Número 20. Mayo de 2007

Una original apuesta por el circo contemporáneo
Circo del Mar

Francisco Martín Medrano

Santander acogió durante las navidades 2006 seis representativos espectáculos de circo contemporáneo. Bajo carpa, en el muelle frente al ayuntamiento, pudimos disfrutar de las posibilidades de este arte. La ubicación en el puerto permitió dar unidad al festival, puesto que cada compañía se presentó con la imagen de haber llegado desde otros lugares allende los mares. Quince fueron las funciones. Ni un solo día faltó circo en las navidades.

Hay que destacar lo novedoso de la apuesta, la calidad de los espectáculos y la buena acogida que les dio el público. Isabel Lorente, directora del Festival, programó con generosidad y fuerza; nos trajo trabajos: variados, creativos y de diferentes países (Camboya, Italia y España, con colaboraciones africanas y cubanas). La cuidada publicidad y el atento trato dispensado al público fueron otras de las características de este evento.

"Phare Ponleu Selpak", de Camboya

Espectáculo sencillo, con música en directo, exótico y de gran valor social. Es un circo con elementos comunes con el de Los Muchachos: obra social (creada en 1986 para ayudar a jóvenes refugiados a superar el trauma de la guerra), música en directo (cinco músicos tradicionales camboyanos con instrumentos del folklore y de reciclaje, además de una batería), juventud... Presentó dos obras: "Holiday Ban Touy Ban Tom" y "Poum Style". La primera se inició con la representación del robo de una bicicleta. Las técnicas que emplearon una docena de artistas fueron: malabares, diábolos, acrobacias en suelo, cuerda de saltar, magia con aros chinos y pirámides de equilibrios. La segunda utilizó como telón de fondo el ambiente de un día de mercado; incorporó las técnicas del rulo, monociclo, olímpicos, cascadores y hula-hops.

"Creature" y "Tesoro", desde Italia, Archipiélago Circo-Teatro

Propuestas originales, basadas en circos étnicos: si "Creature" estaba sustentada en el africano, "Tesoro" lo estuvo en el cubano. En "Tesoro", una ventana se abrió y comenzó la función; en la que el payaso, Emanuele Pasqualini, y la cantante, Claudia Facchini, hicieron de hilo conductor de historias del mar, que se contaron con números circenses y marionetas marinas gigantes. Destacamos la labor de la artista procedente de la gimnasia rítmica, y la polivalencia de la troupe cubana: barra rusa, olímpicos, cascadores, columpio ruso; así como momentos evocadores producidos por el trabajo coordinado entre luz, movimiento de telas y marionetas. La ventana se cerró y acabó la función.

"Circo de la Sombra", desde la madrileña escuela Carampa

Espectáculo creado por artistas hispano-franceses vinculados a la madrileña escuela Carampa. A una escenografía preciosista del teatro de varietés de mediados del siglo XIX, seis acróbatas le sacaron un hermoso partido. Armaron el circo y realizaron: rulo, malabares, olímpicos, rueda alemana, malabares, equilibrios y olímpicos sobre plataforma en movimiento. Todo aderezado con humor y las inmensas posibilidades de su decorado convertible. Tres parejas de acróbatas se alternaron o conjuntaron en los números. La madera que decoraba la escena proporcionó, junto con la luz y música, un ambiente cálido y grato. Johny, uno de sus artistas, nos dijo: "En nuestro espectáculo todo gira en círculo, como la vida del circo. Es un homenaje a los acróbatas, para los cuales la fantasía tiene que ver mucho con su razón de ser. Hemos unido el circo tradicional con el negro y el marrón; y luego hemos borrado trozos. Lo abordamos con extrema humildad y el resultado es intimista y frágil".

"Rodó" y "Circus Klezmer", desde el barcelonés Ateneu Nou Barris

"Rodó", poema plástico, dirigido por el excelente payaso Leandre Ribera. Surgió de la escuela de circo Rogelio Rivel del Ateneu Nou Barris de Barcelona —y de su festival Circ d´Hivern—. Trabajaron también en la creación la bailarina Claire Ducreux y la acróbata Teresa Celis. Lo interpretaron: Cristina Solé, Antonia Ruiz, Joan Ramón Graell, Candice Bordes, Quim Girón, Rafael López y Lars Gregersen.

"Circus Klezmer": fresco, alegre y con música en directo. Fue un gran éxito, gustó mucho al público. Una banda interpretó melodías Klezmer en un mercado y fueron recibiendo a los participantes en una boda hebrea. Ambientada en la época anterior a la II Guerra Mundial, es una obra de enredo con momentos de gran plasticidad (números aéreos con trapecio o tela vertical) y de comicidad (parodia del número de cabaret en la silla). Con personajes bien caracterizados, momentos de gran dinamismo y disparate en la pista (los vasos y botellas que se deslizan sobre la mesa), así como una sutil atmósfera creada por tres buenos músicos: Petra Rochau, Rebecca Macauley y Nigel Haywood. El peso del humor lo llevaron con garra la acróbata de la silla y Adrián Schvarzstein, también director.

El presentador despidió al circo del mar, indicando que por estar instalado en el muelle, estaba justamente al borde del mundo. Tras su partida, miramos al mar a la espera de recibir un nuevo fresco y regenerador impulso vital con el regreso de su circo.

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