Número 22. Enero de 2008

Libros y revistas

El tiempo inmóvil

de Etelvino Vázquez

Colección sobrEscena

Ed. Oris Teatro

Gijón 2006, 325 páginas

Boni Ortiz

Yo no sé —dímelo viento—
si al cabo de tantos años
el canto que sopla dentro
de mi corazón, la música
de mi corazón son algo
más que tú, que eres sólo
viento.
¿Qué he sido, viento?
Viento quizás, sólo viento.
Solo, ahora, aquí contigo,
de cara a ti —dime, viento
cansado de estas barrancas—
¿soy lo que tú, sólo viento? 

Quise ser vario, diverso,
múltiple, tener un cántico
pleno.
Yo quise
tener un cántico pleno.
Pero no sé, viento solo,
perdido de estas barrancas,
si seré al fin lo que tú:
viento.
Algo que tan sólo pasa
y en nadie deja recuerdo.
Viento quizás, solo viento.

   Rafael Alberti

Este poema del exilio argentino de Rafael Alberti, muestra la desazón, el dolor, la desesperanza que al poeta le provocaba la posibilidad de que sus actos creativos fuesen como el viento: "Algo que tan sólo pasa y en nadie deja recuerdo". Precisamente esa característica tan inquietante, constituye la esencia del teatro y por ello mismo, son tan necesarios libros como éste, recogiendo historias y asuntos, del montaje escénico y alrededores, ya que los espectáculos se diluyen y en el mejor de los casos, sólo escenas sueltas, o sensaciones que merecen la pena, quedan como un recuerdo en las cabezas de los que fuimos testigos de ellos.

Podría contar cómo eran los globos-tetas con los que nos travestíamos en 1969, en Ya no hay Firmamento de Artaud-Malonda; explicar la postmodernidad adelantada, en contenido y títulos tan sugerentes: A la bin, a la ban, a la bin, bon, bang (Espectáculo para niños y mayores, acompañados de sus papás); Metamorfosis, muertes y otras zoologías; Aminas, catervaminas y plantas medicinales (y otras yerbas se crían por estos santos lugares) que no llegó a ver la luz.

Cómo expresar el significado en la mitad de los años setenta, del Don Juan Tenorio más subversivo jamás montado, con dos tíos haciendo de Doña Inés y de Don Juan, sobre una tarima en el patio de butacas, repitiendo el mismo texto que los dos del escenario: los verdaderos Juan e Inés que en determinado momento, bajaban del escenario para reprimirles, atándoles las manos y sin ellas para tocarse, se frotaban, se lamían y ensalivaban con la lengua...

Cómo explicar el sentido de Ubú Rey en la España de Franco, con un padre y una madre Ubú instalados en el Palacio de Oriente.

De qué manera trasmitir las sensaciones y los motivos de un grupo de chavales, cortando el tráfico en el cruce de Los Campos, después de asistir a la representación de ...Y los Cíclopes salieron de las entrañas de la tierra para asaltar el Cielo...

Me niego a que sea viento, el hecho de que una obra de teatro sobre "la Leal e Invicta Oviedo" y que fue vista en media España, en Oporto, o en Palermo, estuviera prohibida durante cuatro años, en la capital del Principado.

Por eso un libro como El tiempo inmóvil, en el que el propio Etelvino Vázquez recoge sus reflexiones en torno a muchos de los montajes de Teatro del Norte, es fundamental.

Explicando las razones del Devocionario, el viento toma cuerpo; o contando la mojigatería de los herederos de Lorca, con la Yerma de Etelvino; o haciendo constar la comprensión sin igual de la poética lorquiana, puesta a disposición de todos nosotros: la poesía saliendo del libro para hacerse humana, puesta de pie sobre el escenario por obra y gracia de Etelvino Vázquez; la famosa imposibilidad cinematográfica del teatro de Valle, por los suelos, cuando Etelvino lo sacude, lo filtra, lo tamiza, por el mallazo de la expresividad del actor entrenado y del director con recursos. Y después, para que la deuda ya sea total, su "teatro pedagógico", al modo de los grandes maestros enseñándonos las técnicas teatrales, poniéndolas sobre el escenario para que comprendamos, para que podamos desentrañar, el sentido y el porqué de lo que vemos. Le debemos el acercamiento de las más grandes tragedias griegas y de nuestros clásicos; nos dio el teatro sobre sí mismo, íntimo... Porque el teatro, como arte de creación colectiva, establece un mundo de relaciones, de afectos, de encuentros y desencuentros, de amor y de odio. Y El tiempo inmóvil, también lo refleja.

