Una de las más antiguas tradiciones teatrales chinas

Danza Nuo, de carácter ritual.

Ana Labaila Sancho
Universidad de Zaragoza

Existen en China, además de la ópera por excelencia, la de Pekín, más de trescientos sesenta estilos de óperas locales1 que siguen gozando de una enorme vitalidad entre la población autóctona y que, afortunadamente, se están dando cada vez más a conocer allende las fronteras chinas. De entre esos más de trescientos sesenta estilos de ópera locales destaca la Ópera Nuo o Nuoxi, considerada el testimonio viviente de las más arcaicas formas teatrales de China.

Lo primero que debemos tener en cuenta al aproximarnos a este peculiar estilo es que no se trata solamente de un arte dramatúrgico sin más. La Ópera Nuo es una de las muchas manifestaciones de la cultura Nuo que engloba otros elementos como pueden ser danzas, canciones, ceremonias religiosas –tales como sacrificios y ofrendas–, números acrobáticos, además de las piezas teatrales propiamente dichas. De hecho, el origen terminológico de la palabra Nuoxi aúna esta doble vertiente de ser, por un lado, un arte escénico y, por otro, una ceremonia de tipo religioso: nuo es la palabra que desde antiguo se utilizaba en los rituales para expulsar y librarse de los malos espíritus mientras que xi es la palabra china para referirse a “teatro” u “ópera”.

Existe un amplio debate en torno al origen de las prácticas Nuo. El acervo popular apunta a que fue un nieto del Emperador Amarillo, Zhuang Xian, el primero en ordenar la realización de este tipo de rituales2 pero, dejando de lado lo que la tradición recoge, no cabe duda de que las prácticas Nuo encuentran su origen en un estadio muy primitivo de la religiosidad china, naciendo de las antiguas ceremonias y rituales chamánicos.

Ópera Nuo, en la ciudad de Guiyang, provincia de Guizhou (foto de Xiong Decheng).

Las primeras referencias documentales a estos rituales Nuo las encontramos en los huesos de escápulas de buey y caparazones de tortuga de las ceremonias de adivinación de la Dinastía Shang (1500-1045 a.C.)3: se trataba de rituales de exorcismo dirigidos contra espíritus maléficos, causantes de las enfermedades. Aunque podría decirse que estas prácticas quedaron definidas en sus rasgos más básicos durante la Dinastía Zhou (1045-222 a.C.), a lo largo de los siglos siguieron evolucionando y enriqueciéndose tanto en forma como en función y contenido, realizándose por nuevos y variados motivos: desde cuestiones que afectaban al interés general de la comunidad –como propiciar una buena cosecha, evitar plagas o catástrofes naturales– hasta las que afectaban de forma directa a una persona o grupo familiar –como podía ser evitar o curarse de una enfermedad, tener hijos, atraer la felicidad, la fortuna, la buena suerte o simplemente como agradecimiento o tributo a los ancestros–. Con el paso del tiempo, también, estas ceremonias fueron incorporando elementos del Confucianismo, Taoísmo y Budismo, así como de las tradiciones y supersticiones de carácter más popular4.

Actuación Nuo sobre zancos, en la ciudad de Chizhou.

A lo largo de las Dinastías Tang (618-907) y Song (960-1279) las danzas y las representaciones dramatúrgicas fueron ganando en importancia frente al componente estrictamente ritual, fenómeno que ha ido acentuándose hasta nuestros días. Esta progresiva tendencia de “desacralización” de las prácticas Nuo queda reflejada en las palabras de Wu Qianbi, profesional de rituales de exorcismo Nuo que lleva trabajando más de veintidós años en la provincia de Guizhou: «Recuerdo bien lo que mi maestro me enseñó: “Nuo se utiliza para aliviar el dolor de los demás”. Pero ahora, para mí, lo más importante es llevar alegría a la gente»5. En la misma línea, Tuo Xiuming, director del Centro de Investigación de la Cultura Nuo del Sudoeste de China y uno de los máximos expertos en la materia, afirma que «Antiguamente el ritual servía para dar salida a los miedos de las sociedades primitivas hacia lo desconocido del mundo y del universo pero, ahora, lo que más atrae es la Ópera Nuo que le sigue»6. La puesta en valor de los aspectos de entretenimiento y espectáculo frente a los estrictamente rituales no debe hacernos olvidar que únicamente en el contexto ritual las danzas, las acrobacias y las piezas teatrales adquieren su verdadero sentido7.

