Número 21. Septiembre de 2007
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Julio Rodríguez Blanco
En esta crónica de
Sigo
1. Shakespeare por partida doble
El Teatro Albéniz es un local que utiliza la Comunidad de Madrid como sede teatral. Aunque funcione como teatro público, la propiedad no pertenece
El
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El comentario sobre la situación de los locales teatrales que utiliza la Comunidad de Madrid explica la defensa a ultranza, mientras no se clarifiquen las alternativas, de nuestro decrépito teatro Albéniz. La explicación es que el Albéniz mantiene, todo el año, una programación excelente y muy variada, sobre todo en el apartado de danza y recitales y espectáculos musicales. Ejemplo: recientemente hemos visto un espectáculo musical francés sobre la obra
La temporada que termina nos dio ocasión para ver una producción, también musical, basada en
Por casualidad, el día anterior había visto en la Filmoteca la película de Max Reinhardt y William Dieterle, producida en 1935, sobre esta conocida comedia de Shakespeare:
Como curiosidad el duende Puck está interpretado por un niño, luego famoso actor de cine: Mickey Rooney.
El ambiente fantástico del bosque se transforma en un paisaje con poca vegetación. E1 espacio físico ha cambiado totalmente porque ahora estamos en un mundo mediterráneo. En un texto clásico se pueden cambiar los referentes externos, sin cambiar la esencia de los contenidos. Por eso la obra ha llegado a ser clásica. Es aceptable jugar con la ambientación y más claramente en una comedia fantástica, donde los elementos reales se transforman en entes sobrenaturales. Eso ha permitido que esta adaptación consiga transmitir al espectador un mundo de seres mágicos, como describe la escritura original.
En el reparto destacaría, por más conocido, a Asier Etxeandía, definido por una cantante de Palma del Condado como un ser mágico. Nada mejor que un "ser mágico" para representar a Teseo/Oberón en esta fábula. Sin minusvalorar el resto del reparto, citaré el personaje de Helena, interpretada por Nur Al Levi.
La música y el espacio, distintos a lo habitual, no desmerecen y superan otras versiones más convencionales.
Es preciso insistir en que esta obra, o la versión escénica pretendida está apoyada además por una escenografía que, en sí misma, transmite otro mundo diferente al bosque shakespeariano pero también potencia esos personajes vulgares que se transforman en seres fantásticos y divertidos. El vestuario, gracias a la imaginación de Mila Bentabol es un complemento indispensable para reflejar ese mundo no real, que se evade de la vulgaridad cotidiana.
El otro regalo teatral que nos ha ofrecido el entrañable, a pesar de todo, teatro Albéniz ha sido
En realidad la obra representa un conflicto de clases sociales entre patricios y plebeyos. Intervienen tribunos de la plebe para calmar las ansias levantiscas de la clase popular. La acción se complica con una lucha exterior contra los volscos. En ella destaca el dirigente militar romano Cayo Marcio, al que comienzan a llamar "Coriolanus". Gracias a sus éxitos militares es promovido a cónsul. Su enfrentamiento con los patricios motiva que estos le expulsen de Roma. Entonces se une a sus antiguos enemigos, los volscos, y marchan sobre Roma. Pero presionado por sus familiares no sigue a su antiguo rival Aufidio, pacta con los romanos, no destruye la ciudad y los volscos se vengan matándole.
Una tragedia en toda regla, en un marco histórico representado por una treintena de actores que configuran los dos bandos en lucha: romanos y volscos.
La puesta en escena de las compañías británicas cuando interpretan a Shakespeare, como ya ocurría en el
Cuando
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2. Genet, Veronese, Belbel
Siguiendo
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La función que
Aparentemente puede parecer una trama del género negro. Pero estos personajes no son nada convencionales. La acción no progresa hacia fuera y
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Mauro
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El director del
Siete personajes son
La obra se
El final
Los intérpretes salen bien parados del experimento. Plaza ha controlado un conjunto muy profesional, que actúa sin desajustes, a pesar de los cambios de ritmo que impone la obra. Se refleja la intensidad dramática en cada uno de los complejos personajes.
En la sala pequeña del "Valle-Inclán", dedicada a Francisco Nieva, se representó paralelamente a la obra de Genet una creación de Daniel Veronese, responsable tanto de su escritura como de su puesta en escena.
Con este referente Veronese construye un espacio claramente claustrofóbico, con una luz intensa, que se mantiene durante toda la representación. Son seis personajes en un espacio reducidísimo, que van apareciendo sucesivamente y terminan reuniéndose todos en torno a una mesa. El espacio que ocupan es, exclusivamente, el que configuran la mesa y las sillas. Los espectadores están muy próximos, situados en gradas que rodean el habitáculo. El desarrollo, que culmina en una situación trágica, es temporalmente breve.
