Número 26. Mayo de 2009

El placer de conocer a Isabella

 

ISABELLA’S ROOM

Jan Lauwers & Needcompany

Laboral Teatro

27 de febrero de 2009

20:30 horas

Venancio J. Mayo Pérez

Es prácticamente de noche cuando cruzo el monumental patio en dirección al gran edificio, atravieso su puerta y  entro apresuradamente en el hall del mismo. Parece que hay otras  personas que, como yo, han sido citados a la misma hora. Tras una breve espera, y poco después de las ocho y media, nos conducen a través de un largo pasillo hasta desembocar en un espacio, a modo de habitación, en donde, con cierta inquietud ante lo desconocido, tomamos asiento. Una vez acomodados, mi atención se centra en un gran número de objetos distribuidos por todo el habitáculo, objetos exóticos, pertenecientes a culturas ancestrales, máscaras, símbolos, amuletos, dagas, anillos, collares, partes de animales momificados traídos de todas partes de África. Objetos evocadores de cuentos e historias con las que todos soñamos, en alguna ocasión, durante nuestra juventud y en las que, por algunos segundos, me vuelvo a sentir inmerso, pero la irrupción de una voz desconocida me devuelve a la realidad del momento.

Se dirige hacia nosotros y nuestras miradas se vuelven hacia ella, cayendo atrapados bajo su especial magnetismo. Se presenta, es Isabella, nuestra anfitriona. Sentada ya sobre la  última etapa de su vida y sin dilación nos lleva de la mano a través de la historia de todo un siglo, a través de su vida, de una azarosa vida.

Junto a los personajes que, en distintos momentos, han acompañado su existencia, y a sus exóticos objetos, Isabella nos invita a entrar en su particular habitación, en su particular universo, allí es donde nos atrapa con su hipnótica historia. En un continuo diálogo con las personas que han marcado su tortuosa vida, se descubre ante nosotros una Isabella a la vez sencilla y compleja, tierna, vital, tan vulnerable como fuerte, una Isabella de una profunda humanidad que nos hace confidencias acerca de su niñez, sus amores, sus anhelos, sus secretos, sus encuentros y sus pérdidas, creando para nosotros un espacio vital en donde la mentira y el dolor reinan, de forma solapada, sobre todo lo demás. Sobre la primera, toda su vida está marcada por una mentira que la protege y ayuda a continuar caminando. Desea creer que su verdadero padre es un príncipe del desierto, al menos eso le dijeron de niña sus padres adoptivos, padre del que sólo posee todos esos objetos que llenan la habitación,  a la que ella llegó con la vana esperanza de encontrarlo. En cuanto al dolor, que la ha acompañado siempre, lo deja de lado para poder seguir viviendo. Aún así ella no desea oscurecer nuestro encuentro y nos presenta su relato de manera vital, desenfadada, en ocasiones divertida.

Jan Lauwers, el padre teatral de Isabella’s Room, nos ofrece una obra deliciosa, con una Viviane De Muynck espléndida en el papel de Isabella,  rodeada de un elenco de actores y bailarines que cumplen a la perfección con sus papeles. Estamos ante una pieza multidisciplinar donde teatro, danza contemporánea, canción y música en directo confluyen en una obra que seduce y emociona, una obra de alta calidad en todos sus aspectos.

 

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