A pesar de que las diferentes manifestaciones de la cultura Nuo se extendieron durante la Dinastía Zhou por las planicies centrales de China, es decir, por aquellos territorios bañados por los ríos Yangtsé y Amarillo, actualmente tan sólo perviven en el Sudoeste de la República Popular China8, especialmente en las provincias de Anhui, Jiangxi, Hubei, Hunan, Sichuan, Guizhou, Yunnan y la Región Autónoma Zhuang de Guangxi9. La mayoría son zonas montañosas de difícil acceso, lo que ha favorecido, junto con el fuerte arraigo popular, la perpetuación de estas expresiones culturales que de otro modo no hubieran resistido ni el paso del tiempo ni los embates de la Revolución Cultural (1966-76) durante la cual fueron prohibidas, sus actores perseguidos y sus máscaras y demás legados materiales, quemados10.

Existen diferentes variedades locales de la Ópera Nuo que, aun compartiendo los rasgos básicos, han sabido imprimir su personal impronta sobre los repertorios empleados, la decoración de las máscaras o las vestimentas. Las principales variantes locales se desarrollan en la provincia de Guizhou –donde destaca la Ópera de la Tierra o dixi–; la de Jiangxi –con la variedad Gan Nuo–; la provincia de Anhui –en la que sobresale la Ópera Nuo de Guichi–; y en Yunnan –donde destaca el Nuo de los Leopardos.

A pesar de las diferencias que podemos encontrar en cada una de las variedades locales, existen una serie de características comunes a todas ellas.

La primera es que suelen realizarse durante las festividades del Año Nuevo Chino para asegurar que el año entrante sea bueno, así como propiciar las buenas cosechas que comenzarán a sembrarse antes de la primavera.

La segunda es que las representaciones son llevadas a cabo por actores no profesionales, generalmente los propios agricultores o aldeanos, que se aglutinan en agrupaciones de unos veinte o treinta miembros, todos ellos hombres. Cuando alguien quiere entrar en el grupo tiene que ser aleccionado por alguno de los miembros veteranos.

Además, todas las manifestaciones Nuo presentan una parte de tipo ritual, generalmente al inicio y al final, y otra de tipo lúdica que puede englobar danzas, acrobacias, demostraciones de artes marciales, canciones, pequeñas piezas teatrales, etc.

La mayor parte de los repertorios operísticos están basados en historias sumamente populares y conocidas por los espectadores, como pueden ser las extraídas de novelas clásicas como el Romance de los Tres Reinos, Viaje al Oeste, A la orilla del agua o bien historias como las de los Reyes Dragón, la de Meng Jiang Nü o la del Monte Liang. Por otra parte, en todas sus variantes, la Ópera Nuo se caracteriza por la gran libertad en cuanto a su estructura dramática: el número de pasajes puede variar y acomodarse a los gustos o necesidades de cada grupo o aldea11. Esta libertad se ajusta perfectamente al ambiente de festividad, celebración y distensión que se vive durante las representaciones Nuo. La improvisación juega, además, un papel indispensable, con la que se demuestra la pericia de los actores.

Tampoco podemos olvidar que en las manifestaciones Nuo existe una estrecha interrelación entre el público y los actores, debido en parte a la gran flexibilidad del espacio de representación que a veces, incluso, puede abarcar al pueblo entero.

La máscara –en chino, lianzi– es el alma de la Ópera Nuo en cualquiera de sus variantes locales, haciendo uso de ellas tanto en las partes más rituales como en las danzas y piezas dramatúrgicas. Es su aspecto más distintivo, por lo que merece que le prestemos especial atención.

