Número 26. Mayo de 2009

'Los figurantes'
Comentarios de autor y director

Gemma de Luis

encuentro con sanchis sinisterra, autor

Con motivo del estreno de la obra Los figurantes, de Sanchis Sinisterra, pieza elegida como taller de fin de carrera de los alumnos de 4.º de Interpretación de la ESAD, el autor acudió a la Escuela el pasado día 20 de marzo para mantener un encuentro ameno y lleno de suculentas anécdotas con todo aquel que quisiera compartirlo con él.

Algunos de los alumnos/actores le hicieron estas preguntas:

Pregunta. ¿Cómo debemos interpretar el final de la obra? ¿Hay implícito un mensaje desalentador en lo que dice el prisionero o no? (David Soto)

Respuesta. Éste es un texto muy querido para mí, un texto sin protagonistas, en el que hay una ideología subyacente pero con toques de humor fallero. Habla de una emergencia del orden dentro de una realidad caótica, de cómo establecer unos parámetros de orden desde una coralidad. ¿Cómo ser en común? Es la gran pregunta a afrontar desde la soledad, la individualidad para emprender a partir de ahí algo colectivo.

Con respecto a tu pregunta, una obra de teatro no tiene que dar mensaje. El prisionero lanza la pregunta al público para que éste a su vez se la plantee. El principio de responsabilidad está en uno mismo.

P. A la hora de escribir una obra ¿cuál es el punto de partida? (Lucía Ménendez)

R. A veces hay un tema que me inquieta y del que no sé mucho y de ahí surgen problemas técnicos que no conozco y tengo que resolver. Escribo fundamentalmente obras que no se parecen entre sí. Me gusta probar, experimentar el manejo de otras herramientas.

Confieso además que tengo obsesión por clasificar diversas modalidades de monólogos, diálogos, y siempre llevo conmigo un cuaderno (lo saca de un bolsillo) donde voy apuntando todos aquellos temas que me sirvan para cuestionar el instrumental. También trabajo por encargo, que es algo que me encanta; otras es por autoencargo. Soy un coleccionista de títulos, de historias y de ahí surgen personajes, situaciones… ya que la forma es el contenido y el contenido es la forma, teniendo en cuenta además que el azar es creador.

P. Antes comentabas que Los figurantes es una obra que tienes perfectamente dividida en fases ¿podrías hablarnos de ellas? (David Aguilar)

R. Podemos hablar de ocho fases fundamentales en esta obra que nos llevan a hacer una reflexión del mundo a partir de lo teatral, a saber:

1. ¿Qué ha sucedido? Status situacional.

2. ¿Qué estamos haciendo aquí?

3. ¿Qué podemos hacer? Individualismo/colectivismo.

4. ¿Quién decide lo que hacemos?

5. ¿Y si ya estuviéramos haciendo algo?

6. ¿Y si volvemos a lo que hacíamos?

7. ¿Qué tal si partimos de cero?

8. ¿Qué puede hacer cada uno? Inventar un nuevo orden.

 

entrevista a nacho ortega, director

En el estreno de Los figurantes, el pasado día 12 de marzo en el Teatro de la Laboral, hablamos con Nacho Ortega, profesor de Interpretación de la ESAD y director de la obra.

Pregunta. Nacho, ¿por qué este texto como Taller de fin de carrera?

Respuesta. Son varios los motivos que llevan a la elección del texto. Lo principal es que es un curso en el que se imbrican el rol de profesor-director y alumno-actor. Normalmente el director selecciona un reparto para la obra que quiere llevar a escena. En el caso de las escuelas sucede al revés. Se tiene un reparto y hay que buscar un texto que se amolde a sus características. Algo que les resulte “cercano”, que no fácil, para poder defenderlo pero lo suficientemente complejo para tener que trabajar e investigar sobre ello. Nos parecía fundamental que el peso del espectáculo recayera en igualdad sobre todos los alumnos y que no fuese el recurrir al “doblete” lo que compensase la presencia de actores protagónicos, a lo que el texto de Sanchis se brinda de maravilla, pese a tener que adaptar la dramaturgia de los 19 actores iniciales a 11 alumnos y modificar el sexo de alguno de ellos.

