Número 20. Mayo de 2007

Entrevista con La Tejedora de Sueños
‘Despierta costurerita’

Eva Vallines

El pasado 16 de marzo una nueva compañía profesional debutaba en el Teatro Prendes de Candás con Despierta costurerita, un espectáculo para público familiar y especialmente dirigido a los niños. Los integrantes de la nueva compañía, Nacho Ortega, Mayra Fernández y Gemma de Luis, que llevan ya más de una década vinculados al mundo del teatro y colaborando con distintos grupos (Factoría Norte, La Quimera, Nun Tris, Tramoya, La Galerna y El sostén), dan ahora el paso de establecerse como compañía. Titulados en dirección e interpretación, compaginan su labor creadora con la docencia teatral. Para su debut han escogido un texto escrito por Mayra Fernández, que trata de acercar el mundo de la fantasía y la ilusión a los más pequeños, en un montaje que aúna ingenio y una factura de calidad.

Pregunta. ¿Por qué "La Tejedora de Sueños"?

Nacho. Para nosotros era la imagen más apropiada de lo que queremos sea nuestra declaración de principios: una tejedora que poco a poco va desarrollando su tarea, persiguiendo un objetivo que está en su cabeza y que poco a poco y como si de magia se tratara, aparece. Cualquiera que se dedique a esta profesión tiene un alto grado de soñador y cómo no… nuestro particular homenaje a Buero Vallejo pero con motivaciones distintas a las suyas.

P. Los tres tenéis una amplia trayectoria profesional en diferentes grupos de Asturias y Valladolid ¿Cómo os decidisteis a formar vuestra propia compañía? ¿Creéis que hacía falta llenar un hueco dentro del panorama teatral asturiano?

Mayra. Cada uno de nosotros barajábamos la idea de crear una compañía profesional desde hacía tiempo. Fue el taller de fin de carrera dirigido por Gemma en el que Nacho y yo participábamos como actores el que nos facilitó la decisión de hacerlo juntos, de esta manera aunábamos nuestras inquietudes al compartir el mismo compromiso artístico.

Nacho. ¿Llenar un hueco? Sería un poco pretencioso por nuestra parte pretender configurarnos como doctrinales cuando hay tantas compañías en Asturias, con tanta trayectoria y de tan diverso discurso. Lo que sí necesitábamos era llenar nuestro propio hueco con respecto a esta profesión. Como bien sabes entre los tres hemos tocado prácticamente todos los "palos" relacionados con el hecho teatral y nos faltaba dar este salto: crear "La Tejedora de Sueños", nuestra propia compañía profesional. Lo que sí haremos será mantener la coherencia sobre lo que nosotros entendemos que es el teatro.

P. Debutáis con un espectáculo especialmente apto para público infantil, ¿pensáis especializaros en teatro para niños, o vais a alternar con montajes de todo tipo?

Gemma. Lo cierto es que hemos debutado con un espectáculo infantil, aunque a nosotros nos gusta denominarlo familiar, principalmente porque Nacho y Mayra tienen gran experiencia en este ámbito y a mí particularmente me apetecía tomar contacto con este público tan exigente y sincero. No obstante, nuestra intención es hacer espectáculos dirigidos a todo tipo de espectadores, dependiendo de lo que queramos contar en cada momento.

P. Nacho y Mayra, además de con una multitud de compañías, vosotros habéis trabajado bastante tiempo en Factoría Norte y conocéis el campo del teatro para niños, ¿aún siguen existiendo prejuicios hacia este teatro y considerándosele un subgénero?

Nacho. El que plantees esta pregunta ya lleva implícita una respuesta. Yo propongo un análisis: en el teatro infantil generalmente las compañías escriben sus textos, construyen sus elementos, diseñan sus escenografías y todo de un modo muy artesanal. En el teatro de adultos lo habitual es que recurramos a un autor que nos resulte sugerente y el propio texto nos da las claves de lo que habrá de ser el espectáculo. Esto no es un agravio comparativo, es una realidad constatable. Desgraciadamente por parte de algunos programadores y profesionales se entiende que los espectáculos infantiles han de ser más baratos aunque cuenten con el mismo número de actores, el esfuerzo haya sido el mismo (y a veces más, por la referida falta de dramaturgos) y efectuemos los mismos pagos a la administración pública. Y otro dato significativo: en las escuelas de Arte Dramático se tocan todos los géneros, ahora nunca y destaco nunca, el teatro infantil. A lo mejor si educásemos en la dignificación a este tipo de teatro no sería necesario preguntar en un futuro si se considera un subgénero.

P. En una compañía en que sus tres integrantes compaginan la dirección, interpretación y dramaturgia (también la composición musical), ¿tenéis un reparto de roles fijo: Nacho en la dirección, vosotras en la interpretación y Mayra en la dramaturgia, o esto es sólo el comienzo y aprovecharéis esa versatilidad para ir alternando en cada montaje?

