15 años de Teatro del NorteTierra a la vista. Teatro del Norte

Coincidiendo con la IVX Muestra de Teatro de Lugones el grupo Teatro del Norte, como organizador y al cumplirse los 15 años de la compañía, amplió la programación habitual ofreciendo al público una exposición que contenía una antología gráfica de sus espectáculos, interpretando algunos trozos de los mismos. Junto a personalidades de diversas instituciones culturales y un buen número de participantes y allegados al Teatro del Norte, el acto de inauguración supuso todo un reconocimiento y respaldo a su trabajo. La Ratonera se suma desde aquí al homenaje incluyendo en sus páginas las intervenciones de Etelvino Vázquez, director del grupo y figura destacada de nuestro teatro, y las de Julio Rodríguez Blanco y Francisco Díaz-Fáes, colaboradores de nuestra revista.

TEATRO DEL NORTE, 15 AÑOS, Etelvino Vázquez

El Teatro del Norte cumple quince años. En la vida de una persona los primeros quince años no son, posiblemente, los más importantes, pero en la vida de una Compañía de Teatro quince años equivalen a cuarenta o cincuenta de un ser adulto.

Las compañías que pasan esta mítica cifra saben que pueden tener una larga vida. Curiosamente en Asturias, y a pesar de nuestra peculiar realidad teatral, varias compañías superan esta cifra. ¿A qué será debido? ¿A qué tantos teatros de retaguardia nos convierten en vanguardia?

El Teatro del Norte nace en 1985, realizando su primera representación oficial en la Semana de Teatro de Pola de Siero con "Malas noticias acerca de mí mismo", el 12 de julio de 1985. Pero el Teatro del Norte también tiene mucho que ver con esta Muestra de Teatro de Lugones que comienza hoy, dado que, en 1986, y en colaboración con la Sociedad de Festejos Santa Isabel, y en la primitiva Casa de Cultura, organizamos la Primera Muestra, en un intento de dar a conocer nuestro teatro al pueblo de Lugones donde trabajábamos.

Al principio éramos solo dos. Ahora, en los diferentes espectáculos, llegamos a trabajar nueve personas.

En estos quince años hemos realizado un total de veinticuatro espectáculos, de muy diferente formato y contenido. De esos veinticuatro, en este momento, tenemos en repertorio trece. El Teatro del Norte ha representado en todas las comunidades de España excepto Murcia, La Rioja, Navarra, Baleares, Ceuta y Melilla. También hemos representado en Portugal, Francia, Italia, Holanda, Moldavia, Rumania, Montenegro, Venezuela, Brasil y USA.

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Antígona. Teatro del NorteEl teatro del Norte comenzó teniendo una estructura jurídica de Sociedad Cultural, pero desde el año 89 se constituyó en Sociedad Limitada formada por cuatro socios: Ana Eva Guerra, Moisés González, Jesús Pérez y Etelvino Vázquez.

El Teatro del Norte, desde su creación, siempre ha contado con subvención del Principado de Asturias, excepto en el año 96 en que se me aplicó una incompatibilidad y, Trinidad Rodríguez, Directora Regional de Cultura del PP, con muy malas artes, consiguió que quedásemos fuera de plazo. Por suerte veo que ahora el PSOE no aplica dicha incompatibilidad a los profesores. El año 96 aún sin contar con subvención, producimos "Sueños Negros". Del INAEM del Ministerio de Cultura también hemos recibido algo de ayuda entre 1989 y 1995.

Pero dichas ayudas han sido siempre pequeñas y han crecido muy poco: en el 85 recibíamos del Principado 800.000 Ptas. y en el 99 1.500.000 Ptas. Lo que significa que, prácticamente, siempre recibimos la misma subvención.

Sólo deciros que en el año 99 el Teatro del Norte tuvo unos 15 millones de gasto. Dado que la ayuda fue de 1.500.000 Ptas., la cantidad en concepto de subvención sólo representa el 10% que, en comparación con otros teatros de otras comunidades, es muy poco.