Lo primero que hay que tener en cuenta son las connotaciones religiosas que poseen las máscaras: son las portadoras de los espíritus de los dioses, por lo que son consideradas como algo sagrado y por ello existe una serie de normas y tabús entorno a ellas. Tanto en su fabricación como en su uso tiene que pedirse la aprobación de los dioses mediante ceremonias, sólo pueden ser portadas por hombres –las mujeres ni siquiera pueden tocarlas– y en cuanto se las ponen ya no pueden hablar o comportarse como ellos mismos, sino como encarnaciones del personaje-dios cuya máscara representan. Sólo salen del templo donde son guardadas durante el resto del año para las representaciones Nuo12.

Existen diferentes tipos de máscaras que representan los siguientes personajes/dioses básicos: el oficial del gobierno, el comandante general, el soldado mayor, el soldado joven y la mujer-soldado, aunque también hay máscaras que representan a personajes de menor importancia como niños, monjes taoístas, la diosa de la tierra, animales, etc. Cada tipo básico puede presentar infinitas variaciones de personajes con su nombre y su propia leyenda detrás -recordemos que la mayor parte representan a personajes históricos que destacaron por su valentía o su lealtad y que, tras su muerte, fueron divinizados.

A la hora de elaborar las máscaras, se siguen unas pautas muy estrictas para distinguir con facilidad qué tipo de personaje representa. Cada variedad local de la Ópera Nuo realiza sus máscaras con una estética diferenciada. Suelen realizarse en madera de álamo o de sauce, por su facilidad de trabajo, su ligereza y su resistencia. Una vez talladas, se pintan de acuerdo al personaje que representan y se les da una capa de aceite que las protege a modo de barniz. Además de su valor religioso y antropológico, últimamente comienzan a ser sumamente valoradas desde el punto de vista artístico13. Algunos autores no dudan en señalar que el origen del maquillaje de los actores de la Ópera de Pekín y de la Ópera de Sichuan debemos buscarlo en las máscaras Nuo14.

La danza adquiere también un papel relevante en las representaciones Nuo. Los instrumentos que acompañan las danzas suelen ser el tambor, el gong, los crótalos, la campana, las flautas de bambú y la suona, sin olvidarnos de que en algunas variantes también van acompañadas del canto, aunque no en todas. Tanto la música como la danza son sumamente enérgicas. Además, y puesto que las posibilidades de movimiento por parte de los actores se reducen debido a la gamuza que les cubre el rostro y la máscara sobre la frente, los movimientos son siempre sumamente sencillos, e incluso podríamos decir que toscos, estando estereotipados de acuerdo al tipo de personaje y a las situaciones, aunque no tanto como en otras variedades operísticas. A continuación nos centraremos en algunas prácticas Nuo que se llevan a cabo en la provincia de Guizhou, una de las más ricas en este sentido debido, en parte, a sus peculiares circunstancias históricas, políticas y militares y, en otra, a ser una zona de difícil acceso y poco desarrollada económicamente, lo que le ha permitido conservar con toda su viveza este tipo de prácticas.

Huangpu Chongqing, especialista en la materia, determina que se pueden distinguir actualmente hasta cuatro diferentes manifestaciones Nuo en la provincia de Guizhou15. Todas ellas tienen en común haber nacido de los antiguos rituales Nuo, a pesar de haber derivado en manifestaciones diferentes que se desarrollan de forma independiente las unas de las otras. En primer lugar, nos encontramos con las Ceremonias Nuo –rituales religiosos que pueden realizarse con múltiples propósitos como curar una enfermedad, tener un hijo o atraer la buena suerte–, y que se han mantenido más fieles a las manifestaciones Nuo originales. En segundo lugar, están las Danzas Nuo, que siguen realizándose con alguna intención ritual. En tercer lugar, encontramos Ceremonias Nuo que intercalan algunos episodios teatrales para aligerar las tediosas y largas ceremonias. Las pequeñas piezas teatrales pueden tener relación o no con la ceremonia principal. En cuarto lugar, tenemos la Ópera Nuo propiamente dicha, la cual nada tiene que ver con las Ceremonias Nuo salvo el hecho de haber nacido de un tronco común hace varios siglos. Se trata de una obra teatral independiente.

