Entrevista con La Tejedora de Sueños
‘Despierta costurerita’

Eva Vallines
El pasado 16 de marzo una nueva compañía profesional debutaba en
el Teatro Prendes de Candás con Despierta costurerita, un
espectáculo para público familiar y especialmente dirigido a los
niños. Los integrantes de la nueva compañía, Nacho Ortega, Mayra
Fernández y Gemma de Luis, que llevan ya más de una década
vinculados al mundo del teatro y colaborando con distintos grupos
(Factoría Norte, La Quimera, Nun Tris, Tramoya, La Galerna y El
sostén), dan ahora el paso de establecerse como compañía. Titulados
en dirección e interpretación, compaginan su labor creadora con la
docencia teatral. Para su debut han escogido un texto escrito por
Mayra Fernández, que trata de acercar el mundo de la fantasía y la
ilusión a los más pequeños, en un montaje que aúna ingenio y una
factura de calidad.
Pregunta. ¿Por qué "La Tejedora de Sueños"?
Nacho. Para nosotros era la imagen más apropiada de lo que
queremos sea nuestra declaración de principios: una tejedora que
poco a poco va desarrollando su tarea, persiguiendo un objetivo que
está en su cabeza y que poco a poco y como si de magia se tratara,
aparece. Cualquiera que se dedique a esta profesión tiene un alto
grado de soñador y cómo no… nuestro particular homenaje a Buero
Vallejo pero con motivaciones distintas a las suyas.
P. Los tres tenéis una amplia trayectoria profesional en
diferentes grupos de Asturias y Valladolid ¿Cómo os decidisteis a
formar vuestra propia compañía? ¿Creéis que hacía falta llenar un
hueco dentro del panorama teatral asturiano?
Mayra. Cada uno de nosotros barajábamos la idea de crear una
compañía profesional desde hacía tiempo. Fue el taller de fin de
carrera dirigido por Gemma en el que Nacho y yo participábamos como
actores el que nos facilitó la decisión de hacerlo juntos, de esta
manera aunábamos nuestras inquietudes al compartir el mismo
compromiso artístico.
Nacho. ¿Llenar un hueco? Sería un poco pretencioso por nuestra
parte pretender configurarnos como doctrinales cuando hay tantas
compañías en Asturias, con tanta trayectoria y de tan diverso
discurso. Lo que sí necesitábamos era llenar nuestro propio hueco
con respecto a esta profesión. Como bien sabes entre los tres hemos
tocado prácticamente todos los "palos" relacionados con el hecho
teatral y nos faltaba dar este salto: crear "La Tejedora de Sueños",
nuestra propia compañía profesional. Lo que sí haremos será mantener
la coherencia sobre lo que nosotros entendemos que es el teatro.
P. Debutáis con un espectáculo especialmente apto para público
infantil, ¿pensáis especializaros en teatro para niños, o vais a
alternar con montajes de todo tipo?
Gemma. Lo cierto es que hemos debutado con un espectáculo
infantil, aunque a nosotros nos gusta denominarlo familiar,
principalmente porque Nacho y Mayra tienen gran experiencia en este
ámbito y a mí particularmente me apetecía tomar contacto con este
público tan exigente y sincero. No obstante, nuestra intención es
hacer espectáculos dirigidos a todo tipo de espectadores,
dependiendo de lo que queramos contar en cada momento.
P. Nacho y Mayra, además de con una multitud de compañías,
vosotros habéis trabajado bastante tiempo en Factoría Norte y
conocéis el campo del teatro para niños, ¿aún siguen existiendo
prejuicios hacia este teatro y considerándosele un subgénero?
Nacho. El que plantees esta pregunta ya lleva implícita una
respuesta. Yo propongo un análisis: en el teatro infantil
generalmente las compañías escriben sus textos, construyen sus
elementos, diseñan sus escenografías y todo de un modo muy
artesanal. En el teatro de adultos lo habitual es que recurramos a
un autor que nos resulte sugerente y el propio texto nos da las
claves de lo que habrá de ser el espectáculo. Esto no es un agravio
comparativo, es una realidad constatable. Desgraciadamente por parte
de algunos programadores y profesionales se entiende que los
espectáculos infantiles han de ser más baratos aunque cuenten con el
mismo número de actores, el esfuerzo haya sido el mismo (y a veces
más, por la referida falta de dramaturgos) y efectuemos los mismos
pagos a la administración pública. Y otro dato significativo: en las
escuelas de Arte Dramático se tocan todos los géneros, ahora nunca y
destaco nunca, el teatro infantil. A lo mejor si educásemos en la
dignificación a este tipo de teatro no sería necesario preguntar en
un futuro si se considera un subgénero.
P. En una compañía en que sus tres integrantes compaginan la
dirección, interpretación y dramaturgia (también la composición
musical), ¿tenéis un reparto de roles fijo: Nacho en la dirección,
vosotras en la interpretación y Mayra en la dramaturgia, o esto es
sólo el comienzo y aprovecharéis esa versatilidad para ir alternando
en cada montaje?