Tampoco podemos olvidar que han sido cuatro años de formación en distintas disciplinas que no sería justo no se vieran reflejadas en el trabajo final pero de manera que no parezca un popurrí con tufillo a creación colectiva. Existiendo buenos dramaturgos en España ¿para qué vamos a crear nosotros un texto ex novo? Y en este punto aparece otro de los alicientes para elegir Los figurantes como trabajo final. Nos parecía, y sigue pareciendo, enriquecedor para todos los que han conformado este taller el conocer a un dramaturgo de la importancia de Sanchis Sinisterra y compartir con él nuestro trabajo. Hay que decir que después de muchas charlas telefónicas nos hemos encontrado con una persona excepcional en el trato y un auténtico hombre de teatro, dispuesto incluso, al final de la función en la que nos acompañó, a cargar la escenografía con nosotros.

El taller tenía dos frentes de acción. Por un lado el docente-pedagógico inherente a todo trabajo de escuela y por otro, y fundamental para el futuro, el laboral. Desde el principio se planteó el trabajo como si de una compañía profesional asturiana se tratase, donde el reparto de responsabilidades se establece en función de intereses y formación. Así fue que se empezaron a diseñar distintas escenografías en función de lo que el texto sugería y habida cuenta de que había de ser práctica y transportable. Ahora bien, había que construirla y eso es algo que hasta ahora ninguno de los alumnos había hecho en su formación. Bajo la tutela del profesor de escenografía y la nuestra propia se llevó a cabo la labor con un, y he de decirlo, óptimo resultado en base a los planteamientos. El vestuario, otra de las piezas clave del espectáculo fue la suma del buen hacer de la profesora de indumentaria y la creatividad del alumnado, lo que añadido a la labor de la profesora de maquillaje dotó al espectáculo de la plasticidad estética que se había decidido para el taller.

El último punto es el contacto con el público. Tanto la directiva de la ESAD como nosotros entendemos que un trabajo final con dos funciones no es lo ideal. Deja al alumnado sin posibilidad de evolucionar al enfrentarse a distintos espacios y públicos y es por esto por lo que son cuatro las funciones desarrolladas en diferentes teatros de la comunidad (Laboral, CMI Gijón Sur, Filarmónica, Palacio Valdés) a lo que se añade un intercambio con la ESAD de Murcia. No consideramos que ninguna compañía profesional se vea agraviada puesto que contar con actores con un mínimo de experiencia es sello de garantía pero, no podemos dejar de decirlo, es una verdadera lástima que en este semestre, por usar el baremo temporal de la administración, hayamos tenido más funciones que algunas compañías profesionales. Si nuestro cometido es la formación de profesionales, la obligación de la Administración Pública es dotar de las vías necesarias para que nuestros actores y nuevos egresados puedan trabajar.

P. Sé que después de ver la obra has hablado largo y tendido con el autor, ¿cómo ha visto Sanchis Sinisterra la resolución escénica del espectáculo?

R. Le ha gustado mucho la limpieza y la profesionalidad de los actores y actrices. Me comentó que se notaba que se había hecho un gran trabajo en la creación del grupo y su empaste, a lo que se suma el hecho de encontrarse frente a un grupo de alumnos/as muy bien formados, lo que le sorprendió muy positivamente. También planteó sus “peros”. “El autor, (ríe) pone en el texto un entreacto porque quiere que el público salga de la sala y reflexione para que vuelva a encontrarse con la problemática de esos figurantes pero, por alguna razón, nadie respeta esa acotación y se empeñan en hacerlo todo seguido. Yo entiendo el espectáculo como un desarrollo cargado de pausas en las que aparentemente no pasa nada y eso no ha de afectar al ritmo”.

 

Arriba