Representación de Ópera de la Tierra o dixi (foto de Zeng Han).

Dentro de las diferentes manifestaciones de la cultura Nuo que encontramos en la provincia de Guizhou destaca, por su importancia, la Ópera de la Tierra o dixi.

El nombre de esta variedad deriva del hecho de que estas representaciones se llevan a cabo en campo abierto: se suele elegir una porción de terreno, generalmente circular u ovalado que, dependiendo del número de actores, será más o menos grande y alrededor del cual se colocan los espectadores. Se prefieren las laderas para facilitar la visión del público. Otra de las características es que existe una gran flexibilidad en cuanto al espacio de la representación, lo que permite una fluida interpenetración entre los actores y la audiencia16.

Dixi deriva de las prácticas Nuo que se llevaban a cabo dentro del ejército y, aunque nació durante la Dinastía Song, no se extendió por la provincia de Guizhou hasta la Dinastía Ming (1368-1644), en concreto en 1381, cuando el Emperador Zhu Yuan Zhang envió más de 300.000 soldados para consolidar los territorios del Sudoeste de China17.

Actor dixi (foto de Yang Changhong).

Las prácticas suelen acompañarse de un tambor, que tiene una importancia capital puesto que va marcando los ritmos, y un gong.

Todos los actores o ejecutantes son hombres, campesinos en su mayor parte, que no se dedican a ello de forma profesional.

Los actores van ataviados de la siguiente manera: en la espalda suelen portar unas cuatro o cinco banderas, mientras que de la cabeza –generalmente de la máscara– salen unos penachos realizados con plumas de faisán. La cabeza se cubre con una gamuza de color verde oscuro o bien negro, lo suficientemente tupida para que no se vea el rostro del actor pero sí le permita a éste ver a través de ella. La máscara se coloca sobre la frente, y no sobre el rostro, para que así puedan ser visualizados desde una mayor distancia y facilite tanto la visibilidad del actor como su movimiento. En las manos suelen llevar diferentes objetos como lanzas, bastones, pañuelos o bien abanicos.

Una obra dixi se desarrolla de la siguiente forma18. Primero, tiene lugar la ceremonia de “apertura de la caja”, le sigue “la danza del chamán” y cierra con “la limpieza de la tierra”. La “apertura de la caja” es una ceremonia en la que se invita a los dioses a que tomen parte de los rituales y las danzas. Suele realizarse el día anterior a la representación y consiste en que los actores transportan hasta el escenario, en las cajas donde se guardan cuidadosamente el resto del año, las máscaras que llevarán durante las representaciones. Una vez allí se levanta un altar donde se realizan varios sacrificios, como quemar incienso, encender velas o quemar dinero de papel falso, y los actores se postran reverencialmente ante las máscaras. Llegado el momento, el maestro de ceremonias se dispone a sacar las máscaras de sus cajas mientras de fondo se oye el enérgico sonido de los gongs, los tambores y los petardos. A continuación se lleva a cabo una procesión en la que se visitan los lugares más importantes de la aldea. Además de todas estas acciones, algún aldeano puede pedir al grupo que represente “la ceremonia de la apertura de la riqueza”, en caso de que quiera atraer la buena fortuna, o bien la de “dar un hijo”, en la cual se propicia la llegada de un vástago a aquellas parejas con problemas para concebir.

Al día siguiente de la “apertura de la caja” comienza oficialmente la Ópera de la Tierra, durando entre diez y veinte días a lo largo de los cuales se va representado la historia elegida por la compañía. El último día tiene lugar “la limpieza de la tierra”, durante la cual se sacrifica un gallo y se vuelven a depositar las máscaras en sus cajas. Este tipo de representaciones tienen lugar durante el Año Nuevo Chino o Fiesta de la Primavera, con la que se da comienzo al período de siembra. Por tanto, lo que se pretende con este tipo de celebraciones es propiciar una buena cosecha.

