Un público para el teatro

Francisco Díaz-Faes
He tenido el honor de haber participado y colaborado (desastrosamente) en algunas de las campañas creadas por Luismi González, que desarrolló una labor minuciosa en la difusión del teatro infantil, desde mi punto de vista, desde el anonimato de la elegancia, y la caballerosidad (es decir, sin afán de notoriedad). Actualmente trabaja en la Sala de Teatro "La Tramoia" de Elche, dirige Teatro de las Nubes y colabora con el grupo NSM. Junto a Daniel Ordás (otra mente lúcida y extraordinaria), y en parte Pedro Lanza o Pili Argüelles, hizo posible que muchas personas que sistemáticamente han despreciado, cuando no odiado el teatro para niños, incluido gran parte de los grupos de teatro de adultos, vivan de unos programas que despertaron su interés (generalmente económico) hacia este público. Ellos han puesto no la primera piedra, sino la piedra angular de la Feria para Niños, el FETEN, de cuya magnitud y esplendor se beneficiaron estos años tantos políticos, funcionarios, personas invitadas y espero que un montón de niños. Me siento deudor de su entusiasmo, claridad de ideas, independencia y entendimiento, que me han servido para conocer mejor el mundo teatral, amarlo en sus ambigüedades, grandeza y debilidad. Ellos me han iniciado al trabajo realizado por las mejores experiencias de Madrid desde Acción Educativa, Carlos Herans, Matilla, o Juan Margallo hasta otros ejemplos nacionales o extranjeros. De su espíritu divertido, concienzudo y serio queda algo más que el recuerdo.

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