Pero quiero llamar la atención sobre el capítulo central y que ocupa doscientas de las páginas del libro, titulado "Escritos sobre teatro". En él encontramos las claves que sustentan el quehacer de Etelvino Váquez y el Teatro del Norte. El porqué de los autores escogidos, por qué esos textos; el propio significado del texto, su relación y aportación al resultado final; el papel del actor en el proceso creativo; el del director; de las músicas y su influencia en ritmos, o en la propia partitura de movimientos; la iluminación, los elementos escenográficos, las cosas sobre el escenario...

En los "Escritos sobre teatro" de este Tiempo inmóvil, encontraréis buena parte de la historia del teatro asturiano, de su singular y problemática transformación desde aquel simpático y primordial teatro independiente, a esta profesionalización en la tierra de uno, deseada y pretendida por tantos y que debiera ser objetivo de todos. Hay artículos con un interés especial, como "Dramaturgia y actor", "El teatro independiente", "Una herencia a revisar". "La formación inicial del actor"... Y también algunas cartas llenas de sentimiento y de esa acción tan teatral, de alimentar la propia fuerza, de la fuerza del compañero.

Aunque el teatro sea como el Viento de las barrancas del Paraná del poema de Rafael Alberti, como ningún otro arte tiene la capacidad de conformar —en nuestras conciencias, en nuestras almas, en nuestros sentimientos individuales y colectivos—, los caminos de la igualdad y de la belleza, por los que debe circular la humanidad, no sólo para ser mejores, sino —llegados a este punto— para sobrevivir.

El teatro asturiano, la cultura asturiana en general, tiene con Etelvino Vázquez una deuda impagable. No sé si a estas alturas tiene arreglo. ¿Cómo pagar una vida entera dedicada al arte, a la expresión teatral? Una vida entera: cuarenta años, buscando desesperadamente los modos poéticos que expliquen nuestras vidas.

Si Etelvino fuese catalán, tendría un Teatro Lliure bajo su dirección. Si fuese madrileño, un Teatro de La Abadía. En Asturias, "esta provincia rusa", Etelvino rueda como el bululú, como Juan Rana, por los tabladillos de los Centros Municipales, con espectáculos unipersonales (tan extraordinarios como Pasajero de las sombras, Iberia, Federico García Lorca...), agotadores, en gran medida alimenticios, pero que en realidad son un auténtico despilfarro. Es algo así como fabricar alfileres en ARCELOR, convertir la catedral de Oviedo en un quiosco para vender estampitas de la Virgen de Covadonga, o usar esa espléndida planta regasificadora que van a poner al lado de mi casa, para recargar mecheros.

Si hubiese vida inteligente entre los que administran nuestros euros, si entre los gestores de la res publica hubiese algo de sentido común, de visión de futuro, a Etelvino Vázquez le podríamos exprimir más, sacarle bien la sangre —ya sabia— con la que aromó nuestras vidas. Darnos la oportunidad de que su sabiduría trascienda, poniéndole a la cabeza de un Centro Dramático Asturiano. Hasta de la bolsa podríamos sacar comportamientos razonables, capitalizando nuestra cultura con fondos propios.

El tiempo inmóvil es un libro fundamental para todo al que le interesen los modos con los que se crea un espectáculo teatral y también para los que quieran conocer las transformaciones que el teatro ha sufrido en las tres últimas décadas, ejemplarizado en nuestra Comunidad Autónoma.

 

Catalina y los bosques de hormigón

David Acera y Ana Laura Barros

Ediciones Cambalache. Oviedo, 2007

Nestor Villazón

Llegar a ser el que eres.

   Píndaro

"No sé mucho de leyes, pero lo que sí sé es que cuando teníamos un rey, un gobernador y parlamentarios, siempre podíamos tirarles piedras si no se portaban bien". Esta cita del Corazón de Midlothian, de Sir Walter Scott, podría ser el punto de partida para el análisis de Catalina y los bosques de hormigón de David Acera y Ana Laura Barros. No es, sin embargo, una obra destinada a los manuales de la historia de la literatura, sino que cumple una misión mucho más concreta: la aproximación de los más jóvenes al mundo del derecho civil.