Mayra. No es un condicionante, es un aliciente. Nuestra intención desde un principio ha sido dotar a nuestros espectáculos de esa multidisciplinariedad formativa que poseemos. En ningún caso pretendemos que este reparto de roles sea permanente, sino que por el contrario serán los proyectos los que determinen en cada caso la función a desempeñar, en base a las necesidades personales que tengamos cada uno.

Gemma. Creemos que esta posibilidad de cambio de roles dependiendo de cada proyecto es por un lado atípica y por otro estimulante, ya que dadas nuestras propias características personales tan diversas, es inevitable que surja la necesidad de implicarnos en cada espectáculo desde una faceta u otra.

Nacho. De todos modos da la sensación de que nuestra pretensión es la de ser un grupo endogámico y autárquico, pero muy por el contrario entendemos que el teatro es un hecho grupal y nuestro objetivo es poder trabajar con mucha gente que tendrán a su vez muchas cosas que aportar. Como los comienzos son duros, tenemos que resolver con el material humano del que disponemos, pero en un futuro… ya veremos.

P. Despierta costurerita es una obra llena de magia, en la que los objetos cobran vida y nos desvelan lo próximos que están el mundo real de la Costurerita, que podría ser el de cada espectador, y la fantasía, que irrumpe de la mano del personaje de la Vendedora y dota de un nuevo significado a las cosas más cotidianas. ¿Es una reivindicación de la fantasía y la imaginación?

Nacho. ¿No es el propio teatro una reivindicación desde la fantasía y la imaginación?

Mayra y Nacho. Pero no sólo entra en juego la fantasía que nosotros aportamos en el escenario a la hora de contar la historia y en los previos a la hora de crearla. Desde el patio de butacas el espectador aporta su propia imaginación. Cada uno, bien sea niño o adulto, saca su propia lectura, que en resumidas cuentas es la más válida.

En este trabajo se han contrapuesto dos figuras. La Costurerita es un personaje vinculado con la adultez y la responsabilidad, donde los compromisos adquiridos han cerrado las vías de lo lúdico. Por su parte la Vendedora reclama para su antagonista el juego, la fantasía y por qué no decirlo, las ganas de soñar. Cuando esto ocurre llegamos a la conclusión de que ambas cosas pueden ser complementarias. Antes hablábamos de las distintas lecturas que un mismo espectáculo puede conllevar. Es por medio de estas dos realidades contrapuestas por las que nuestro discurso se hace tangible tanto para el adulto que olvida a su niño, como para el propio niño espectador.

P. Gemma, el personaje de la Vendedora ha sido escrito expresamente para ti, por alguien que te conoce mucho, ¿esto supone mayor responsabilidad o facilita el proceso de búsqueda y creación del personaje?

Gemma. Ha sido la primera vez que alguien ha escrito un personaje para mí, lo que me ha hecho mucha ilusión a nivel personal y actoral. Esto ha facilitado que en el trabajo de construcción del personaje haya podido partir de una cercanía, que a la par no es tanta, puesto que esa visión parte de la propia visión que sobre mí tiene Mayra, lo que conlleva que haya tenido que ahondar en la búsqueda de mi cotidianidad para llevarlo a la teatralidad y eso es lo que ha hecho más enriquecedor el proceso. En respuesta a tu pregunta: sí, esto requiere mayor responsabilidad.

P. Construís vosotros mismos los objetos y componéis las canciones, ¿eso os permite crear una obra más sólida y coherente, en la que todo encaje y resulte una oferta atractiva para todos los públicos?

Nacho. Nuestra pretensión como creadores es la búsqueda de esa coherencia y solidez pero desgraciada o afortunadamente en el momento que sale al escenario queda fuera de nuestro control, pasando a ser el público el que decide si se ha logrado o no. Cuando concebimos un espectáculo son muchas las horas que dedicamos, y esto lo sabe cualquier persona que se dedique a la creación, a dotar a cada elemento de su propio discurso, pero que a la par forme parte de un todo. El títere, la música o el color con el que trabajamos llega un momento en que es ése y no puede ser otro. En Despierta costurerita hemos tenido la suerte de contar con personas como Azucena Rico o Alberto Ortiz que ha entendido perfectamente lo que queríamos decir y eso ha facilitado la tarea. Nos encanta construir, diseñar y componer para nuestros espectáculos y sobre todo nos permite mantener la coherencia, aun cuando en el proceso se modifiquen cosas. Como actores somos comunicadores y habiendo creado nosotros el discurso nos resulta más sencillo hacérselo llegar al público, que en definitiva, es el objetivo de todo comunicador.