¿Qué hemos ganado y perdido en estos quince años? Hemos tenido que ir adaptando nuestro repertorio para poder sobrevivir. De ahí que en la actualidad nuestro repertorio esté formado por tres tipos de espectáculos: A) Para público adulto. Espectáculos con vocación de teatro contemporáneo. B) Para todo tipo de públicos, incluidos alumnos de secundaria. Trabajos de más fácil comprensión. C) Trabajos relacionados con la pedagogía teatral. Esta necesidad de subsistencia nos ha obligado a producir teatro muy rápido, a producir demasiado y a no tener demasiada perspectiva sobre nuestro propio trabajo.

¿Qué nos espera en los quince años siguientes?

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En estos momentos estamos sumidos en una crisis de continuidad, una de esas crisis que los organismos vivos, y una compañía de teatro lo es, tienen cada cierto tiempo. Todo esto significa que tendremos que ir adaptándonos a nuevos tiempos, a nuevas estrategias. Tal vez una compañía como la nuestra debería de ir convirtiéndose en un instituto de pedagogía teatral -y experiencias como el curso de Infiesto nos llevan por este camino-, aunque resulta casi utópico pensar que nuestras administraciones puedan entender planteamientos de este tipo. Por eso, de momento, seguiremos actuando, estrenaremos nuestro nuevo espectáculo y, como la anguila, iremos adaptándonos a las circunstancias.

 Yo sé que cuando se piensa en el teatro del Norte se piensa demasiado en Etelvino Vázquez, pero yo sé que sin todos los que han trabajado en el Teatro del Norte, tanto dentro como fuera de él, este sueño nunca se hubiese hecho realidad. Por eso quiero, finalmente, nombrarlos a todos, pues sin ellos estos quince años no serían posibles.

Jesús Pérez, Ana Eva Guerra, Moisés González, Carlos Lorenzo, Elisa Marinas, José Luis Busto, Ana Díaz, Javier Espósito.

Maxi Rodríguez, Luis Vigil, Ernesto Arias, José Jorge García, Rosa Manteiga, Carlos Fernández, Roberto Corte, Ana Isabel Sánchez, Ana Gladis Rodríguez, Luis Soaxe, Antonio Caamaño, Carmen Gloria García, Laura Poyal, Carlos Martínez, Manuel Altares, Ana María Blanco, Patricia Rey, Pepe Mieres, Saladina Jota, Gonzalo Mateos, Santiago García Alia, Avelino Rubio, Laura Cuervo, Santiago López, Begoña Álvarez, Juan Mortera, Susana Gómez, Toño Velasco, Belén Fernández, José Miguel Díaz, Rosa Merás, Manuel Pizarro.

Escenógrafos: Paco Cao, Vicente Banciella, Gonzalo Mateos y Carlos Lorenzo.

Vestuario: Yuli, Paco Cao y Manuela Caso.

Música: Michael J. Cohen y Alberto Rionda.

Diseño de carteles y programas: Adolfo Toral, Paco Cao, Vicente Banciella y Asturor.

Fotos: Rafa Pérez.

Para terminar deciros que el próximo día 29 iniciamos la segunda edición de los Encuentros en el Norte,Malas noticias acerca de mi mismo. Teatro del Norte nuevamente en el colegio El Prial de Infiesto. Y que en esta edición contamos con un total de 35 alumnos de Asturias, Madrid, Andalucía, Castilla-León, País Vasco, Galicia y Comunidad Valenciana.

Que estamos ensayando un nuevo espectáculo que llevará el título de "Solos", y que se estrenará el próximo 22 de diciembre en la Colegiata de San Juan Bautista de Gijón, dentro de los Encuentros de la Caja.

Y que estamos intentando publicar un libro, "Viaggio de un Attore nella Commedia dellïArte", de Claudia Contin, traducido por Moisés González.

Finalmente dar las gracias a la Directora Regional de Cultura por su presencia, y a la Consejería por su apoyo en estos quince años. A la Concejala de Cultura de Siero, también, por estar aquí y el apoyo prestado, y a la Obra Social y Cultural de Cajastur. A Julia Martín, a Francisco Díaz- Fáes y a Julio Rodríguez Blanco.