El que nos encontremos ante un texto infantil es un hecho novedoso. Aunque el teatro asturiano destaca por este tipo de representaciones, no ocurre así en lo referente a su publicación. Habrá quien le reproche una leve falta de rigor formal, pues nos encontramos ante una obra en verso sin el verso medido. Habrá quienes vean en ella un planteamiento un tanto utópico, relativamente soñador, aunque la utopía (si bien inexistente) basa su concepción en principios reales, los cuales pueden llegar a desarrollarse a un determinado nivel y constituirse como un valor individual. En lo referente a su aspecto formal, se trata de una idea motivada por un público que necesita más de la propia idea que de su perfección estética, un público que asciende "desde los más pequeños hasta los 99 años" y que está dirigido por unos autores expertos en la práctica escénica.

La obra es ante todo un ejercicio útil. Partiendo de un sencillo argumento (un empresario pretende acabar con la sociedad de una niña para enriquecerse) acaba desarrollando cuestiones más profundas, como la lentitud jurídica o la inoperancia gubernamental. Y es aquí donde radica el verdadero valor de la obra, un texto que pretende enfatizar el movimiento social y orientar a un público en la denuncia de las irregularidades políticas, un hecho que nos traslada a la función autorial frente a su entorno y que contempla ante sí dos únicas variantes: la inoperancia o la acción.

La primera de ellas no tiene por qué conllevar una total despreocupación del autor ante su sociedad, ya que ambas surgen del análisis de la realidad y de una posterior toma de conciencia. En este caso, hay quienes pretenden una separación entre el proceso artístico y el compromiso, la emancipación del arte por el arte o la simple apatía ante el hecho político y social. Por ilustrarlo con un ejemplo contemporáneo citaremos al novelista, dramaturgo y premio Nobel de Literatura Gao Xingjian, que en su obra La huida propone la búsqueda del escritor ante una sociedad que le oprime. En este tipo de escritos lo que se denuncia es la falta de autenticidad de nuestra política (o las tragedias que conlleva) guiando a un público hacia la abolición de la propia sociedad, la que realmente corrompe al individuo. Se olvidan los autores rousseaunianos que dicha sociedad ha sido creada por nosotros mismos y que resulta imposible la huida de un hecho inherente al ser humano. Por tanto, no parecen válidas las concepciones que nos muestren un país como un hecho abstracto, un objeto aparte, como si nos encontráramos ante un verdadero dios.

En el otro extremo se afianza Catalina y los bosques de hormigón. La principal innovación que ofrece es la de atender a un tema tan complejo como el de la especulación urbanística de una manera simple y clara, directa, que intente advertir entre los más jóvenes el instinto de supervivencia. Es éste un valor que, fuera de cualquier juicio sobre el texto, es ya de por sí un hecho positivo, "una iniciación a la disidencia" como bien dice en su prólogo Lolo Rico. La comunicación barroca y ornamental sería absurda, pues el mensaje permanecería inmóvil y no se produciría cambio alguno: tan sólo un leve divertimento.

El fin didáctico que propone Catalina y los bosques de hormigón está, además de ser útil, bien dirigido. Encuentra en su público la base de un cambio guiado hacia el compromiso y la tolerancia, siempre bajo la acción directa y bien argumentada, a la espera no de un mundo perfecto, sino más igualitario. Por tanto, la cultura no se muestra como base objetiva de cambio, sino como signo útil para la acción concreta que lo provoque, como el servicio a un sector de la sociedad que al fin estimule su tolerancia.

 

Contos troianos

de Manuel Lourenzo

Goria Rico / Isaac Ferreira

Ed. Deputación da Coruña

Manuais Casahamlet. Teatro n.º 8

A Coruña 2007, 120 páxines

Chechu García

La revista gallega de teatru Casahamlet, presenta nesti volume los Contos troianos de Manuel Lorenzo, tres pieces dramátiques afitaes na Grecia clásica d’Homeru, que tienen a comuña la vuelta de la guerra de Troya y la estraña medrana qu’arrodia a los vencedores.

Na primer pieza "Illa" Ulises atrapáu na illa del cíclope, remembra con señaldá la so deseyable Ítaca.

Na segunda "Agamenón en Áulide" Agamenón, el gran rei, depués de tener sacrificao a la so fía nun ritual pa favorecelu na guerra, barrunta la reaición que la so muyer, Clitemnestra, va tener al velu tornar.