Esta obra fue muy bien recibida por crítica y público. En cuanto a su análisis desde el punto de vista dramático, los comentaristas han sido muy generosos. Leída no deja de ser una obra menor, a pesar de su intensidad y violencia. Me parece que la explicación del éxito está en el trabajo de los actores, de los cuales también se responsabiliza Veronese como director de escena.
El elenco es magnífico y nombres como Celso Burgallo, Blanca Portillo y Ginés García Millán no defraudan en ningún momento. La proximidad de los espectadores permite detectar, con claridad, todos los gestos y recursos interpretativos. Destaca también la actriz María Figueras, que incorpora el personaje de la joven Lucera. El final, previsible, concluye con una explosión de violencia desatada.
El mantenimiento en los teatros nacionales de estas salas de pequeño formato es un acierto, que los espectadores agradecemos y también algunas compañías de funciones alternativas, porque puede animar a los espectadores a frecuentar esas salas, con parecido formato a la "Francisco Nieva" aunque con más dificultades económicas, que contra viento
El Teatro María Guerrero culminó su temporada con la obra
Lo que les ocurre a los personajes de
Como es una comedia de mucho enredo lo más importante es que la vean. Estará en gira por Asturias.
En
3. Miller en el Español, Brecht en el Matadero
Las brujas de Salem
La acción transcurre en Salem (Massachussets) y forma parte de un acontecimiento, a1 parecer histórico que sucedió en 1692. No parece haber tenido especiales problemas de censura por el tema, que refleja un moralismo muy entroncado en las tradiciones cristianas. Supongo que se trata de puritanos que fueron quienes se establecieron, también por motivos religiosos, en las colonias británicas de América del Norte.
Todos sabemos, sin embargo, que este texto fue escrito por Arthur Miller en esos años cincuenta a raíz de las persecuciones políticas que entre 1947 y 1954 (primeras etapas de la guerra fría) desató el senador Joseph McCarthy, presidente del Comité de actividades antinorteamericanas del senado. Fue una "caza de brujas", que en realidad no eran brujas ni estaban en Salem. Era un ataque frontal contra los intelectuales progresistas en todos los campos de la cultura pero que tuvieron especial incidencia en el mundo del cine y el teatro porque afectó a figuras muy populares. A todos ellos se les llamó genéricamente "comunistas" aunque muchos no lo eran, algunos sí y aparecen también en esos ámbitos de la cultura entusiastas "denunciantes", acusadores con escasas pruebas, muchas veces para cubrirse las espaldas, porque también sabemos de los que cambian rápidamente de chaqueta política, y los "conversos" reales o no, son de lo más peligroso.
Miller, autor de ideas progresistas que escribió obras de gran contenido social como
La obra de Miller fue corregida en ediciones posteriores a su publicación pero no está entre lo mejor de su producción teatral. Parece repetitiva, apresurada y una interpretación literal de los hechos que se cuentan, proliferando las denuncias por brujería hacia gentes honorables, que defienden en algunos casos valientemente su verdad hasta llegar a la muerte. Puede conmover pero resultan bastante anacrónicas esas disputas que ocupan la mayor parte del recorrido dramático, reiterándose las situaciones planteadas desde el principio. La dirección corrió a cargo de Alberto González Vergel con escenografía de José Miguel Ligero. En realidad es una función muy convencional y a pesar del tiempo transcurrido la actuación se basa en parámetros poco actuales.
Sin embargo hay que señalar que en esta versión se representa una escena entre Proctor y Abigail que aclara la relación adúltera que se produce entre el protagonista de la obra y su sirvienta.
Aunque González Vergel justifique la construcción de un decorado de exteriores (un bosque) debido a la citada escena, considero que no es necesario porque el clima dramático fundamental se crea en los espacios interiores que están mucho mejor logrados. Ese bosque que recuerda a un famoso cuadro de Botticelli distrae demasiado del complicado asunto con la intervención de gran cantidad de personajes. La interpretación es aceptable en general, destacando los protagonistas que están creíbles en sus enérgicos y sentidos parlamentos.
María Adánez incorpora una Abigail Williams llena de energía que inmediatamente comunica con el espectador. No es cierto que sobreactúe como he leído en algunos comentarios. Sergi Mateu en John Proctor salva brillantemente su retórico personaje, lo mismo que Juan Ribó.