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TEATRO DEL NORTE, Julio Rodríguez Blanco

Para entender este proyecto llamado Teatro del Norte, es preciso situarnos en un tiempo quince años anterior a los que hoy celebramos. Como ha señalado Etelvino, él y Jesús Pérez están en el inicio del propósito, pero muchos años antes nos encontramos con un muchacho, casi un adolescente llamado Etelvino Vázquez, que es responsable, por primera vez en su vida, de una puesta en escena teatral. Estamos en 1970 y el espectáculo hace referencia a esa cronología. Su denominación era "Valle-Inclán 70" y se componía de una adaptación al teatro de algunas piezas no escritas originalmente para este medio por el eximio gallego, como fue llamado en su época. También estaba el prólogo y epílogo de "Los cuernos de D. Friolera", uno de sus más celebrados espectáculos teatrales, es decir, una obra que distorsionaba la realidad con claras intenciones críticas y audaces libertades formales para el encorsetado teatro español de los años veinte.

En aquel montaje, representado una sola vez, esa primavera de 1970 en los locales del Ateneo de Oviedo, se perfilaba lo que iban a ser los futuros trabajos del inquieto joven. La función no se repitió por problemas con el aparato censor de la época.

Las formas teatrales utilizadas en aquella representación trascendían los elementos de una vocación exclusivamente teatral. Aparecían componentes culturales diversos, que planteaban una visión amplia del hecho teatral, situado en un contexto social y político determinado. Tenían estas configuraciones una impronta rupturista, agitadora de la inercia cultural de aquel tiempo. Se estaba plantando la semilla de una actividad que iría más allá de lo teatral y se convertiría en una actitud vital.

He citado en primer lugar este espectáculo porque en esencia ha permanecido en los repertorios del "Museo del Teatro" creados por Teatro del Norte.

Antes de llegar a 1985, en que aparece Teatro de Norte, se desarrollaron otras experiencias en las que participó el creador de esta compañía. La mayor parte enlazan coherentemente estos momentos iniciales con la actualidad. Teatro del Norte es un intento de nuevo convulso; se trata de replantear la actividad antes de caer en la indolencia.

Vayamos por partes. A principios de los años 70 aparecieron en España diversos grupos teatrales denominados genéricamente independientes, que surgían a partir de los distintos organismos institucionales, donde los jóvenes intentaban renovar el panorama teatral y cultural en general. Estoy hablando de grupos universitarios, Ateneos, Casas de cultura, etc. Estos jóvenes preferían desvincularse de ese supuesto proteccionismo oficial, en vista de las dimensiones políticas que iban adquiriendo las actividades culturales de la época. En ese contexto surge Caterva, grupo vinculado temporalmente a La Máscara de Ateneo de Gijón, que desarrollaba una labor cada vez más autónoma, teniendo en cuenta las condiciones del momento. El futuro director de Teatro del Norte estaba también en aquellos espectáculos: "Las galas del difunto" (otra vez Valle-Inclán) y alguna función con intervención de músicos en directo y que recoge géneros populares entonces, como el "music hall" y la revista, que curiosamente incorporan aspectos provocadores que anunciaban los guiños estéticos que anunció Almodóvar en sus primeras películas, diez años después. 

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Yerma. Teatro del NorteAlgún ejemplo: "A la bing, a la bang, a la bing, boom, vamp.." o "Carmiña do Braga, contorsionista", personaje por cierto recuperado años más tarde en "Carlota Corday" de Teatro del Norte.

El montaje que mejor resume aquellas prácticas fue "Ubú rey" de Alfred Jarry, que Etelvino Vázquez dirigió para Caterva en 1975. A partir de esta fecha y después de una temporada veraniega en el teatro Alfil de Madrid, que tuvo gran repercusión en los medios teatrales madrileños, con amplia aceptación de público y crítica, se inicia la andadura de este grupo (Caterva) en el campo profesional, dentro de  ámbito del llamado teatro independiente. Esta nueva situación hasta entonces no se había planteado siquiera por los componentes del grupo. Sin embargo problemas internos en la compañía acaban en su disolución.