Pa finar col tercer cuentu "Menelao aflito" onde Menelao, naúfraxu n’Exiptu, va a topar cola braera Helena, albidrando que la que taba en Troya yera una réplica, y poro, tola guerra fuere inútil.

El filu qu’endubiella y xune a tolos personaxes de la obra, ye’l tributu que la vida-yos va facer pagar por una ausencia tan llarga del llar.

Siguío d’estos cuentos dramáticos vien una perinteresante unidá didáutica de Gloria Rico, onde d’una forma cenciella desplica los raigaños del teatru griegu clásicu, dándomos unes prestoses pautes pa trabayar con mozos de secundaria, que vien a ser lo más acertao y de meyor fechura del conxuntu.

El volume peslla con un repás a la vida y obra de Manuel Lorenzo, que firma Isaac Ferreira, un resume tan bayurosu (son más de 35 fueyes de currículum enllenes de caxigalines) que paez fechu pa enllenar d’importanciona o dai anchura al llibru, y nun aporten más nada.

La edición mui curiosa, anque la portada y les solapes nun menten al autor de les pieces dramátiques que ye centru del estudiu y les unidaes didáutiques, y sí asitien los nomes de los estudiosos, lo qu’empobina a desnortiar al llector sobre l’autoría de los cuentos.

Contos troianos apúrremos una idea perbona, tres hestories griegues con bon ritmu d’estilu, a les que xunten un interesante estudiu que val de ferramienta p’averar el teatru clásicu al mundu de la educación. Pa tomar nota y siguir l’exemplu.

 

Un enemigo del pueblo

de Henrik Ibsen

Colección Escenarios

Ed. Funambulista, Madrid, 2007

La editorial Funambulista ha elegido esta obra capital del gran dramaturgo noruego como segundo título publicado dentro de su nueva colección Escenarios, dedicada a textos teatrales. Una edición muy cuidada con un original diseño de portada con ilustraciones de Luis Torregrosa y con traducción de Max Lacruz Bassols, director de la Editorial. En el postfacio, Laura López Sánchez reflexiona acerca de la controvertida tesis de la obra y las distintas interpretaciones que de ésta se han hecho, analizando las representaciones realizadas en España en 1971, 1985 y la más reciente, en 2007, por el CDN, con dirección de Gerardo Vera, en la que cuestiona por innecesaria la actualización del original que supone la versión de Juan Mayorga.

 

Neva

de Guillermo Calderón

Colección Textos Teatrales n.º 27

Artezblai, Bilbao, 2007

La Editorial Artezblai acaba de publicar en su Colección de Textos Teatrales la obra Neva, del dramaturgo y director chileno Guillermo Calderón, en la que tres personajes chejovianos reflexionan acerca del teatro, el compromiso, la soledad y la muerte. La acción se sitúa en 1905 en San Petersburgo, mientras en la calle las tropas reprimen a los obreros, tres actores esperan para comenzar un ensayo, uno de ellos es la esposa del fallecido Chéjov. La obra se inicia y se cierra con dos brillantes monólogos de las dos actrices, que enmarcan un acertado juego dialéctico entre los tres actores, verdadero núcleo de la acción dramática y en el que la reflexión "metateatral" es la pieza clave. Aunque Chéjov y sus obras han sido utilizados hasta la saciedad para este tipo de reflexiones, en el caso de Neva debemos reconocer la singularidad que aporta la reflexión autobiográfica acerca de la violencia y el compromiso político y vital. La edición se completa con una entrevista al autor a modo de prólogo, y únicamente la ausencia de algunos acentos como errata tipográfica resta brillantez al conjunto.

 

Jovellanos

de Joaquín A. Bonet

Estudio introductorio, edición y notas de José Menéndez Peláez y Carla Menéndez Fernández

Cuadernos de Investigación. Monografías III. Editado por Fundación Foro Jovellanos e Ideas Metal.

Gijón, 2007

La Fundación Foro Jovellanos del Principado de Asturias, en su encomiable afán de investigar y divulgar la figura y la obra del polígrafo gijonés, saca a la luz, siendo además primera edición, el poema dramático Jovellanos, del periodista y escritor Joaquín A. Bonet. Son ya veintisiete las publicaciones que el Foro Jovellanos ha editado, lo que da idea del rigor que pone en sistematizar el estudio y el conocimiento de un personaje de la importancia de Jovellanos.

