
encuentro con sanchis sinisterra, autor
Con
motivo del estreno de la obra Los figurantes, de
Sanchis Sinisterra, pieza elegida como taller de fin de
carrera de los alumnos de 4.º de Interpretación de la ESAD,
el autor acudió a la Escuela el pasado día 20 de marzo para
mantener un encuentro ameno y lleno de suculentas anécdotas
con todo aquel que quisiera compartirlo con él.
Algunos de los alumnos/actores le hicieron estas preguntas:
Pregunta. ¿Cómo debemos interpretar el final de la obra?
¿Hay implícito un mensaje desalentador en lo que dice el
prisionero o no? (David Soto)
Respuesta. Éste es un texto muy querido para mí, un texto
sin protagonistas, en el que hay una ideología subyacente
pero con toques de humor fallero. Habla de una emergencia
del orden dentro de una realidad caótica, de cómo establecer
unos parámetros de orden desde una coralidad. ¿Cómo ser en
común? Es la gran pregunta a afrontar desde la soledad, la
individualidad para emprender a partir de ahí algo
colectivo.
Con
respecto a tu pregunta, una obra de teatro no tiene que dar
mensaje. El prisionero lanza la pregunta al público para que
éste a su vez se la plantee. El principio de responsabilidad
está en uno mismo.
P. A
la hora de escribir una obra ¿cuál es el punto de partida?
(Lucía Ménendez)
R. A
veces hay un tema que me inquieta y del que no sé mucho y de
ahí surgen problemas técnicos que no conozco y tengo que
resolver. Escribo fundamentalmente obras que no se parecen
entre sí. Me gusta probar, experimentar el manejo de otras
herramientas.
Confieso además que tengo obsesión por clasificar diversas
modalidades de monólogos, diálogos, y siempre llevo conmigo
un cuaderno (lo saca de un bolsillo) donde voy apuntando
todos aquellos temas que me sirvan para cuestionar el
instrumental. También trabajo por encargo, que es algo que
me encanta; otras es por autoencargo. Soy un coleccionista
de títulos, de historias y de ahí surgen personajes,
situaciones… ya que la forma es el contenido y el contenido
es la forma, teniendo en cuenta además que el azar es
creador.
P.
Antes comentabas que Los figurantes es una obra que
tienes perfectamente dividida en fases ¿podrías hablarnos de
ellas? (David Aguilar)
R.
Podemos hablar de ocho fases fundamentales en esta obra que
nos llevan a hacer una reflexión del mundo a partir de lo
teatral, a saber:
1.
¿Qué ha sucedido? Status situacional.
2.
¿Qué estamos haciendo aquí?
3.
¿Qué podemos hacer? Individualismo/colectivismo.
4.
¿Quién decide lo que hacemos?
5. ¿Y
si ya estuviéramos haciendo algo?
6. ¿Y
si volvemos a lo que hacíamos?
7.
¿Qué tal si partimos de cero?
8.
¿Qué puede hacer cada uno? Inventar un nuevo orden.
entrevista
a nacho ortega, director
En el
estreno de Los figurantes, el pasado día 12 de marzo
en el Teatro de la Laboral, hablamos con Nacho Ortega,
profesor de Interpretación de la ESAD y director de la obra.
Pregunta. Nacho, ¿por qué este texto como Taller de fin de
carrera?
Respuesta. Son varios los motivos que llevan a la elección
del texto. Lo principal es que es un curso en el que se
imbrican el rol de profesor-director y alumno-actor.
Normalmente el director selecciona un reparto para la obra
que quiere llevar a escena. En el caso de las escuelas
sucede al revés. Se tiene un reparto y hay que buscar un
texto que se amolde a sus características. Algo que les
resulte “cercano”, que no fácil, para poder defenderlo pero
lo suficientemente complejo para tener que trabajar e
investigar sobre ello. Nos parecía fundamental que el peso
del espectáculo recayera en igualdad sobre todos los alumnos
y que no fuese el recurrir al “doblete” lo que compensase la
presencia de actores protagónicos, a lo que el texto de
Sanchis se brinda de maravilla, pese a tener que adaptar la
dramaturgia de los 19 actores iniciales a 11 alumnos y
modificar el sexo de alguno de ellos.
