FETEN
2001
Valores y virtudes
Francisco
Díaz-Faes
Dice Sánchez Ferlosio que los valores de hoy siempre se han
llamado virtudes. Pero claro hay que darle a todo la equivalencia
monetaria. Casi 20 millones han costado las virtudes del valor de la Feria
Europea de Teatro para niños y niñas. Sigo sin entender lo de niños y
niñas ¿no es una aberración, como lo de todos y todas, cual si a la
infancia necesitásemos aumentarla con el infante, vamos un Urdangarín o
Marichalar?. Amigos la palabra niños es genérica, no discrimina a
ninguna persona, otro genérico, acabado en a, por cierto. Han sido 30 los
millones con el programa paralelo de los Encuentros de Teatro Infantil con
debates, mesas redondas, etc. en noviembre pasado. Muchos participantes
echan en falta esas charlas ahora. Algunos acontecimientos pasan ignora dos
como esa red de Ferias de Teatro que se han sacado de la manga aquí sin
que hayan sido advertidos todos los concurrentes al Feten. Entre los
espectáculos que se han visto el 15, el merchandising de los Titiriteros
de Binéfar que se llevan la mención especial a su trayectoria de 27 años,
no tiene parangón. Ejecutaron una actuación desternillante emulando a
dos calés, calistos, y vendiendo cintas, libros (un excelente estudio
sobre el arte de los titiriteros), discos, y por cierto buen humor y
naturalidad sin poses. Extraordinarios Pilar y Paco. El día estuvo espléndido
con la contribución de Markeliñe (dos actrices en un esfuerzo notabilísimo
consiguen la máxima atención) al entendimiento de los diferentes ,
lo cual necesitan mucho en su país. La cómica representación de los títeres
de Román y Cía. ejecutan un limpio, fantástico y lírico ejercicio con
pasajes de actuación de Charlie Rivel, o una alegoría del amor distante
en su cuentecillo sin palabras de la nieve. Extrañó la buena macedonia
de Quiquilimón, con retazos tribales, extraídos de guirrios, aleluyas, y
zamarrones. Muy bien, para finalizar el imaginativo Quijote de Delirium, y
la danza de Larumbe. Hay quien postula que no se debe llenar un gran
teatro con niños por-que-sí, para estropear una audición. Muy cierto.
Así se valoran mal las virtudes de los actores, su relación, la que
tienen con los objetos, el texto, la música, o el espectador, por mucho
que percibamos ambientación, escenografía, luces, expresión,
maquillajes, vestuarios, tocados. Algunos de estos componentes es lástima
que siendo tan bellos nunca lleguen al público adulto. Ellos lo pierden.
Y falta el final.
Twist
sin Oliver
Fetén
se ha ido con esa ilusión recreada hasta 40 veces en actuaciones,
incluyendo el programa abierto por todos los centros culturales de Gijón.
En un espectáculo que se empeñan en hacer desalmado igual que en su
presentación. Esa rueda de intervenciones, de concejales, alcaldesa
(hablando de 9.000 escolares como vacas locas yendo a ver municipalmente
esta feria), banqueros, y gente anodina para los niños. ¡Señores están
ustedes ante niños y visitantes, dejen la política para sus porqueriítas!.
La inscripción para la próxima edición empezará a enviarse en
septiembre. Para ser seleccionado se utilizan los siguientes criterios más
o menos estrictos: 1º) tiene que ser una pieza estrenada en el último año,
2º) se tiende a que estén representadas la mayor parte de autonomías
(justamente por eso el País Vasco, el más autonómico se lleva la palma,
con el mayor número de grupos siempre), 3º) y se tiende a incrementar la
presencia de artistas extranjeros. 4º) Finalmente se establece el
tratamiento de diversas técnicas, títeres, danza (cada vez más
presente), teatro de objetos, y de texto. 5º) Un apartado especialmente
estimado a la originalidad y la innovación en la puesta en escena,
incluidas las nuevas tecnologías, que suelen dictar cosas muy viejas.
Pero lo más importante para Asturias es que la feria acoge a todos los
nuevos espectáculos. La pobreza casera del Fetén 2001 es que no ha
habido ninguno que proceda de la región, si exceptuamos el pasacalles de
Quiquilimón. La ceremonia de clausura gozó de un excelente guión -con
alusiones clásicas- del extraordinario clown Eduardo Zamanillo,
presentado por una chica a la que no se oía nada. En ese barullo que se
forma con las autoridades contando esas cosa tan poco interesantes y la
mal calibración de los micrófonos. En un particular y complaciente
discursito a todos y todas, niños y niñas, horteros y horteras. Pero el
acto tuvo el resarcimiento de una descomunal y estruendosa versión en off
del musical de Oliver Twist, que merece un suspenso por no saber bajar el
volumen de altavoces. Fue una suerte de síntesis, un resumen del
oscarizado filme, protagonizado por el bueno de Mark Lester (qué será de
su inocencia?) con graciosos refritos de rock, y 5 maravillosas bailarinas
en coreografías sacadas por entero del cine. Pese a que se cargan el
melodrama de Dickens (los episodios más bellos y góticos), dejan en
evidencia su valía con una más o menos ajada escenografía, muy útil (y
utilizada) y sus buenos bailes, con licencias para otras canciones que no
son de este musical. Dicen que Feten mueve hasta 200 millones de
contratos, que un grupo puede sacar 60 actuaciones por representar un buen
espectáculo. Uno queda maravillado. Me maravilla también no ver nunca
representantes del ayuntamiento de Oviedo. Me consta que no los pueden ver
en Gijón, literalmente. ¿Será recíproco? Yo los pondría a vivir. Ah,
por cierto, ¿a quien pertenece la asociación Fetén?

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