El repertorio dixi es exclusivamente militar: narra historias sobre batallas y hazañas heroicas del pasado –especialmente de las Dinastías Tang y Song–, aunque también puede narrar grandes historias legendarias. Cada grupo dixi representa únicamente una obra año tras año a lo largo de varias generaciones, tras lo cual, puede cambiar de repertorio19.

A modo de conclusiones queremos señalar que la Ópera Nuo, junto con el resto de manifestaciones culturales en las que se enmarca –las máscaras, los rituales de tipo religioso, las danzas, los cantos y las piezas dramatúrgicas– cada vez está recibiendo una mayor atención por parte de los estudiosos tanto dentro como fuera de China. Sin embargo, y a pesar de los logros, se deberían hacer aún mayores esfuerzos en tres niveles.

El primer nivel es el académico, ya que se hace necesario ampliar y profundizar en el conocimiento de esta riquísima manifestación cultural que tanto puede revelarnos sobre la religiosidad china, sobre su arte en general y, más concretamente, sobre el arte de la dramaturgia. Una profundización en su estudio resultaría altamente revelador, especialmente en lo que tiene que ver con los orígenes más ancestrales de las diferentes artes escénicas chinas, desde la danza hasta el teatro y la ópera. Además, siendo una tradición tan antigua tiene mucho que decirnos acerca de la idiosincrasia del pueblo chino. En palabras de Qu Liuyi, director de la Asociación de Investigación de la Ópera Nuo: «La ópera puede ayudar al conocimiento de la religión, la sociedad y los grupos étnicos en un primitivo estadio de desarrollo, así como ofrecer una profundización en el estudio de la música, la danza y la pintura, así como otras artes»20.

El segundo nivel es el de la gestión del patrimonio cultural porque, a pesar de que la RPC ha incluido varias de las formas de Ópera Nuo bajo el amparo del Patrimonio Cultural Intangible21 y de que gozan de una gran popularidad, no es menos cierto que su buena salud puede ponerse en peligro con los rápidos y profundos cambios que están sacudiendo el país en los últimos tiempos: la entrada de nuevas formas de entretenimiento, la mejora de las comunicaciones que hacen que las zonas en las que se ha mantenido vivo este arte ya no sean tan inaccesibles, el trasvase poblacional desde las zonas rurales hacia las ciudades y, en definitiva, los cambios en los gustos e intereses de las nuevas generaciones. Muchas compañías tienen dificultades para salir adelante y casi obtienen más beneficios de la venta de máscaras que de las representaciones teatrales, por no mencionar que los actores de menor edad suelen rondar la cuarentena.

El tercer nivel es el de la difusión de esta forma de arte tan desconocida para el público general a pesar de su gran importancia, no sólo por su larga tradición sino también por su especificidad. Por fortuna, cada vez se está dando más a conocer fuera de las fronteras chinas gracias, por ejemplo, a películas como La Búsqueda (2006) del director Zhang Yimou. La conservación de esta tradición pasa por su puesta en valor y su difusión aunque sin caer, eso sí, en el peligro de banalizarlo convirtiéndolo en un mero espectáculo para atraer a los turistas.

Bibliografía

 

– Franc Chamberlain, Fragments of a Dixi Training, TDR, Vol. 36, No. 2 (1992), The MIT Press, pp. 118-125.

– Huangpu Chongqing, Cao Lusheng, Richard Schechner, Dixi: Chinese Farmers’ Theatre, TDR, Vol. 36, No. 2 (1992), The MIT Press, pp. 106-117.

– Huangpu Chongqing, Cao Lusheng, Richard Schechner, Nuo Theatre in Guizhou Province, TDR, Vol. 33, No. 3 (1989), The MIT Press, pp.113-121.

– Catherine Diamond, The Masking and Unmasking of the Yu Theatre Ensemble, Asian Theatre Journal, Vol. 10, No. 1 (1993), University of Hawai’i Press, pp.101-114.

