Eva Vallines

MASCULINO PLURAL
de Mayra Fernández
La Tejedora de Sueños
Intérpretes: Francisco Pardo y Nacho Ortega
Dirección: Gemma de Luis
Iluminación: Alberto Ortiz
Espacio Sonoro: Nacho Ortega
Teatro Palacio Valdés
26 de octubre de 2012

Con Masculino plural La Tejedora de Sueños completa una trayectoria tan variada como satisfactoria. Sin dejarse encasillar en ningún género se han atrevido con montajes de muy distinta índole y siempre desde el rigor, el trabajo y el compromiso, en suma, del buen hacer que les caracteriza.Francisco Pardo y Nacho Ortega en Masculino plural, producción de La Tejedora de Sueños.

Francisco Pardo y Nacho Ortega en Masculino plural, producción de La Tejedora de Sueños.

Masculino plural es la respuesta a Femenino plural, estrenado en 2008 y con el que ya han recorrido los escenarios de toda Asturias con gran éxito. Pero esta secuela rompe con su modelo y se desmarca con una propuesta diferente. Es Nochevieja, el patio de butacas se convierte en una fiesta y por él irrumpen los dos protagonistas contagiando al público su alegría “serpentinesca” y de matasuegras. Podríamos pensar que éste va a ser el tono de todo el espectáculo, pero no es así. Dos amigos de la infancia, que se reúnen cada Nochevieja para despedir el año, hacen un repaso a sus vidas a lo largo de una sucesión de sketches, canciones y confesiones. Con un ritmo ágil vemos sucederse las distintas etapas de su vida, desde que se conocieron a los seis años en el colegio y surgió entre ellos un vínculo imposible de destruir. Una amistad que estará por encima de novias, matrimonios, divorcios, hijos y demás percances en el camino. Especialmente logrados están los cuadros de Camarón, la llamada a la novia (el “cuelga tú….”, “no, tú”), las tribus urbanas, el golf, la boda frustrada y el parto. Desde el presente intentarán recuperar el pasado y conoceremos oscuros secretos que empañan una amistad imperecedera, con un desenlace con tintes dramáticos. Aunque la obra está marcada por el tono de la comedia, como ya ocurría en Femenino plural, el final nos deja un sabor agridulce, que satisfará a todos los que huyan de la comedia fácil y sin complicaciones. Una buena reflexión sobre la amistad entre dos hombres, divertida pero no por ello superficial.

Como en anteriores montajes, Gemma de Luis toma las riendas de la dirección y lo hace con eficacia, Mayra se encarga de la autoría, como suele hacer en todos sus espectáculos para público infantil y en su antecedente Femenino plural, una de sus obras más logradas. La labor interpretativa recae en Nacho Ortega, otro de los pilares de La Tejedora de Sueños, que comparte escenario con Francisco Pardo, con quien ya habían colaborado en La hermosa fea, una apuesta de gran formato de la compañía, dirigida por Francisco García Vicente, autor también de esta meritoria adaptación musical del clásico de Lope de Vega, que fue injustamente tratado por los programadores, ya que apenas se pudo ver en los escenarios asturianos (de nuevo la crisis…). Destacamos la buena química entre los actores, Nacho y Paco, que logran conmovernos con su interpretación. Paco Pardo, excelente actor con una vis cómica innegable, encuentra el contrapunto perfecto en Nacho Ortega, menos acostumbrado a los papeles cómicos, y que aquí nos sorprende con este cambio de registro en el que se desenvuelve cómodamente.

La escenografía, sencilla pero aparente, resulta elegante y muy funcional. Un escenario dividido en dos niveles, dos chaises longues, hasta un césped que les sirve para recrear un campo de golf y dos baúles polivalentes de los que irán sacando los elementos necesarios para transformar la escena en cada uno de los cuadros.

La Tejedora de Sueños, a pesar de la crisis, o quizá precisamente para combatirla, ha estrenado recientemente el espectáculo infantil Blanca y el arcoíris y ya prepara el estreno de Locos de amor, de Sam Shepard, que podremos ver el próximo 14 de febrero en el Teatro Palacio Valdés. Confiamos en que la difícil coyuntura económica que atravesamos no eche por tierra el trabajo entusiasta de compañías como ésta.