P. ¿Cuáles son vuestros objetivos a corto y largo plazo como compañía?

Mayra. A corto plazo, hacernos un hueco en el panorama teatral asturiano y a largo plazo… prefiero no pensar en ello. Ya se irá decidiendo a medida que llegue.

Nacho. Esto es como preguntar a unos padres primerizos qué esperan de su hijo neonato. Yo soy una persona totalmente afortunada, tengo la suerte de poder trabajar con dos personas con quien me entiendo, de quien aprendo y con quien me divierto, además de poder dedicarme a mi otra vocación que es la docencia. Mira, llevo 16 años viviendo del Teatro y para el Teatro; como objetivo a corto plazo espero que "La Tejedora de Sueños" me permita seguir otros 16 años con las mismas ganas, ilusión y buena gente alrededor y a largo plazo… lo mismo que Mayra.

Gemma. Asentarnos, ir clarificando nuestro discurso y sobre todo seguir aprendiendo de lo que tenemos alrededor. Me gustaría que "La Tejedora de Sueños" fuera un referente para el público, que le acercara a amar el teatro como nosotros.

P. ¿Cuáles son las principales dificultades que encontráis para hacer teatro en Asturias de forma profesional?

Mayra, Gemma, Nacho. Dificultades… las propias de la profesión, pero miremos un momento. Que las ayudas son insuficientes es un hecho, pero no sería tanto problema si se trabajara desde las instituciones con el concepto artístico como una finalidad cultural y no a la búsqueda de un resultado mercantilista. No es tanto que existan subvenciones como que se desarrolle un circuito teatral coherente (que es lo que se exige a los espectáculos). Si las compañías tenemos que "vestir" un teatro porque el compromiso político se quedó en abrir las puertas de un salón, entonces esa coherencia no se está dando.

Si hablamos de la cultura como un hecho universal y el compromiso político no abre las vías con otras comunidades y países, entonces esa coherencia no se está dando.

Si oímos que "con el aplauso nos damos por pagados", como desafortunadamente alguien del ámbito político apuntó no hace mucho, deja patente dos cosas: primero que la dignidad de esta profesión queda en entredicho por quien ha de defenderla y segundo que esa coherencia de la que tanto hemos hablado no se va a dar.

Al igual que defendemos que uno debe poder trabajar en "su casa", defendemos que debe poder hacer teatro en "su casa" y no someterse a la diáspora madrileña con el objeto de poder trabajar. ¿Preguntabas por dificultades? he aquí una pequeña muestra que confiamos se vayan solventando con buena voluntad y criterio.

Crítica
Despierta costurerita

Pedro Lanza

Teatro Prendes. Candás. 16-3-07

Despierta costurerita es un espectáculo de actores y marionetas. Es decir, hay cuadros de pura interpretación actoral entre los que se intercalan escenas de marionetas manipuladas por las mismas actrices. Hay que decir que la conexión entre unas y otras escenas no surge de una clara necesidad del desarrollo de la historia, sino que más bien responden al viejo juego de "se abre la caja y aparecen… cobras". Lo que no devalúa la buena calidad de estos cuadros, tanto en la manipulación como en la creación de los muñecos. Hay algún momento de escasa iluminación, pero en general el trabajo de luces es bueno.

¿Y la historia? Pues va de una "costurerita" amarrada a una vieja máquina Singer de coser, con un enorme reloj que inexorablemente le dice cuánto tiempo le queda para terminar un encargo, un traje. Pero la pobre modistilla tiene mucho sueño y se duerme sobre su máquina de galeote. Así no acabará el traje. En su ayuda viene una estrambótica vendedora, vestida con impresionante vestido-muestrario provisto de todas las telas imaginables.

El trabajo de las actrices es solvente. Destaca Gemma de Luis, que crea un poderoso personaje que se planta en medio del tablado y llena totalmente la escena. A su lado Mayra Fernández compone un personaje blandito al que, para mi gusto, no favorece en nada el traje de muñeca repollo que viste. Creo que hay un error de enfoque en la creación del personaje de la Costurerita, tanto desde el texto como desde la interpretación. Salimos del teatro con la sola idea de que la Costurerita tiene mucho sueño y que está muy agobiada (estresada, diríamos más a lo moderno).

El texto, original de Mayra Fernández, no sigue un claro hilo argumental con unos personajes nítidamente dibujados, sino que está estructurado sobre los diálogos y las peripecias, tanto de las actrices como de las marionetas. Sobre el título diré que no me gusta nada. Manías mías: no soporto los diminutivos. ¿Por qué hay que usar o hablar con diminutivos para dirigirse a los niños?

Nacho Ortega, como director, consigue un espectáculo solvente y fluido. El apartado de marionetas tiene altas cotas de calidad.

Con media entrada, los espectadores disfrutaron del espectáculo, lo que demostraron con abundantes aplausos al final.

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