– María-Dolores García-Borrón, Introducción a la historia de las artes del espectáculo en China, 2002, Tesis Doctoral, Universitat Rovira i Virgili, Departament Història i Geografia. Disponible en el catálogo en línea en Tesis Doctorals en Xarxa <http://www.tdx.cat/handle/10803/8599;jsessionid=B7ABF8333FB0684FF1602ED77DA676D5.tdx2> Última consulta 12/2011.

– Qu Liuyi, Xu Anxiang, Richard Schechner, The Yi: Human Evolution Theatre, TDR (1988–), Vol. 33, No. 3 (1989), The MIT Press, pp. 103-112.

– Yu Qiuyu, Hu Dongsheng, Elizabeth Wichmann, Gregg Richardson, Some Observations on the Aesthetics of Primitive Chinese Theatre, Asian Theatre Journal, Vol. 6, No. 1 (1989), University of Hawai’i Press, pp.12-30.

– <http://www1.chinaculture.org/library/2008-01/17/content_56863.htm> Última consulta 03/2011.

– <http://www.nuoopera.com/page/2> Última consulta 01/2012.

– <http://www.travelchinaguide.com/intro/focus/nuo-drama.htm> Última consulta 01/2012.

Notas

1 María Dolores García-Borrón, Introducción a la historia de las artes del espectáculo en China, 2002, Tesis Doctoral, Universitat Rovira i Virgili, Departament Història i Geografia, p.271.

2 http://www.travelchinaguide.com/intro/focus/nuo-drama.htm. Última consulta 01/2012.

3 Huangpu Chongqing, Cao Lusheng, Richard Schechner, Nuo Theatre in Guizhou Province, TDR, Vol. 33, No. 3 (1989), The MIT Press, p. 115.

4 Ibidem, p. 115.

5 http://www1.chinaculture.org/library/2008-01/17/content_56863.htm. Última consulta 03/2011.

6 Ibidem.

7 Yu Qiuyu, Hu Dongsheng, Elizabeth Wichmann, Gregg Richardson, Some Observations on the Aesthetics of Primitive Chinese Theatre, Asian Theatre Journal, Vol. 6, No. 1 (1989), University of Hawai’i Press, p.16.

8 Aunque no debemos olvidar que todavía perviven, casi como nota anecdótica, en algunas zonas en torno al río Amarillo, como es el caso de la Ópera Nuo Shan Guo en Quwo, Shanxi.

9 Yu Qiuyu, Hu Dongsheng, Elizabeth Wichmann, Gregg Richardson, Op.Cit., pp.13-14.

10 Huangpu Chongqing, Cao Lusheng, Richard Schechner, Dixi: Chinese Farmers’ Theatre, TDR, Vol. 36, No. 2 (1992), The MIT Press, p.110.

11 Yu Qiuyu, Hu Dongsheng, Elizabeth Wichmann, Gregg Richardson, Op.Cit., pp.23-24.

12 Ibidem, p.17.

13 De hecho, existen varios museos donde pueden contemplarse este tipo de máscaras. Destacan el Museo Dixi de Caiguan y el Museo de la Ópera Nuo de Tongren.

14 http://www.nuoopera.com/page/2. Última consulta 01/2012.

15 Huangpu Chongqing, Cao Lusheng, Richard Schechner, Nuo Theatre …, Op.Cit., pp. 117-120.

16 Yu Qiuyu, Hu Dongsheng, Elizabeth Wichmann, Gregg Richardson, Op.Cit., p.20.

17 Huangpu Chongqing, Cao Lusheng, Richard Schechner, Dixi…, Op.Cit., p.112.

18 Para una explicación más detallada se puede consultar Huangpu Chongqing, Cao Lusheng, Richard Schechner, Dixi…, Op.Cit., pp. 107 y ss.

19  Huangpu Chongqing, Cao Lusheng, Richard Schechner, Dixi…, Op.Cit., pp. 114-115.

20 http://www1.chinaculture.org/library/2008-01/17/content_56863.htm. Última consulta 03/2011.

21 Ya fueron incluidas en el Primer Catálogo de Patrimonio Cultural Intangible de China en el 2006y ahora persiguen entrar en el listado de la UNESCO Patrimonio Intangible de la Humanidad.