En ésta que nos ocupa nos encontramos con un gran trabajo erudito de Jesús Menéndez Peláez y Carla Menéndez Peláez, que ponen a nuestro alcance, desbrozando el camino, la lectura contextualizada del libreto. Comienzan ofreciéndonos el perfil biográfico de Bonet, así como su trayectoria literaria. Continúan con el estudio introductorio al texto, en el que nos desmenuzan el tema y la estructura externa e interna, así como dan cuenta de las repercusiones del estreno (1952) en la prensa.

El texto viene anotado con las notas justas y precisas, sin esa intención avasalladora y entorpecedora de la lectura que a veces tienen algunos estudios. Pero posee otra novedosa anotación que identifica en qué obras de Jovellanos se apoyan ciertos parlamentos del personaje ideado por Bonet. Esta anotación tiene su proyección en el Apéndice I ("Florilegio jovellanista"), citas textuales que Bonet había recogido y que se encontraban sin referencia bibliográfica completa, siendo identificadas y referenciadas por los autores del estudio.

Termina el trabajo de investigación con el Apéndice II, una interesantísima recopilación en imágenes de las cubiertas de las obras publicadas de Bonet.

¿Y el "Poema dramático, en cuatro actos, el segundo dividido en dos cuadros, y epílogo, original y en verso"? ¿Qué encontramos en Jovellanos? En primer lugar versos, miles de versos. Es admirable la capacidad versificadora del periodista gijonés. Pero es más que dudosa, por no decir imposible, la importancia/influencia que dicho texto vaya a tener, no ya sobre la dramaturgia "castellana" (a la que parece querer adscribirse por su forma y contenido), sino sobre el teatro asturiano o los autores dramáticos asturianos. La pieza no sólo es una antigualla en lo ideológico y en el tratamiento absolutamente maniqueo de los personajes, sino en lo meramente estructural, en lo que se llama la carpintería teatral, sobre todo teniendo en cuenta que termina de escribir el libreto en 1939, cuando tenía 50 años. En esa fecha, por poner dos referencias españolas, ya habían publicado y estrenado Valle-Inclán y Lorca; a Pirandello le dan el Premio Nobel en 1934; Jarry estrena su Ubú en 1896; ya han pasado las vanguardias… No es que se quiera comparar a estos grandes dramaturgos con Bonet, pero sí podemos decir claramente que anclarse, en 1939, en el romancero y en el "Arte nuevo de hacer comedias" de Lope de Vega produce un abismo creativo, una vuelta al pleistoceno teatral.

Uno tiene la impresión, mientras lee, de ver flotar al polígrafo a un palmo sobre el suelo, tal es el permanente estado beatífico de Jovellanos, el perdón a sus enemigos, la preocupación por los pobres… Dan ganas de decirle: a Roma, por Dios, a Roma, aprovecha ahora que está de rebajas Benito XVI.

Valga un ejemplo (hay muchos) para ver claramente el tratamiento simplista que Bonet da al personaje de Jovellanos y a todos los demás. Se trata de la acotación a la primera aparición del ilustrado gijonés (Acto 1.º, Escena VI): "Un hombre de cincuenta y cuatro años, de aventajada estatura, erguido y de agradable aspecto. Mirada viva, voz dulce, pocas veces alterada, manos finas, paso firme y decoroso, sin afectación. Su figura está aureolada por el prestigio de las virtudes y la sabiduría. En su pecho ostenta la Cruz de Alcántara. Tal es el varón insigne que entra en la sala…"

En fin, interesante libro por lo histórico-erudito, en cuidada edición, de una curiosa pieza teatral de un gijonés que admiraba profundamente a otro gijonés. P. L.

 

Valle-Inclán

biografía cronológica

(VOL. II, tomos 1 y 2)