Etelvino Vázquez vuelve a Asturias y se embarca en un nuevo proyecto junto a otros grupos ovetenses. Así nace Margen en 1976. Etelvino permanece en esta compañía hasta 1985 en que se funda Teatro del Norte

No voy a hablar de Margen porque se mantiene en plena actualidad. Esta misma semana podemos ver aquí uno de sus trabajos más recientes en el que participan algunos de sus componentes iniciales; esos años fueron una etapa no desdeñable que Etelvino Vázquez prefirió abandonar en función de esa autocrítica permanente de lo ya realizado, aportando valor y entusiasmo, que nunca le han faltado a un nuevo proyecto: la creación de Teatro del Norte inicialmente con Jesús Pérez en el primer montaje: "Malas noticias acerca de mí mismo". Esta nueva experiencia supera como otras veces la mera vocación teatral y se presenta como un planteamiento vital en todos los sentidos, conteniendo una buena dosis de utopía para aquel momento.

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Los primeros espectáculos de creación propia tienen vinculación con muchas vivencias personales: familia, relaciones amorosas, trabajo. Estos temas aparecen en "Malas noticias...", "Viaje al profundo Norte" y "Carlota Corday", todos estrenados entre 1985 y 1987. Podemos incluir también "Mi padre" que se produce en 1992.

A lo largo de los años siguientes ha habido una evidente evolución en los planteamientos teatrales, diversificando los géneros, aportando una mayor madurez en los planteamientos estéticos, manteniendo un trabajo de creación permanente, sin descanso.

La repercusión que han tenido las producciones de Teatro del Norte en los receptores ha sido variopinta, no exenta de polémicas, con aceptaciones y rechazos. No se debe olvidar que Teatro del Norte no es una compañía al uso comercial, que busque conseguir el mayor número de espectadores o una rentabilidad económica basada en conseguir una audiencia masiva.

El contenido estético está en las formas expresivas elegidas y según mi punto de vista se aleja del teatro convencional, basado primordialmente en la palabra, próximo a la cultura teatral formal o académica. Tampoco recoge formas imperantes en los medios más populares de la comunicación de masas (cine y televisión). ¿Es entonces lo que se ha llamado teatro experimental o de vanguardia, utilizando una terminología comúnmente aceptada? Para simplificar, me parece que el último referente es el más adecuado.

Ningún artista es puro ni parte de cero. Existe una cultura teatral anterior que influye en los creadores más recientes de algún modo. En Teatro del Norte, además de los textos concretos utilizados (Lorca, Valle-Inclán, Sófocles, Eurípides, los poetas Ángel González y José Luis García Martín), hay una deuda evidente con grandes heterodoxos del siglo XX: Artaud, Kafka, Genet, Pasolini, Arrabal... Bergman; en cierta medida puede incluirse también.

La puesta en escena transforma y convierte en actuales los grandes textos clásicos: "Edipo", "Medea", "Antígona" y "Troyanas". Habría que ver en esto un conocimiento previo y muy próximo de Eugenio Barba y sus producciones del Odín, Peter Brook y diferentes aspectos del teatro asiático (Japón e Indonesia, Bali más concretamente). 

Quizá los trabajos más originales y atrevidos son los que se apoyan sobre textos poéticos como "Sueños negros", basado en textos de Ángel González, o aquellos que ofrecen una visión decantada hacia ese género indeterminado que podríamos denominar teatro-poesía. Ejemplos: "Rincón oscuro", "Pasajero de las sombras" o "Laberinto".

Las obras de García Lorca están presentes en tres espectáculos, pero la versión de "Yerma" es una de las apuestas más arriesgadas y polémicas de cuantas ha emprendido Teatro del Norte. Al tratarse de una obra muy conocida del repertorio de su autor, que se ha representado muchas veces, sorprende la profundidad con que se asume el contenido a través de una puesta en escena dura, sin ninguna concesión a la sensiblería con que se ha tratado habitualmente en los escenarios.

Otro espectáculo muy logrado fue "Devocionario" elaborado a partir del texto de la clarisa portuguesa Mariana Alcofarado. El contenido místico-erótico de este montaje merece una mención especial.

Teatro del Norte ha apostado también por funciones didácticas, adecuadas para representar en ámbitos escolares. El más creativo ha sido, sin duda, la versión de "Aventuras y desventuras de Lázaro de Tormes", que se mantiene actualmente en su repertorio.