Tampoco podemos olvidar que han sido cuatro años de
formación en distintas disciplinas que no sería justo no se
vieran reflejadas en el trabajo final pero de manera que no
parezca un popurrí con tufillo a creación colectiva.
Existiendo buenos dramaturgos en España ¿para qué vamos a
crear nosotros un texto ex novo? Y en este punto aparece
otro de los alicientes para elegir Los figurantes
como trabajo final. Nos parecía, y sigue pareciendo,
enriquecedor para todos los que han conformado este taller
el conocer a un dramaturgo de la importancia de Sanchis
Sinisterra y compartir con él nuestro trabajo. Hay que decir
que después de muchas charlas telefónicas nos hemos
encontrado con una persona excepcional en el trato y un
auténtico hombre de teatro, dispuesto incluso, al final de
la función en la que nos acompañó, a cargar la escenografía
con nosotros.
El
taller tenía dos frentes de acción. Por un lado el
docente-pedagógico inherente a todo trabajo de escuela y por
otro, y fundamental para el futuro, el laboral. Desde el
principio se planteó el trabajo como si de una compañía
profesional asturiana se tratase, donde el reparto de
responsabilidades se establece en función de intereses y
formación. Así fue que se empezaron a diseñar distintas
escenografías en función de lo que el texto sugería y habida
cuenta de que había de ser práctica y transportable. Ahora
bien, había que construirla y eso es algo que hasta ahora
ninguno de los alumnos había hecho en su formación. Bajo la
tutela del profesor de escenografía y la nuestra propia se
llevó a cabo la labor con un, y he de decirlo, óptimo
resultado en base a los planteamientos. El vestuario, otra
de las piezas clave del espectáculo fue la suma del buen
hacer de la profesora de indumentaria y la creatividad del
alumnado, lo que añadido a la labor de la profesora de
maquillaje dotó al espectáculo de la plasticidad estética
que se había decidido para el taller.
El
último punto es el contacto con el público. Tanto la
directiva de la ESAD como nosotros entendemos que un trabajo
final con dos funciones no es lo ideal. Deja al alumnado sin
posibilidad de evolucionar al enfrentarse a distintos
espacios y públicos y es por esto por lo que son cuatro las
funciones desarrolladas en diferentes teatros de la
comunidad (Laboral, CMI Gijón Sur, Filarmónica, Palacio
Valdés) a lo que se añade un intercambio con la ESAD de
Murcia. No consideramos que ninguna compañía profesional se
vea agraviada puesto que contar con actores con un mínimo de
experiencia es sello de garantía pero, no podemos dejar de
decirlo, es una verdadera lástima que en este semestre, por
usar el baremo temporal de la administración, hayamos tenido
más funciones que algunas compañías profesionales. Si
nuestro cometido es la formación de profesionales, la
obligación de la Administración Pública es dotar de las vías
necesarias para que nuestros actores y nuevos egresados
puedan trabajar.
P. Sé
que después de ver la obra has hablado largo y tendido con
el autor, ¿cómo ha visto Sanchis Sinisterra la resolución
escénica del espectáculo?
R. Le ha gustado mucho la limpieza y la profesionalidad de
los actores y actrices. Me comentó que se notaba que se
había hecho un gran trabajo en la creación del grupo y su
empaste, a lo que se suma el hecho de encontrarse frente a
un grupo de alumnos/as muy bien formados, lo que le
sorprendió muy positivamente. También planteó sus “peros”.
“El autor, (ríe) pone en el texto un entreacto porque quiere
que el público salga de la sala y reflexione para que vuelva
a encontrarse con la problemática de esos figurantes pero,
por alguna razón, nadie respeta esa acotación y se empeñan
en hacerlo todo seguido. Yo entiendo el espectáculo como un
desarrollo cargado de pausas en las que aparentemente no
pasa nada y eso no ha de afectar al ritmo”.