de Juan Antonio Hormigón

Asociación de Directores de Escena

Madrid, 2007

Estos dos libros que forman el volumen II de la biografía sobre Valle-Inclán cierran el ambicioso y más que necesario proyecto editorial de Juan Antonio Hormigón sobre el dramaturgo y literato español más notable del siglo XX, ya que los otros volúmenes, la primera parte que recoge la biografía hasta 1920 y el Epistolario, habían salido con anterioridad. Quienes decidan adentrarse en su lectura quedarán sorprendidos por el rigor del método utilizado en la elaboración, deliberadamente alejado del chismorreo no contrastado y de las apoyaduras y especulaciones psicocríticas que devienen, las más de las veces, de una interesada y pervertida lectura de las Obras. Juan Antonio Hormigón utiliza de manera exhaustiva la biografía cronológica como eje vertebral, añadiendo para su enriquecimiento documentos, noticias de prensa, fotografías, memorias…, y cualquier prueba fehaciente que ayude a corroborar los hechos, sin menoscabo de puntear el texto con unos comentarios —específicamente así anunciados— para la mejor comprensión de los apartados que aún permanecen oscuros o inexplorados. El resultado es una obra tan rigurosa como amena, y el mejor de los trabajos realizado sobre la vida de Valle-Inclán. Capaz de seducir por igual a los especialistas como a los neófitos o profanos, que no dejarán de sorprenderse ante las curiosidades de la bohemia social, política y literaria de la España que va desde finales del XIX hasta la Guerra Civil del 36, ya que el recorrido biográfico hace también recorrido de contexto. Obra pues, imprescindible para el conocimiento de uno de nuestros grandes autores, con vida tan singular como importante es su obra, que terminó sus días dando consignas políticas y literarias, y rechazando los auxilios religiosos al dictado de "ni cura discreto, ni fraile humilde, ni jesuita sabiondo". (Y no como he escrito en la entrevista realizada a J. A. Hormigón publicada en el anterior número de La Ratonera, donde debido a mi falta de información sobre lo acaecido y a una mala transcripción —la audición de la grabación no era buena y el libro no había salido— parece que doy a entender, o Juan Antonio dice, casi lo contrario.) R.C.

 

Un nido en la acacia.

policarpa salavarrieta

De Alfonso Graíño

Asociación de Autores de Teatro

Madrid, 2007

Un nido en la acacia es, como su título advierte, lo que resta de un teatro de línea clara, sencillo, melindroso, que tiene su poética en un decir y sentir de lo que ya no hay, porque su argumento, los amores, el desengaño, la nostalgia y su sensibilidad, pertenecen a las antípodas escénicas del tiempo que vivimos. Teatro pues, de otra cosecha, como Policarpa Salavarrieta, heroína de la emancipación colombiana que a principios del XIX entregó su vida por la libertad, cuyas peripecias se rescatan en verso rubricando un tono épico muy tradicional.

 

Y los peces salieron a combatir contra los hombres…

De Angélica Liddell

Artezblai, S.L.

Bilbao, 2007

La editorial Artezblai reúne tres textos de Angélica Liddell, Y los peces salieron a combatir contra los hombres, Y como no se pudrió: Blancanieves y El año de Ricardo, en un volumen con prólogo de Josu Montero. Angélica Liddell ya es una de nuestras autoras más conocida y representada. Sus textos, fragmentados y en permanente búsqueda de la precisión simbólica y semántica, poseen —más allá de los pertinentes requiebros de ingenuidad inherentes al género performativo— una radicalidad y una belleza muy bien sostenida que combate para desvelarnos la verdad. Autora y textos, por tanto, ineludibles para seguir una de las corrientes más sugestivas del teatro español contemporáneo.

 

Anuari teatral de les Illes Balears 2005

Universitat de les Illes Balears

Càtedra Joan Ramis i Ramis

Publicacions de L´Abadia de

Montserrat.

Palma, 2007

Este anuario acopia de manera pormenorizada la actividad teatral de la comunidad balear durante 2005. La cartelera contiene entradas de fechas, compañías, título de espectáculos, autor, dirección, y el número de funciones. Asimismo el libro viene acompañado de una importante documentación gráfica y otros apartados críticos donde se recogen encuentros, festivales y estudios y publicaciones entre 2001 y 2005. El apartado Biblioteca Teatral, con introducción de Mercè Picornell recupera la comedia de 1866 Els Brams de l’Ase (El asno del basurero), de Pere d´Alcàntara Penya.

 

...Y a ti te encontré en la calle

Fotografías de Luis Mena

Miscelánea teatral I

Ed. La Tarasca

Burgos, 2007

Es éste el primer volumen de una nueva colección que la Asociación Cultural de Teatro La Tarasca edita bajo el nombre de Miscelánea teatral.

Nos encontramos ante un libro de 138 fotografías a todo color de representaciones en la calle, realizadas a lo largo de siete años en la ciudad de Burgos, con motivo de diversos acontecimientos, como fiestas mayores, carnavales y el festival EnClave de calle. Acompañan a las fotos de Luis Mena seis artículos de diversos especialistas que reflexionan sobre el teatro callejero.