Para culminar la temporada teatral de los teatros públicos hemos de citar un gran espectáculo por su formato y también un nuevo e interesantísimo espacio situado en lo que en otros tiempos fue el matadero de Legazpi. Este edificio, cuya arquitectura exterior debe conservarse porque corresponde al modelo de arquitectura industrial que se desarrolló en la primera etapa de la industrialización madrileña, a partir de las rondas, incluyendo la mayor parte del distrito de Arganzuela. En esa calles, que comienzan en la Ronda de Atocha y siguen hacia el sur del ferrocarril hasta llegar al río Manzanares nos encontramos con edificios que fueron fábricas de lámparas eléctricas, cervezas, etc., hoy convertidas en centros culturales, bibliotecas. Esas construcciones casi todas de ladrillo visto, un material que se utiliza abundantemente en toda la arquitectura madrileña, procedente de tradiciones mudéjares, dan a esa zona un peculiar sabor, que afortunadamente, a pesar de haberse convertido el distrito en una zona de especulación urbanística, se ha logrado conservar lo más representativo del estilo arquitectónico industrial. Ahora las nuevas construcciones y los edificios históricos conforman un barrio muy céntrico, sin perder el ambiente castizo.
El Matadero es un edificio situado en el paseo de la Chopera, paralelo al río. Es también un edificio de ladrillo rojo visto de no mucha altura pero que ocupa una parcela de 148.300 metros cuadrados. Las naves del antiguo matadero se están convirtiendo en unas instalaciones culturales abiertas, con ofertas artísticas y también otras actividades auspiciadas por el Ayuntamiento de Madrid. Hay también zonas al aire libre donde se celebrarán conciertos y espectáculos de distintos géneros. Además se instalarán librerías, tiendas, cafés y restaurantes.
En el aspecto teatral el Ma-tadero es una continuación, a lo grande, del teatro Español de la plaza de Santa Ana.
Por aproximación terminará siendo una continuación del Cuartel del Conde Duque, aunque con mayores posibilidades, dado el enorme espacio del que se puede disponer.
El espectáculo teatral que ha inaugurado las "naves del Español" en el Matadero es
Esta obra titulada
En algunos años Mahagonny se convierte en la "ciudad dorada" adonde llegan descontentos de todos los continentes. Más tarde llega a la ciudad Jim Mahoney con otras gentes procedentes de Alaska. A partir de este personaje se complica la acción porque adquiere un relieve importante. La ciudad de Mahagonny se convierte con el tiempo en un lugar donde los delitos son su principal referencia.
Más tarde se producen otros acontecimientos: la llegada de un huracán que finalmente se desvía. Otra etapa es en la que los habitantes de la ciudad se dedican a todos los placeres más elementales: comer, fornicar y pelear. Es la época de gran actividad.
La última etapa de la historia se centra en el proceso de Jim Mahoney que se niega a pagar una deuda y es condenado a muerte y ejecutado.
El espacio escénico es amplísimo. Se ha comparado a aquel espacio de la "cartoucherie" próxima a París donde en los años setenta representaba sus montajes el mítico "Theatre du Soleil". Pero la diferencia es que este espacio es mucho más cómodo para los espectadores, situados de forma escalonada. Además el escenario es mucho mayor. La orquesta se sitúa en un lateral y la visibilidad es excelente. Hay nueve actores, con Constantino Romero a la cabeza. El resto, hasta unos cuarenta, que en buena parte de la representación están en escena, componen el coro.
La obra, a pesar de ser un musical, tiene una impronta brechtiana. Es una parábola de lo que corrompe el dinero y la injusticia de la justicia. Como narrador (efecto de distanciamiento) oímos la inconfundible voz del actor Santiago Ramos.
4. Un ejemplo alternativo
Una de las salas más veteranas de Madrid y mejor dotadas para producciones alternativas es "Cuarta Pared", situada cerca de la glorieta de Embajadores, que se ha caracterizado por una trayectoria con un nivel de calidad muy notable. Como fin de temporada ha presentado la tercera parte de un espectáculo ideado por el actor Alberto Jiménez que globalmente titula
Conozco la primera experiencia de este ciclo, que se representó en "El Canto de la Cabra" con un único intérprete, el propio Alberto Jiménez.
En realidad es una reflexión presentada con formas teatrales poco convencionales sobre percepciones autobiográficas y el mundo que le ha tocado vivir al personaje. En la segunda experiencia, incorporaba como actor a su padre real, aunque no pertenezca a la profesión. No tuve ocasión de ver la segunda parte pero me había interesado mucho la primera por su fuerza teatral y por el tratamiento bastante original.
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