón por el callejón de la crítica"; de Dru Dougherty, "El Esperpento a escena: El estreno en Madrid de Los cuernos de don Friolera"; de Jesús Rubio Jiménez, "Los cuernos de don Friolera pintados por un goliardo. La versión de Ángel Facio"; de Francisco de Quevedo en un apócrifo texto titulado "Epístola sideral (a tres siglos luz) del cornudo jubilado Caballero de la Tenaza al cornicanto teniente don Friolera"; también una seleccionada antología de opiniones sobre Valle y una "Pequeña antología de Don Ramón".

 

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