Un bonito libro, con unas magníficas fotografías y unos interesantes artículos, que nos muestran la realidad del teatro en la calle y su madurez actual, lejos de pasados oportunismos.

 

Artez, n.º 128, 12/2007

Aretxaga, 8 bajo

48003 Bilbao

El número de ARTEZ de diciembre hace balance desde su editorial de todo un año cargado de suplementos y abre un debate sobre los contenidos de la revista y las posibilidades de crecimiento que se plantean, anunciando ya para este año cambios en la maquetación y el precio. Además de las habituales colaboraciones de Ricard Salvat, Alfonso Sastre, Josu Montero y Virginia Imaz, nos encontramos reportajes de los estrenos de teatro, música y danza de la cartelera vasca, una entrevista al cuentacuentos malagueño Pepepérez y se nos informa de numerosos encuentros y festivales (Experimenta de Argentina, Portogofone de Portugal, FIT de Santiago de Chile, Feira Galega das Artes Escénicas, FIT de Cádiz, Dantzaldia...). También se reseñan los estrenos del CDN y de la CNTC, y el último espectáculo del Circo Price, cerrando con todas las novedades de libros y revistas.

 

R.G.T. n.º 52

Apdo. Correos 210

Cangas. Pontevedra.

La Revista Galega de Teatro aumenta sus apartados críticos. Seguimiento a la X Feria de Teatro de Castilla y León Ciudad Rodrigo, al Festival de Almada, a la Mostra de Rivadavia, al la XXIV Mostra Internacional de Teatro Cómico e Festivo de Cangas y al Certame Intercentros de los institutos de Santiago. María do Cebreiro colabora con un artículo sobre la dicción bajo el título

Ler os labios do texto. Usos da voz dramática na poesía galega. Vanesa Sotelo entrevista a Teresa Moure, ganadora del XIII Premio Rafael Dieste, Alfonso de Becerra conversa con Guillermo Heras acerca de Iberescena, y el divertido texto de Jaime Chabaud, Pis, traducido por Xerardo Moscoso para todos los públicos, cierra el número.

 

35 propuestas para la gobernación de los teatros en España

ADE. octubre 2007.

Este folleto sale como proclama de urgencia para que los partidos políticos lo incluyan en su programa electoral. Nace con la intención de que el Congreso de los Diputados considere —en el plazo más breve y de una vez por todas— la necesidad de promulgar y aprobar un proyecto de Ley del Teatro que regule el desarrollo, la práctica y el control de nuestro teatro público. Medida que se hace ineludible para una política teatral convergente con Europa.

 
Primer Acto n.º 320
Ricardo de la Vega, 18
28028 Madrid

ADE/Teatro n.º 117
Asociación de Directores de Escena
Costanilla de los Ángeles, 13, bajo izq. 28013 Madrid

Como las dos revistan están de aniversario aquí procede un hermanamiento simbólico de reseña. Primer Acto celebra sus 50 años de existencia y la Asociación de Directores de Escena, 25. Dos organismos, una revista y una asociación profesional, con objetivos diversos pero hermanados por la ejemplar trascendencia y el compromiso crítico que han supuesto con nuestro teatro y con la sociedad cultural. Primer Acto porque ha sabido desde sus inicios en 1957, y en momentos nada favorables, situar el fenómeno teatral en las correspondientes coordenadas históricas y sociales, dándonos a conocer a los autores y el teatro más notables de la escena nacional e internacional, y la Asociación de Directores de Escena porque ha sabido desmarcarse del mero ejercicio corporativista para crear un espacio abierto de reflexión y debate y un significativo núcleo editorial. El buen hacer de José Monleón y Juan Antonio Hormigón, y de sus muchos colaboradores en los equipos de redacción y dirección (autores, directores y gente del gremio), han hecho que estas dos entidades sean desde hace muchos años agentes inherentes al teatro español. Los últimos números de sus respectivas revistas van también dedicados a la remembranza y al inventario y balance. Sumemos estas líneas en nombre del teatro asturiano al reconocimiento colectivo. A los apartados habituales de interés se suma el texto de Juan Mayorga La paz perpetua, por parte de Primer Acto, y Las estrellas fugaces, de Lars Kleberg, por ADE/TEATRO.

 

Arriba