Para finalizar estos comentarios no conviene olvidar "Despojados" donde se cambian los registros estéticos más utilizados anteriormente y se nos ofrece en clave realista. Nos habla de uno de los problemas vigentes en nuestra sociedad en todos los países.

En la creación de todas y cada una de las obras citadas hay un derroche de imaginación teatral que se constata en los distintos equipos de actores, escenógrafos, músicos, creadores de espacios escénicos, técnicos de iluminación y sonido, encargados de vestuario..., entre todos han logrado consolidar una presencia nacional e internacional que ha dejado de ser la utopía que Jesús Pérez y Etelvino Vázquez imaginaron en 1985.

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EL HIJO DE TEATRO DEL NORTE. Francisco Díaz Faes

La mayor obra de Etelvino Vázquez, Teatro del Norte, cumplió 15 años. Años de intensidad dramática en actuaciones, direcciones y clases impartidas. A él debo probablemente cierta y honda admiración por el teatro. Amando y odiándolo en escena he aprendido. En sus más de veinte piezas, seminarios, obras didácticas. ¿No será el seguidor más contumaz de aquel niño? Mi primo Toni oficiaba en casa misas de juguete. Telvi con poquísimos años, en su garaje casero, hacía el religioso rito del teatro al que me llevó mi madrina Carmen. de pequeño le vi recitar, cantando, transformándose. Le admiré (miré hacia él) desde entonces. Identificación en aumento al contemplar luego a Pedro Mari Sánchez -los bellos niños viejos del teatro-. De la que sólo con ese motivo su ceremonia de  los años en Lugones. Una exposición escueta de fetiches de obras, carteles y objetos. Con la actuación del propio Telvi y sus actores en seis escenas. Seguramente Etelvino ha criado un hijo de 15 años. Con una beca constante a la aplicación de la administración. Me admira su tenacidad, persistencia, vitalidad. ha dado a Asturias un hijo ya adolescente. Con muchos padres. En primer lugar su técnico Chus Pérez. Escenógrafos cual Paco Cao o Vicente Banciella. Costureras como Manuela Caso o Juli. Actores como Carlinos, Luis Seoane, Moisés González, Carlos Lorenzo, Pepe Mieres, Ernesto Arias, Josu, José Luis Busto, hasta Luis Vigil, Leo, Roberto Corte, Caamaño, Maxi o José Rico. Y sus actrices fetiches Ana Eva Guerra, Alisa, Rosa Manteiga, Ana Gladis, etc. Todo el teatro asturiano ha sido trastocado o tocado por su mano. Para bien o para mal. Mal de cierta histeria y bien de aplicación. Yo no le he creído mucho cuando ha tenido poder en el ITAE. me llevo mal con todo poder, salvo el de persuasión. Manías. Valoro o contradigo sus postulados estéticos por fragmentarios, oscuros, a veces tergiversadores. Pero no quiere decir que al no adoptarlos no los pueda tolerar. Así ha sido con Malas noticias sobre mi mismo, Carlota Corday, El mío coito, Devocionario, El retablillo de Don Cristobal, Yerma, Edipo, troyanas, Antígona, Mi padre, Rincón oscuro, Tierra a la vista, Medea, Lorca, Laberinto, Sueños negros, Lázaro de Tormes, Pasajero de las sombras, Despojados. O en sus aulas homenaje a Eugenio Barba (de quien administra enseñanzas), Meyerhold, García Lorca, Valle-Inclán, o Darío Fo, su "museo vivo del teatro" como lo llama, con los "principios o las voces del actor", o la "comedia del arte". Telvi al recuperar el teatro de texto evoluciona. Él sabe que haciéndose más comprensible es más comprendido. Dirige espléndidamente fuera de la región, donde se le reconoce y aprecia. Y ahora llega a la madurez, con signos identificativos propios, su recitado cíclico, los objetos (siempre repetidos), una línea escénica estilizada, a veces austera o mínima, acordonada por una banda musical excelente (recuérdense las de Michael Cohen, o las piezas de ópera). Estilo único e inequívoco incomparable a otros veinteañeros: Quiquilimón, TEG, Tramoya, Margen, etc. En verdad, ¿qué poco se diferencia del de aquel niño que admiré absorto hace muchos años en su casa de Lugones? El niño viejo. Y bello. Padre de un teatro.

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