Mayra. No es un condicionante, es un aliciente. Nuestra intención
desde un principio ha sido dotar a nuestros espectáculos de esa
multidisciplinariedad formativa que poseemos. En ningún caso
pretendemos que este reparto de roles sea permanente, sino que por
el contrario serán los proyectos los que determinen en cada caso la
función a desempeñar, en base a las necesidades personales que
tengamos cada uno.
Gemma. Creemos que esta posibilidad de cambio de roles
dependiendo de cada proyecto es por un lado atípica y por otro
estimulante, ya que dadas nuestras propias características
personales tan diversas, es inevitable que surja la necesidad de
implicarnos en cada espectáculo desde una faceta u otra.
Nacho. De todos modos da la sensación de que nuestra pretensión
es la de ser un grupo endogámico y autárquico, pero muy por el
contrario entendemos que el teatro es un hecho grupal y nuestro
objetivo es poder trabajar con mucha gente que tendrán a su vez
muchas cosas que aportar. Como los comienzos son duros, tenemos que
resolver con el material humano del que disponemos, pero en un
futuro… ya veremos.
P. Despierta costurerita es una obra llena de magia, en la
que los objetos cobran vida y nos desvelan lo próximos que están el
mundo real de la Costurerita, que podría ser el de cada espectador,
y la fantasía, que irrumpe de la mano del personaje de la Vendedora
y dota de un nuevo significado a las cosas más cotidianas. ¿Es una
reivindicación de la fantasía y la imaginación?
Nacho. ¿No es el propio teatro una reivindicación desde la
fantasía y la imaginación?
Mayra y Nacho. Pero no sólo entra en juego la fantasía que
nosotros aportamos en el escenario a la hora de contar la historia y
en los previos a la hora de crearla. Desde el patio de butacas el
espectador aporta su propia imaginación. Cada uno, bien sea niño o
adulto, saca su propia lectura, que en resumidas cuentas es la más
válida.
En este trabajo se han contrapuesto dos figuras. La Costurerita
es un personaje vinculado con la adultez y la responsabilidad, donde
los compromisos adquiridos han cerrado las vías de lo lúdico. Por su
parte la Vendedora reclama para su antagonista el juego, la fantasía
y por qué no decirlo, las ganas de soñar. Cuando esto ocurre
llegamos a la conclusión de que ambas cosas pueden ser
complementarias. Antes hablábamos de las distintas lecturas que un
mismo espectáculo puede conllevar. Es por medio de estas dos
realidades contrapuestas por las que nuestro discurso se hace
tangible tanto para el adulto que olvida a su niño, como para el
propio niño espectador.
P. Gemma, el personaje de la Vendedora ha sido escrito
expresamente para ti, por alguien que te conoce mucho, ¿esto supone
mayor responsabilidad o facilita el proceso de búsqueda y creación
del personaje?
Gemma. Ha sido la primera vez que alguien ha escrito un personaje
para mí, lo que me ha hecho mucha ilusión a nivel personal y
actoral. Esto ha facilitado que en el trabajo de construcción del
personaje haya podido partir de una cercanía, que a la par no es
tanta, puesto que esa visión parte de la propia visión que sobre mí
tiene Mayra, lo que conlleva que haya tenido que ahondar en la
búsqueda de mi cotidianidad para llevarlo a la teatralidad y eso es
lo que ha hecho más enriquecedor el proceso. En respuesta a tu
pregunta: sí, esto requiere mayor responsabilidad.
P. Construís vosotros mismos los objetos y componéis las
canciones, ¿eso os permite crear una obra más sólida y coherente, en
la que todo encaje y resulte una oferta atractiva para todos los
públicos?
Nacho. Nuestra pretensión como creadores es la búsqueda de esa
coherencia y solidez pero desgraciada o afortunadamente en el
momento que sale al escenario queda fuera de nuestro control,
pasando a ser el público el que decide si se ha logrado o no. Cuando
concebimos un espectáculo son muchas las horas que dedicamos, y esto
lo sabe cualquier persona que se dedique a la creación, a dotar a
cada elemento de su propio discurso, pero que a la par forme parte
de un todo. El títere, la música o el color con el que trabajamos
llega un momento en que es ése y no puede ser otro. En Despierta
costurerita hemos tenido la suerte de contar con personas como
Azucena Rico o Alberto Ortiz que ha entendido perfectamente lo que
queríamos decir y eso ha facilitado la tarea. Nos encanta construir,
diseñar y componer para nuestros espectáculos y sobre todo nos
permite mantener la coherencia, aun cuando en el proceso se
modifiquen cosas. Como actores somos comunicadores y habiendo creado
nosotros el discurso nos resulta más sencillo hacérselo llegar al
público, que en definitiva, es el objetivo de todo comunicador.
P. ¿Cuáles son vuestros objetivos a corto y largo plazo como
compañía?
Mayra. A corto plazo, hacernos un hueco en el panorama teatral
asturiano y a largo plazo… prefiero no pensar en ello. Ya se irá
decidiendo a medida que llegue.
Nacho. Esto es como preguntar a unos padres primerizos qué
esperan de su hijo neonato. Yo soy una persona totalmente
afortunada, tengo la suerte de poder trabajar con dos personas con
quien me entiendo, de quien aprendo y con quien me divierto, además
de poder dedicarme a mi otra vocación que es la docencia. Mira,
llevo 16 años viviendo del Teatro y para el Teatro; como objetivo a
corto plazo espero que "La Tejedora de Sueños" me permita seguir
otros 16 años con las mismas ganas, ilusión y buena gente alrededor
y a largo plazo… lo mismo que Mayra.
Gemma. Asentarnos, ir clarificando nuestro discurso y sobre todo
seguir aprendiendo de lo que tenemos alrededor. Me gustaría que "La
Tejedora de Sueños" fuera un referente para el público, que le
acercara a amar el teatro como nosotros.
P. ¿Cuáles son las principales dificultades que encontráis para
hacer teatro en Asturias de forma profesional?
Mayra, Gemma, Nacho. Dificultades… las propias de la profesión,
pero miremos un momento. Que las ayudas son insuficientes es un
hecho, pero no sería tanto problema si se trabajara desde las
instituciones con el concepto artístico como una finalidad cultural
y no a la búsqueda de un resultado mercantilista. No es tanto que
existan subvenciones como que se desarrolle un circuito teatral
coherente (que es lo que se exige a los espectáculos). Si las
compañías tenemos que "vestir" un teatro porque el compromiso
político se quedó en abrir las puertas de un salón, entonces esa
coherencia no se está dando.
Si hablamos de la cultura como un hecho universal y el compromiso
político no abre las vías con otras comunidades y países, entonces
esa coherencia no se está dando.
Si oímos que "con el aplauso nos damos por pagados", como
desafortunadamente alguien del ámbito político apuntó no hace mucho,
deja patente dos cosas: primero que la dignidad de esta profesión
queda en entredicho por quien ha de defenderla y segundo que esa
coherencia de la que tanto hemos hablado no se va a dar.
Al igual que defendemos que uno debe poder trabajar en "su casa",
defendemos que debe poder hacer teatro en "su casa" y no someterse a
la diáspora madrileña con el objeto de poder trabajar. ¿Preguntabas
por dificultades? he aquí una pequeña muestra que confiamos se vayan
solventando con buena voluntad y criterio.
Crítica
Despierta costurerita
Pedro Lanza
Teatro Prendes. Candás. 16-3-07
Despierta costurerita
es un espectáculo de actores y marionetas. Es decir, hay cuadros de
pura interpretación actoral entre los que se intercalan escenas de
marionetas manipuladas por las mismas actrices. Hay que decir que la
conexión entre unas y otras escenas no surge de una clara necesidad
del desarrollo de la historia, sino que más bien responden al viejo
juego de "se abre la caja y aparecen… cobras". Lo que no devalúa la
buena calidad de estos cuadros, tanto en la manipulación como en la
creación de los muñecos. Hay algún momento de escasa iluminación,
pero en general el trabajo de luces es bueno.
¿Y la historia? Pues va de una "costurerita" amarrada a una vieja
máquina Singer de coser, con un enorme reloj que inexorablemente le
dice cuánto tiempo le queda para terminar un encargo, un traje. Pero
la pobre modistilla tiene mucho sueño y se duerme sobre su máquina
de galeote. Así no acabará el traje. En su ayuda viene una
estrambótica vendedora, vestida con impresionante vestido-muestrario
provisto de todas las telas imaginables.
El trabajo de las actrices es solvente. Destaca Gemma de Luis,
que crea un poderoso personaje que se planta en medio del tablado y
llena totalmente la escena. A su lado Mayra Fernández compone un
personaje blandito al que, para mi gusto, no favorece en nada el
traje de muñeca repollo que viste. Creo que hay un error de enfoque
en la creación del personaje de la Costurerita, tanto desde el texto
como desde la interpretación. Salimos del teatro con la sola idea de
que la Costurerita tiene mucho sueño y que está muy agobiada
(estresada, diríamos más a lo moderno).
El texto, original de Mayra Fernández, no sigue un claro hilo
argumental con unos personajes nítidamente dibujados, sino que está
estructurado sobre los diálogos y las peripecias, tanto de las
actrices como de las marionetas. Sobre el título diré que no me
gusta nada. Manías mías: no soporto los diminutivos. ¿Por qué hay
que usar o hablar con diminutivos para dirigirse a los niños?
Nacho Ortega, como director, consigue un espectáculo solvente y
fluido. El apartado de marionetas tiene altas cotas de calidad.
Con media entrada, los espectadores disfrutaron del espectáculo,
lo que demostraron con abundantes aplausos al final.